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lunes, 26 de agosto de 2024

Latinos en Hollywood: Pedro Armendáriz

 


En homenaje al cumpleaños de la Latina de Ayer (y hoy) Norah Frías Muñoz quise homenajear a quien se conoció como el Clark Gable mexicano. Fue el rostro masculino del Cine de Oro, el actor más internacional de México ya que no solo filmó en Hollywood sino también en Europa. La ironía es que se le asoció con hombres rudos y campesinos, pero era ingeniero, de buena familia y más que Latino en Hollywood,  era “Gringo en México”. Interpretó a muchos soldados, generales y a Pancho Villa, pero en la vida real su gran batalla fue contra el cáncer.

Tejano y Californiano

Pedro Gregorio Armendáriz Hastings nació en Churubusco, hoy Estado de México en 1912. Su padre era Pedro Armendáriz, su madre era la estadounidense Adela Hastings. Después del divorcio de sus padres, Pedro y Francisco, su hermano mayor, fueron llevados por la madre a casa de sus parientes paternos en Texas. Tras la muerte de Adela, los Niños Armendáriz fueron criados por su tío materno,  Henry Hastings.



En plena Depresión, Pedro gravitó hasta California donde en vez de ser esos mexicanos de barrial tan discriminados (algunos deportados),  fue a la universidad, graduándose del politécnico de California ( CalPoly) con el título de ingeniero mecánico. Fue en sus días universitarios que Pedro adoptó algunas actividades extracurriculares como ser editor de un periódico escolar y entrar al club de drama. Ambas actividades le serían más útiles más adelante que su título universitario.

La imposibilidad de encontrar empleo lo obligó a retornar a su país natal. Su inglés perfecto le permitió trabajar en un periódico bilingüe y ser guía de turistas. En este último empleo lo descubriría el director de cine Miguel Zacarias,  tras escucharlo recitar el monologo de Hamlet a un grupo de turistas.



El debut de Pedro seria en el filme María Elena, donde obtuvo un pequeño rol. No le faltaría trabajo en los próximos siete años y haría roles variados, hasta en comedias de Cantinflas.  Aun así, el ex ingeniero no encontraba una imagen que proyectar a pesar de tener roles protagónicos en cintas como El Charro Negro.

Lo que si encontró fue esposa. En 1939 se casó con otra gringa trasplantada, la neoyorquina Carmelita Bohr que también incursionaba en el cine mexicano. Estarían unidos hasta el suicidio del actor y tendrían dos hijos, el también actor Pedro Armendáriz Jr. y la productora de televisión,  Carmen Armendáriz.



El descubridor de Pedro Armendáriz sería el legendario Emilio “Indio” Fernández. Compartirían créditos en un par de filmes como El Charro Negro y El Zorro de Jalisco. Don Emilio (quien se merece una entrada para el solo) había ido al “Otro Lado”, huyendo de cien revoluciones.  y había sido Latino en Hollywood, aunque nunca pasó de extra o actor de reparto.

Mas o menos lo que estaba haciendo en México, pero ambicionaba más. Consiguió un préstamo de un general amigo y dirigió su primer película. Clipperton que llevaría como protagonista a Pedro Armendáriz. Esto fue en 1941.

Entre Doña Lolita y La Doña

Un año más tarde, El Indio ya tiene los fondos y un equipo para ser la plataforma de Dolores delRio y celebrar su debut en el cine mexicano. Con Mauricio Magdaleno escribiendo y la cinematografía legendaria de Gabriel Figueroa, inicia Flor Silvestre, el primer ejemplo del cine del Indio Fernández, con trasfondo del mundo rural del porfiriato donde un joven abandona familia y fortuna para casarse con una campesina.



Flor Silvestre obtiene un éxito increíble,  tan increíble como la química que nace entre los protagonistas. Bajo las órdenes del Indio crearán filmes legendarios como Maria Candelaria, un romance de indígenas en las chinampas de Xochimilco. Este film ganará la Palma de Oro en Cannes en 1946. El cine mexicano ha entrado en el imaginario cinéfilo y su rostro se lo da la mancuerna Del Rio-Armendáriz. Harán seis películas juntos, todas bajo la dirección del Indio Fernández.

En 1943,  la pareja filmara Las Abandonadas y el ‘45,  Buganvilia. Doña Lolita regresará a Hollywood para acompañar a su partner fílmico en su debut en el cine Anglo en The Fugitive. Su último trabajo juntos será en La Malquerida. Basada en la pieza teatral de Jacinto Benavente, se ha trasladado la acción al mundo rural mexicano tan amado por El Indio quien ha puesto a su mujer, Columba Dominguez, a disputarle a la diva del Rio el amor del padrastro.


