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jueves, 9 de septiembre de 2021

Canciones del Ayer: Night and Day de Cole Porter



Cuando hice mi semblanza de Cole Porter el año pasado, mencioné que la biopia del genial compositor había llevado el titilo de su tema más conocido “Noche y Dia”. Para homenajear al poeta Juan Miguel en su onomástico comienzo a reseñar la historia de esta celebre canción.



“Night and Day” es , quizás , el tema más conocido de Cole Porter. Eso que lo escribe a comienzos de los 30 . Los fans de Fred Astaire recuerdan que él lo cantó en el hit de Broadway de 1932 “The Gay Divorcee”(Gay entonces significaba “alegre”) . En 1933,Fred graba una versión en vinilo acompañado de la orquesta de Leo Riesman. Este disco alcanza el primer lugar de Billboard. En 1934, el musical se lleva al cine y es otro éxito para la balada ahora en pantalla bailada por Fred y Ginger Rogers.



Se cuentan muchos relatos sobre como el compositor se inspira para escribir la canción. Yo me quedo con la historia de que lo escribe en unas vacaciones en Marruecos inspirándose en la llamada del muecín a la oración. Definitivamente la música tiene una influencia árabe.

El tema es tan bailable que las orquestas de swing lo convierten en parte de su repertorio. Las primeras serán la de Eddy Duchin,  en USA , seguida por la de Jack Hylton en Londres. Ambas en 1933. A través de tres décadas, las parejas bailarán al son de “Night and Day” gracias a los grandes del swing:  Artie Shaw, Tommy Dorsey y Benny Goodman.



Las mejores voces femeninas—Billie, Ella y Doris—entonarán las estrofas de Porter

Noche y día, tú eres la única

Bajo la luna o bajo el sol

Cerca o lejos

No importa, cariño, donde estés

Pienso en ti noche y día.

Bing Crosby la grabó en 1944, pero “Noche y Dia” está fuertemente vinculada a la voz de Frank Sinatra. Se dice que fue cantando ese tema que Frankie convenció a Harry James de darle su primer contrato. Ya en la Oquesta de Tommy Dorsey, Francis Albert grabaría un arreglo de Axel Stordhal en 1942. Al año siguiente la canción será parte de la banda sonora de  "Reveille for Beverly". Este arreglo sería reemplazado por uno de Nelson Riddle en 1956 . Hay dos versiones más de Ol’Blue Eyes , una de 1961 y otra del 77.




Tan asociadas están Sinatra y “Night and Day” que en My Way , su álbum-homenaje al Chairman of the Board, Willie Nelson la incluye.



“Night and Day” fue un éxito internacional. En 1933, cuando Alemania todavía se preguntaba cómo es que ahora mandaba el Cabo Hitler en el país, el famoso sexteto germano The Comedian Harmonists cantaba “Tag und Nacht”. Fue su última grabación, ya que pronto los nazis les prohibieron cantar en público, y todos los miembros (tres eran judíos y otro estaba casado con una judía) debieron exiliarse.





En 1933, la legendaria Damia prestaba su voz ronca (mantenida según la diva a base de tres cajetillas de cigarrillos diarias) para la versión en francés titulada “Tout le jour et tout le nu


it”.


En Italia no habrá versión en los 30. Se cree que la primera cover fue durante la Ocupación Aliada en 1948. La cantó Flo Sandon y se tituló “Nozze e Giorno”. No he encontrado copia. Lo que encontré fue la versión Claudio Villa de 1970 en la cual, aunque se traduce la letra,  se conserva en inglés el refrán ‘Night and Day”.



Un tropiezo que encontré en este ensayo-trayecto fue la ausencia de versiones en español. Me parecía/parece imposible que no se hayan hecho covers en castellano o que cantantes hispanoparlantes no la hayan interpretado. Finalmente descubrí que Javier Solís la grabó en 1960, bajo el título de “Noche y Día”. Fue incluida en su álbum “Javier Solís en Nueva York”. Si alguien conoce otra versión en lengua castellana, por favor háganmelo saber.



Para los 60, es tanta la popularidad de la balada que los mismos cantantes de la Era del Rock como Brenda Lee y el ídolo de las adolescentes,  Pat Boone,  la incluyen en sus repertorios.



En 1966,  Sergio Mendes y su Brasil 66 le ponen ritmo de bossa nova al tema de Cole Porter y es que la canción va evolucionando y avanza con la historia de la música,  década por década.




En 1970, cuando los Beatles ya se han separado, Sir Ringo Starr saca al mercado su primer álbum de solista,  “Sentimental Journey”. Lo curioso es que se trata de una colección de estándares de Johnny Mercer, Hoagy Carmichael y Cole Porter, entre otros. Algo muy alejado de la música rock/pop de los Cuatro de Liverpool. Sir Ringo diría que quiso inmortalizar las canciones que escuchó en su infancia, entre ellas ‘Night and Day”.



No será el único músico moderno que recuerde el tema de Porter. U2 grabará una cover en 1990.



A comienzos del siglo XXI, las versiones de Michael Bolton, Rod Stewart y del musico country Smoky Robinson presentarán la balada a un público del Tercer Milenio.



Como cierre final,  esta noticia. En octubre del 2021, se espera salga al mercado una nueva colección de duetos de Tony Bennet (quien recientemente ha anunciado su retiro) y la siempre vigente Lady Gaga. Entre las canciones escogidas se encuentra…por supuesto,  “Night and Day”.


lunes, 7 de diciembre de 2020

Canciones del Ayer: My Funny Valentine

 


Siguiendo con el regalo de cumpleaños de nuestra Latina del Ayer, Valentina Párraga, ahora le llega el turno a “My Funny Valentine”. Aunque estrenada en 1937, le tomó años convertirse en una balada romántica. Vamos a ver cuál fue el motivo.

Hablar de Richard Rodgers y Lorenz Hart es hablar del teatro musical estadounidense. Nos tomaría tres días cubrir toda su obra. Valga saber que para fines de los 30, cuando escriben Babes in Arms, están en la cúspide de su fama.  



Babes in Arms, precisamente por la fama de sus autores, pudo tomarse algunas licencias en su trama sobre un par de adolescentes que, en ausencia de sus padres, son amenazados (por ser menores de edad) con ser internados en una granja para delincuentes juveniles. Para huir del castigo, Val y Marshall deciden hacer parecer que tienen trabajo y para eso ponen una obra teatral en la que actuarán también Billie, la novia de Val, y Baby Rose una antigua estrella infantil del cine silente.

La trama es bastante política. Hay un personaje comunista, un par de afroamericanos, denuncias del racismo y para los 30 era revolucionario imaginarse que los adolescentes (un término todavía desconocido en America) pudieran mantenerse solos y tuvieran derecho a ser escuchados. De hecho, cuando Babes in Arms fue llevada al cine, con Judy Garland y Mickey Rooney —los primeros Teen Idols de Hollywood— se la blanqueó de todo tono político.



Babes in Arms fue un exitazo en Broadway y puso en el mapa musical canciones como “Where or When”, “Ï Wish I Were in Love Again” y “The Lady is a Tramp”. Algunas de ellas llegaron a la versión fílmica. Ese no fue el caso de “My Funny Valentine” (Mi chistoso Valentín) que en la obra Billie le canta a Val combinando la idea de su nombre “Valentine” con el concepto de “mi Valentín” que es como los enamorados se refieren a las parejas con las que celebran el Día de San Valentín.

Considerada una canción-parodia se perdió en el tiempo. A lo más, una orquesta menor como la de Fairchild and Carroll le hizo un arreglo instrumental en el 37. Muy bailable, tampoco supo capturar el poder de la música de Richard Rodgers. Tan poco recordada es una de las baladas más románticas de la historia que no hay grabaciones de Mitzi Green cantándola en la primera representación. La versión que aparece en YouTube es de una puesta en escena más reciente.



Nadie reparaba en que la letra escondía los complejos de Lorenz Hart sobre su físico, y que era un llamado patético a ser amado. Pero en 1945, la orquesta de Hal MacIntyre, con su vocalista Ruth Gaynor, la grabó. Llegó al #13 de Billboard. De ahí la entonarían voces femeninas más conocidas como las de Margaret Whiting y Mary Martin.