                    

Estas cintas representan el alma del Cine de Oro, pero, aunque obsesionado con Dolores del Rio, El Indio sabe explotar mejor al galán que a la estrella. Le crea a Pedro un perfil de hombre rudo, muchas veces de pueblo, el militar revolucionario, tal vez hasta bandido. Casi una ironía, puesto que Pedro,  de ojos claros y más alto que sus coterráneos (1.83), no era ni pueblerino ni bandido. Se dice que tenía que ensayar para que le saliera un exagerado acento mexicano durante las filmaciones.

Era un hombre muy elegante, que aun en sus años de pobreza, vestía bien. Tenía un sastre en Londres. Aunque no era bebedor, su trago favorito era el whisky Jack Daniels.  Podía ser gritón en el set, pero tenía buen sentido del humor y le era fácil hacer de amigos en todas partes. Famosa fue su amistad con John Wayne con quién filmó tres películas. Aunque trabajo con todas las bellezas del cine mexicano, más otras de Europa y Hollywood, solo se le conoció un amor, su esposa. Fue siempre devoto de su mujer y de sus hijos.

                                                     Con sus hijos

Emilio Fernández , a mediados de Los 40,  decide encontrarle otra pareja a su actor fetiche. se trata del rostro más bello del cine mexicano, y también de la actriz más temperamental de ese mismo espacio. El Indio coloca a María Félix y a Pedro Armendáriz en una adaptación de La Fierecilla Domada, trasladando la acción al México Revolucionario. La química entre Pedro y La Doña es intensa, Enamorada arrasa en la taquilla. Dos años más tarde lo seguirá Maclovia con la misma pareja.




Entre ambos filmes, El Indio experimenta con otra dupla y pone a Pedro y a Maria Elena Márquez en una adaptación del cuento de John Steinbeck “La Perla”. Será el primer Ariel que gane Pedro Armendáriz. Tanto éxito tendrá este filme en ambos lados de la frontera que ganará un Globo de Oro, el primero que recibe un filme mexicano.



Pedro Armendáriz era trabajólico, que no se crea que solo actuaba bajo las órdenes del indio Fernández. En la década de los 40 hará varios filmes en México inspirados en obras literarias como El Corsario Negro de Emilio Salgari, El Capitán Malacara, basado en El Capitán Veneno de Pedro Antonio de Alarcón y en 1950 protagoniza La Loca de la Casa, pieza teatral de Benito Pérez Galdós.



En 1942 protagoniza una rareza en el cine mexicano de la época, un drama realista donde se desliga de su imagen de hombre rudo de pueblo. Hoy , los historiadores del cine han dado un sitial de honor a Distinto Amanecer, una especie de Noir donde Pedro da vida a un sindicalista que investiga el asesinato de su líder. Curiosamente, aunque era primo hermano de otra diva del Cine de Oro, Pedro solo filmará una película con Gloria Marín: Alma de Bronce (1944).




Cuando Hollywood Llegó a México

Con tamaña carrera y varias nominaciones al Ariel, más uno ya bien merecido, lo próximo para Pedro Armendáriz era la internalización. En 1946,  Hollywood descendió hasta México. John Ford y Henry Fonda llegaron a los estudios de Churubusco buscando locaciones y elenco para una adaptación de El Poder y la Gloria de Graham Green.

Emilio Fernández se puso al servicio del legendario director. El mismo sería uno de los productores,  le prestaría a Ford al magnífico Gabriel Figueroa y su dupla actoral tendría roles secundarios en esta historia de un sacerdote (Fonda) que es obligado a abandonar los hábitos debido a la persecución religiosa que asoló a México por casi dos décadas. Pedro Armendáriz interpreta a un oficial del ejército que anda en pos del cura, pero que sufre una conversión ante el ejemplo de fe del personaje de Henry Fonda.



Aunque hoy The Fugitive es visto como un interludio curioso en la carrera de John Ford,  marcaría el inicio de una relación laboral entre Pedro y el temperamental irlandés. La próxima producción será Fort Apache que reúne a Pedro Armendáriz con Hank Fonda en un western más tradicional. La trilogía Ford-Armendáriz acaba en la encantadora Tres Padrinos, en los que un trio de bandidos ( John Wayne, Harry Carey Jr., y Pedro) atienden las últimas horas de una parturienta que les encarga al recién nacido.