Sin embargo, era la música de Rodgers la que seguía atrayendo a músicos de jazz. En el otoño de 1952, el cuarteto de Gerry Mulligan, acompañado de la trompeta del entonces desconocido Chet Baker, graba el tema. Dos años más tarde, luego del primer arresto de su legendaria vida, Chet grabará una versión solo y entonará la canción. Hasta entonces se la había considerado un tema para que una chica se lo cantara a un feo. En la voz tenue de Chet Baker por primera vez descubrimos que es una canción para todos los descontentos con su físico, los que creen que por no ser perfectos no merecen ser amados.



Como afirmación a esta idea, ese mismo año Frank Sinatra la graba y hace que nos demos cuenta del poder de la letra y como se trata realmente de una canción para el Día de los Enamorados.



Mi chistoso Valentín

Dulce cómico Valentín

Haces reír a mi corazón.

Tu físico es ridículo,

Para nada fotogénico

Sin embargo, eres mi obra de arte favorita…

Y luego en la tercera estrofa

No cambies ni un cabello por mí, no si te importo, permanece así, pequeño (a) Valentín. Contigo todos los días son San Valentín.

Escuchar a Frankie es como sentir que me la canta a mí. Por eso que fue un twist interesante que se la cantaran a Ol’ Blue Eyes en otra adaptación de una pieza de Richard Rodgers. En “Pal Joey” será Kim Novak que se la cante al protagonista. En realidad, La Novak está solo moviendo los labios. Es Trudy Stevens quien canta.



La música de Rodgers sigue apasionando a virtuosos de diferentes instrumentos. En 1954, mi clarinetista favorito Artie Shaw la incluirá en su repertorio. Don Shirley—el protagonista de “The Green Book”— le hace un arreglo para piano en 1955.



En 1957, el discreto Harpo Marx le pone un toque semi clásico al hacerle una versión para arpa. Stephane Grappelli pondrá su violín al servicio de “My Funny Valentine” pero prefiero la versión de 1978 en que Grappelli hace un duelo con otro violinista mítico, Sir Yehudi Menuhim.





Mayor homenaje a la música se lo hace en 1959, El Maestro Tito Puente dándole a su instrumental un toque latino que sirve para bailarlo, pero también es lo suficientemente romántico para que una se siente en un bar a reflexionar sobre un amor que nos deja y el que llega. Muy diferente de la rumbera versión de Xavier Cugat del ’64 que es totalmente un cha-cha-cha.




En 1957 se hizo la primera versión de “My Funny Valentine” en otro idioma. La francesa Anny Gould graba un cover titulado “La Saint Vaurien”. Jacques Larue no le hace honor a la letra de Lorenz Hart.  nunca he entendido si el titulo se refiere a “vaurien”, que en slang galo significa ‘bueno-para-nada”, o a un yate pequeño que había inventado en los 50s en Francia.




En 1959 se grabó la versión que yo escuché por primera vez casi quince años después. Mi madre que sufría de insomnio en los primeros meses en USA, se la pasaba haciendo zapping (en era pre cable teníamos menos de una docena de canales de televisión) y se concentraba en comerciales que en la madrugada eran de discos LP de cantantes de décadas pasadas. Así descubrió y compró una pequeña colección de Johnny Mathis que incluía este tema. No voy a decir que me haya impresionado mucho. Me tomaría unos años encontrarle el swing a la canción.



Uno pensaría que un tema intrínsicamente relacionado al amor romántico no tendría lugar en los desinhibidos 60. Para demostrar lo contrario basta mirar al año 67 en que cantantes tan del momento como lo eran Frankie Vallie y Barbra Streisand la grabaron. Contrasta el arreglo para el ex vocalista de los Four Seasons con un fondo musical digno de película de James Bond, con la exquisita interpretación lírica de la Streisand que nos recuerda que este fue originalmente un standard del teatro musical.




Pero mi versión favorita de los 60 es la de Diana Ross y Las Supremas también grabada ese mismo año y que demuestra la atemporalidad del tema de Rodgers&Hart.



Se fueron los 60 de revoluciones y llegaron los prosaicos 70. No hay mucho que mencionar, solo que detrás de la Cortina de Hierro se grabó una versión en serbo croata. La cantante es Josipa Lisac.