Para ese entonces, Pedro Armendáriz ya es considerado un miembro más de la comunidad de Hollywood. Le apodan “Pete”, John Ford como muestra de cariño le arroja guijarros (así era Ford) durante las filmaciones. No es solo con Ford que Pedro trabajará en Estados Unidos. John Huston lo dirige en la menospreciada We are Strangers, la historia de un grupo de conspiradores en la Cuba de Machado. Fue mi primer filme de Pedro Armendáriz, y a mis diez años me aterrorizó su villano jefe de policía fuese atragantándose de jaibas o intentando violar a Jennifer Jones.

                                                     Con John Garfield y Jennifer Jones

En la próxima década y hasta su muerte, Pedro Armendáriz alternará su trabajo en México, con visitas a sets más allá de la frontera y con actuaciones en Europa. Aunque se ha convertido en una presencia familiar en las pantallas de Estados Unidos (hasta incursionó en dramatizados televisivos a fines de Los 50) nunca llega el rol principal. La excepción es The Torch, la versión en inglés de Enamorada. A pesar de llevar como coestrella a la hermosa Paulette Goddard, este filme no le llega ni a las chanclas al original.





La Etapa Internacional

En el cine anglo, interpreta a su personaje más conocido, el bandido militar revolucionario en varios westerns y de ahí pasa a roles más exóticos. Será el rey Francisco de Francia en Diane junto a Lana Turner, un guerrero mongol en El Conquistador y El Sultán en San Francisco de Asis. Los protagónicos los consigue en Europa.

                                                          Con Lana Turner en Diane

En 1950 es Cesar Borgia en Lucrecia Borgia filmada en Francia con Martine Carol en el rol principal. Aunque en el villano recibe el primer crédito en Los Amantes de Toledo de Henri Decoin y en 1956 es un oficial de la Legión Extranjera luchando contra árabes en África del Norte. En Italia filma tres películas. Aunque lleva el rol principal, la única mencionable es Hombres y Lobos donde es parte de un triángulo amoroso compuesto por Yves Montand y Silvana Mangano. A fines de los 50 filma en Inglaterra Manuela junto a Sir Trevor Howard y Elsa Martinelli.



Ser estrella internacional no detiene su carrera en México. A través de Los 50 filma sin cesar. No les teme a nuevos géneros como musicales o comedia, aunque sigue apoyándose en su imagen de charro duro . Otra vez es nominado a un Ariel por su rol de cacique en Roasuro Castro, y otra por su protagónico en la novela de la Revolución de Bruno Travern La Rebelión de los Colgados. A fines de la década da vida al bandido de la novela clásica El Zarco.  Será en un libreto de José Revueltas, El Rebozo de Soledad, que consiga su segundo Ariel.




Vuelve a actuar junto a Maria Félix en La Escondida y lo acompañarán otras bellezas del Cine de Oro como Ninon Sevilla,  y Katy Jurado con la que protagoniza El Bruto a las órdenes de Luis Buñuel. Con LibertadLamarque protagoniza la comedia  La mujer que no tuvo infancia y junto a Sara García y el sex symbol mexicano Ana Luisa Peluffo hará reír en Las Señoritas Vivanco.




Sin embargo, el tiempo y la salud le están pasando factura. Están apareciendo nuevos rostros, nuevos galanes. El mismo Cine de Oro va encaminado a un final.  Cuando filma Pedro Flor de Mayo en1956, es un rol secundario. El puesto de galán de La Doña lo lleva el estadounidense Jack Palance. Pedro se reunirá en 1959 con sus dos parejas del cine, Dolores del Rio y María Félix en La Cucaracha. Su nombre aparece por debajo del protagónico que lo lleva nada menos que el Indio Fernández quien ha regresado a la actuación para esta épica de la Revolución Mexicana.

                                            Caricatura del elenco de La Cucaracha

Aun así, el último filme de Pedro Armendáriz en México será junto a La Doña y será otro relato revolucionario, me refiero a La Bandida (1962). Años más tarde, en un especial de Televisa, María Félix se referirá a Pedro como “un hombre de gran guapeza”. Si alguien puso un rostro a la virilidad revolucionaria en el imaginario popular fue Pedro Armendáriz. Por algo interpretó varias veces a Pancho Villa desde Aquí viene Pancho Villa (1949) hasta la telenovela Así era Pancho Villa (1960).