Uno creería que en Occidente donde la música pop estaba sufriendo fuertes alteraciones no había espacio para el romance y patetismo de “My Funny Valentine”. Eso hasta que, en 1979, uno de los grandes exponentes del Movimiento Punk, Elvis Costello la interpretó a su manera.



Aunque no me gusta la versión Costello, el cantante puso de nuevo en el mapa musical esta canción que se negaba a morir y así llegamos a 1981 a uno de los filmes favoritos de mi hermano (más que nada por tener un “chongo” /metejón tremendo con la Rachel Ward). Basada en la novela de William Diehl, “Sharky’s Machine” es un Noir moderno que narra la investigación del detective Tom Sharky (Burt Reynolds) encargado de monitorear los movimientos de Dominoe (Ward), una prostituta de lujo, y acaba enamorándose de ella.

En la magnífica banda sonora del filme se encuentra un arreglo que hizo el compositor Doc Severinsen usando como base “My Funny Valentine”, versión Chet Baker (e incluso la misma voz de Rachel), es preciosa, de ahí la canción de Rodgers-Hart se convirtió en una de mis favoritas.

Los 90, la década de la nostalgia, oyó voces femeninas trabajando esas letras tan conmovedoras. Linda Rondstad prestó su voz inigualable para una grabación que data de 1986.



En 1989, fue Michelle Pfeiffer la que incluiría su voz en la banda sonora de “The Fabulous Baker Boys” y no lo hizo mal.



Chet Baker había expuesto lo bien que sonaba “My Funny Valentine” en trompeta, pero se necesitaría de dos presidentes para superarlo con otro instrumento de viento. En 1994, en su visita a Praga, el Presidente Bill Clinton recibió un regalo de su homologo checo Vaclav Havel, un saxo tenor marca Amati.  Clinton demostró su agradecimiento uniéndose a la Orquesta del Club Reduta donde por un cuarto de hora tocó su nuevo instrumento. Una de las piezas fue su propio arreglo de “My Funny Valentine”.



Cuando ya creíamos se había dicho la última palabra sobre “My Funny Valentine”, llegó Matt Damon a cerrar con broche de oro el siglo XX. Sin ser la mejor cover, el personaje de Tom Ripley, un desadaptado que vive envidiando a los más exitosos hasta que encuentra el modo de vencerlos, era el perfecto candidato para entonar la amargura que Lorenz Hart había infundido en su letra.



En el Siglo XXI, han sido los latinos los que han portado el estandarte de esta canción. En el 2003, el trompetista cubano Arturo Sandoval le compuso un solo de trompeta. Supe (aunque no he encontrado el video) que el guitarrista chicano Trini López grabó una versión en el 2011. La que si encontré fue la adaptación coral del jazzista catalán Joan Chamorro, donde las mejores voces de su ensamble, incluyendo a Andrea Motis, le hacen un coro que parecen monjitas (¡!).



Y para cerrar, la universalidad y atemporalidad de “My Funny Valentine” queda confirmada cuando en “Los Simpsons” se la canta un pretendiente a Lisa en la Temporada 29 (2018). Un toque irónico que ahi vuelve a ser canción parodia cuando por 70 años ha sido balada romántica.



 

martes, 3 de noviembre de 2020

Música del Ayer: Again

 


Ofrecí mis anteriores trayectorias de temas famosos del pasado como regalos de cumpleaños a mis seguidores, pero me olvidé de celebrar a la más importante: Servidora. Por eso voy a hacerme un regalo atrasado:  la evolución de mi canción favorita. En esa categoría se pelea con la alemana “Bei Dir War is Immer so Schon”de Theo Mackeben de la cual hay muchas versiones, pero ninguna en español, y con “But Beautiful” de Burke y van Heusen que no tiene covers en otros idiomas. Eso reduce las candidatas a una sola: “Again” de Cochrane&Nrewman.



Siempre pensé que Dorcas Cochrane y Lionel Newman habían creado “Again” para ser cantada por ida Lupino en el film noir “Road House” en 1947. La realidad es que Dame Vera Lynn, recién salida de sus grandes triunfos musicales de la Segunda Guerra Mundial, la grabó en julio de 1948. En septiembre de ese año, las audiencias estadounidenses escucharon a Ida (gran actriz y directora, pero pésima cantante) entonar la letra de Dorcas Cochrane en la pantalla grande. Por suerte, la grabación de Vera Lynn llegó al mercado en noviembre.



Aunque me gusta esa interpretación, solo se le hace justicia al tema en la voz de Vic Damone quien la grabó en enero de 1949.  Damone, que probó suerte en la música y en Hollywood, quería opacar a Frank Sinatra, algo imposible. Aun así, tenía una hermosa voz. Aquí les pongo la canción en voz de Vic y de Frankie. Ustedes deciden cual prefieren.




La balada se volvió un éxito, más que nada debido a la letra, super simple: “Otra vez, esto no pasa otra vez. Pasa una vez en la vida, este gozo divino”. Simple, pero especifico así se buscaba amar en la urgencia de la posguerra. Solo en 1949 habrá versiones de Mel Torme (un poco rumbera), Gordon Jenkins y hasta Tommy Dorsey. La mejor es la de Doris Day que alcanzará el segundo puesto del Billboard donde permanecerá por 19 semanas.



La letra era exquisita, pero la música no se le quedaba atrás. En Italia, Devilli y Nisa le escriben una letra soberbia “No sé, si me amas ahora no sé, pero en esta noche de luna, amor mío, lo sabré”. En diciembre de 1949, acompañada de la orquesta Angelini, Nilla Pizzi graba esta “Questa Notte Sappro”, mi traducción favorita en otra lengua.



En 1950, el tema se hará conocido en toda Europa. En Francia, André Claveu lo convertirá en “Sais tu” (¿Sabes tu?).



Lo siguen en Alemania Kurt Henkels y su coro con “Warum lastt du mich weinem warum”. Me dicen que la adaptación de Renee Franken es mejor, pero no la he encontrado. Esta versión es demasiado Do Woop para mi gusto con una solista que canta con estridencias de opereta.



Tampoco me ha gustado la interpretación de Ana Maria González, la primera en idioma español. La veracruzana era entonces conocida como “La Reina de la Canción Romántica”, pero su voz no era para una balada tan sensible. No supo imprimirle el toque pasional que alcanzaron Dame Vera, Doris y Nilla Pizzi. Además, en la letra ni se molestan en traducir “again” y la dejan así en inglés. Una adaptación muy descuidada.



De acuerdo con sitios especializados, la primera transcripción instrumental de “Again” fue en 1955 y se la debemos al Trio de Ray Weston, pero yo encontré una versión de 1949 del gran Errol Garner. El pianista afroamericano sabe imponerle a su música un toque sensual y romántico a la vez.



Yo me enamoré primero de los acordes de Newman antes de conocer la letra de Cochrane. A los 12 años, escuché por primera vez una versión musical de “Again. Fue en “Island in the Sun” (1957) una de mis películas favoritas.



“Isla en el sol” merece ser recordada por su bellos parajes, vestuario y excelentes actuaciones. Aún más importante, por ser la mejor actuación de Dorothy Dandridge, después de “Carmen Jones y por estar basada en una novela de Alec Waugh, quien, opacado por su hermano menor Evelyn, ha pasado al olvido. Pero lo realmente trascendente es que se trata del primer filme de Hollywood donde un romance interracial tiene un final feliz … ¡y al son de “Again”!

Este septiembre pasado, TCM la ha reflotado en un homenaje a Dorothy Dandridge y no me ha parecido pasada de moda en absoluto. El tema del racismo en la ficticia isla caribeña de Santa Marta que afecta a todos los personajes y desemboca en un asesinato, cobra resonancia en tres romances interraciales. El primero entre Joan Fontaine y Harry Belafonte no llega a salir de la crisálida debido a los prejuicios de él que no quiere una esposa que algún día “¡me diga ‘negro’!”’



El romance de Dame Joan Collins y Stephen Boyd tuvo buen fin porque se descubrió que ella no tenía sangre negra como se creía, una excusa innecesaria para darle un final feliz al tercer romance.