La telenovela no es el único genero nuevo que Pedro Armendáriz probará en sus últimos años. En 1960 filma su primer película en España. Se trata de El Indulto, basada en una novela de La Condesa de Pardo Bazán y su coestrella será Concha Velasco. Aunque Pedro sea el villano, lleva el primer crédito. En 1962 filma en Italia una parodia de peplo, llamada Los hijos del trueno.   

Aunque desde Los 40 que hacía teatro , en 1962 se atreve hasta a bailar el chachachá con Kitty de Hoyos en el escenario en “Carrusel del Amor”.  Se rumora que Juan Rulfo quiere que Pedro encarne a Pedro Páramo en el cine, pero la muerte acecha al actor y no en Comala precisamente.

                                           con Kitty de Hoyos

La Muerte lo Esperaba en el Desierto

Pedro no para de actuar,  sigue apareciendo en roles secundarios y protagónicos,  en México y en USA. Podemos conjeturar que ya sabe que tiene cáncer, que los tratamientos son caros y no quiere dejar a su familia desprotegida. Es extraña la cantidad de mitos y misterios que se han tejido sobre la muerte del actor, pero poco se sabe de su enfermedad. Hay sitios que creen que tenía cáncer en el cuello, otros hablan del estómago. Se le vio cojear en los platós, por lo que se ha deducido que el cáncer alcanzó sus caderas.

La realidad es que, como cuenta este muy completo artículo de Milenio,  en 1958 se le diagnostica cáncer en los riñones y se le llega a extirpar uno de esos órganos. Los médicos le dicen que, si supera la barrera de los cinco años, será un sobreviviente más de la enfermedad. En 1963, el cáncer vuelve a presentarse en el cuerpo del actor.

En1962,  insiste en filmar Desde Rusia con Amor, parte de la franquicia de James Bond, pero está muy mal y no puede acabar con la filmación. En 1963 ingresa al hospital en Los Ángeles. Los dolores son insoportables y ya lo han desahuciado los médicos. Este último tratamiento es más bien paliativo. Su familia ignora que ha entrado de contrabando un revolver cargado, antiguo regalo de su amigo Miguel Aceves Mejía.

                                                       Con Sean Connery en Desde Rusia con amor

El dieciocho de junio, el actor solicita de Carmelita,  que no lo deja ni a sol ni sombra, que vaya a comprarle un sándwich de pastrami. Entretanto, él tiene tiempo de ducharse, rasurarse. Se para delante del espejo, para que no falle su puntería,  y se da un tiro en el pecho. Solo tenía 51 años.

Sabemos cómo murió, pero tras el suicidio se tejió una leyenda alrededor de su enfermedad que puede tener un fondo de verdad. En 1956, Pedro Armendáriz viajó al desierto de Nevada, a filmar El Conquistador de Mongolia bajo las órdenes del actor-director Dick Powell. Desde esas fechas que 91 personas del equipo de filmación incluyendo al director y a los protagonistas John Wayne y Susan Hayward, fallecerían,  víctimas de diferentes tipos de cáncer.

                                           Con John Wayne en El Conquistador de Mongolia

Para hacer más horrible la historia, los hijos de los fallecidos sufrirían del mismo mal. Ese fue el caso de Don Pedro Armendáriz Jr., que,  como su padre trabajaría,  tanto en cine y televisión mexicanos como el cine anglo hasta su fallecimiento por cáncer ocular en el 2010.

                                                            Pedro Armendáriz Jr.

La razón de esa epidemia se adjudica a que la zona entre Nevada y Utah donde se filmó la cinta quedaba en territorio donde habían hecho pruebas nucleares y fue la contaminación radioactiva la que provocó todas esas muertes. Hay quien dice que tal cosa no ocurrió, pero yo sí creo en un vínculo entre la radiactividad y la muerte de muchos, incluyendo la de “Pete “Armendáriz .

NOTA: Con pocas excepciones,  los filmes de Pedro Armendariz pueden encontrarse gratis y en español en YT.

 

 

domingo, 29 de abril de 2012

Latinas en Hollywood: Dolores del Rio


Foto de Wikipedia


Mucho antes que Salma, mucho antes que JLo,  los latinos obtuvieron la fama en filmes en inglés y se convirtieron en los favoritos de las Latinas del Ayer. Pero ninguno alcanzó un zenit  como el de Dolores del Rio que seria una estrella del cine silente hollywoodense y una diva del Cine de Oro de México, su país natal.