Harry Belafonte interpreta a David Boyer, un líder sindical que agita a los trabajadores de caña de azúcar y que parece estar encaminado a un puesto en la política. Las autoridades de Santa Marta—una colonia británica—lo tratan con guante blanco y para demostrarlo el gobernador lo invita a una Garden Party. David hace que lo acompañe su amiga Margot Seton (Dandridge). “Te vas a arrepentir de hacerlo” le advierte Margot.



Durante la velada, Margot atrae el interés de Dennis Archer (John Justin), un novelista que funge como secretario del gobernador, pero que en realidad busca en la isla inspiración para acabar con su novela. Unos días después de la fiesta, Dennis va a ver a Margot en la farmacia donde ella trabaja y la invita al baile del gobernador.



Davide, que está en el baile, se molesta al verla en compañía de blancos. “Te dije que, si me llevabas a esa fiesta, te arrepentirías” le recuerda Margot. Entretanto la orquesta toca una versión musical de “Again” que no he podido encontrar. Es muy jazzy con énfasis en instrumentos de viento.

Después del baile, Dennis lleva a Margot a su bungalow. Ahí le pregunta de su pasado, algo que Margo no quiere revelar. Para evadir respuestas insiste en que pongan un disco para bailar. Se trata de una versión bailable, pero muy lenta y sensual de “Again” que me recuerda la de la Orquesta Angellini.



En el cine hollywoodense de entonces, todavía dominado por el Código Hayes, solo había un preámbulo para una escena de sexo que nunca se veía. Tal preámbulo consistía en un breve dialogo romántico, un beso apasionado y música afrodisiaca.

“Margot’,” pregunta Dennis “tú sabes que estoy enamorado de ti ¿verdad? Lo sabes desde el principio”. Tras ese breve intercambio, y con “Again” en el trasfondo, solo falta el beso. Tanto Dandridge como su coestrella estaban más que dispuestos a sentar precedente, pero Robert Rossen permitió que el tabú racial lo venciera. Un abrazo apasionado lleva a un corte de escena y ya sabemos lo que significa.

No voy a contar todo el filme, pero al final Dennis renuncia a su puesto. El y Margot se marchan de la isla con la intención de casarse y “Again” tuvo su parte en ese romance seminal, a pesar de que todavía no sé quién la interpretó.



“Again” en ingles siguió teniendo interpretes a través de los 50, la mejor versión es la de Beverly Kenney en 1958 con su toque de jazz, pero con una cantante de voz muy suave y juvenil. Y es que serían los jóvenes los que infundirían nueva popularidad al tema ya clásico.



En 1960, Pat Boone, el Teen Idol del año resucita la composición de Cochran& Newman y la convierte en un hit para sus seguidores. Aprovechando la popularidad de la versión, en julio de ese año la graba Ricky Nelson. En 1964, le toca el turno a Frankie Avalon (mi versión favorita) y un año más tarde, un Teen idol británico llamado Cliff Richard crea su propia cover.



El tema se ha vuelto un hit para adolescentes y su fama cruza la frontera. El Teen Idol mexicano grabará un cover. “Tal vez” de Enrique Guzmán es la mejor versión en castellano de “Again”.



Como muestra de la popularidad sin fronteras del tema es que, en 1963, en Brasil, Ellis Regina graba “Outra Vez” con letra de Osvaldo Santiago. Para no ser menos, Neil Sedaka, en 1968, resucita la versión en italiano.




Todo el mundo quiere cantar “Again” en el idioma que sea. En inglés tendrá covers con diferentes músicas y voces. En 1965, el rey del Soul James Brown, presta sus cuerdas vocales para el tema de Cochrane y Newman. Muy diferente a la versión bailable de Arthur Prysock de ese mismo año.




Curiosamente, me encantó encontrar una interpretación reggae que en 1970 le dio John Holt. En cambió no me gustó la versión que cerró el capítulo de “Again” en el siglo XX. En 1999, Tom Jones hizo un extraño dúo con Sondra Locke. Como que las voces no empalmaron. Lo único bueno que puedo decir de ella, es que tenía una buena voz, adecuada para el género country, pero no para un dueto con el minero gales.



Y si queremos country, en el 2008 el desaparecido Willie Nelson, en dupla con Don Sherry, nos da su versión mixta de country y swing de “Again”. Es que Again” no solo es mi canción favorita, también es un clásico que sigue ameritando homenajes.