Dolores del Rio es un nombre sagrado para cinéfilos de ambos lados de la frontera. Tan viva está en la imaginación popular californiana que un restaurant de Los Angeles sirve una ensalada que lleva un nombre. También lo lleva La Diosa de Plata que la industria cinematográfica mexicana  entrega anualmente a la Mejor Actriz  de ese país.
(Foto de Wikipedia)


Fue una de las bellezas míticas del cine silente, tan famosa por su presencia fílmica como por sus amores. Entre sus amantes se cuentan Errol Flynn, Porfirio Rubirosa, Orson Welles y el novelista Erich Maria Remarque. Se le han adjudicado affaires lésbicos con Greta Gabo y Marlene Dietrich, ¡y se dice que hasta el mismísimo Walt Disney pasó por su cama!

Hija única de un banquero y hacendado, Dolores Martínez Asunsolo y López Negrete nació en 1905, en el seno de una acaudalada familia de Durango. Su extendida parentela incluiría a Francisco Madero, Ramón Novarro, Andrea Palma, y Julio Bracho. La Revolución Mexicana empuja a los Asunsolo a dejar su hacienda e instalarse en la capital donde “La Chatita”, como la apodan en casa,  tendrá una educación privilegiada en colegios de monjas y aprenderá francés y baile clásico. A los 15 años, la bella jovencita contrae matrimonio con el abogado Jaime del Rio, más de diez años mayor que la novia, también de linajuda familia y cuyo apellido ella hará famoso.
(Foto de Zig Zag, junio 1927)


Los del Rio se marchan a Europa en una luna de miel que dura casi dos años. A su regreso comienzan las desgracias. El rancho algodonero de  Jaime no da para vivir. Dolores pierde un bebé y los médicos le prohíben volver a embarazarse. En 1923, el productor de cine, Edwin Carewe, en  México de luna de miel  conoce a la pareja. Tras ver la belleza de Dolores, el productor convence a los Del Rio a trasladarse a Los Ángeles para probar suerte, ella como actriz, Jaime como guionista. Es una movida que escandaliza a su círculo. La familia política de Dolores se opone, solo su madre, Doña Antonia, la apoya.
(Foto de Wikipedia)


Había un motivo ulterior tras la oferta. México había amenazado con boicotear las películas de Carewe ya que en ellas se abusaba de clichés negativos sobre los mexicanos. El productor tuvo entonces la idea, novel para la época, de traer artistas mexicanos a Hollywood para que retratasen de manera más fidedigna y benévola  a personajes latinos.

Aun así, en su meteórica y exitosa carrera en el cine silente, Dolores no se dedicaría simplemente a interpretar a “beautiful señoritas” a pesar de que su belleza moruna la haría idónea para roles étnicos. En "Joanna", su primer film, Dolores será una condesa española.  En su primer protagónico, que también seria su primer éxito, "What Price Glory?" es Charmaine, una camarerita francesa de la que se enamoran dos soldados americanos durante la Primera Guerra Mundial. Sucesivamente, Dolores será rusa en la adaptación de la novela de Tolstoi “Resurrección”, mestiza en” Ramona”, española en “Los amores de Carmen” y una señorita Cajun en “Evangeline”. Tanto en Carmen como en Ramona, Dolores interpretará los temas musicales.


Aunque en nuestros días su erotismo se vea inocente, Dolores del Rio exudaba una sensualidad exótica que le atrajo el apodo de “The Female Valentino”. Ella es la contraparte del “Latin Lover”, una genuina latina de sangre ardiente. Dolores también es una dama refinada que cae bien en los círculos más sofisticados de Hollywood. Quien no tiene tanta suerte es su esposo. Su carrera de libretista nunca llega a despuntar y los rumores a voces de que Dolores y Carewe son amantes acaban con el matrimonio. Jaime morirá en Europa unos años más tarde. Se dice que debido a una intoxicación, pero la vox populi hablará de suicidio.

Aparte de ser su amante y mentor, Edwin Carewe supo manejar aptamente la maquinaria publicitaria que rodeaba a su estrella. Hollywood en la década de los 20 era un paraíso para los latinos. No existía la discriminación. Incluso hubo actores que fingieron ser hispanos porque eso vendía como Don Alvarado, cuyo verdadero apellido era Page, y Jacob Krantz, un chico judío de Brooklyn, que alcanzaría la fama como Ricardo Cortez.  Dolores no es la única latina “bona fide” que triunfa en el cine Anglo.  Otro  serán el español Antonio Moreno, Ramón Novarro, primo de Dolores, y su compatriota Lupe Vélez. Pero esa era paradisiaca para los iberoamericanos acaba con la llegada del sonido.

El cine hablado afectó las carreras de todos los actores,  una gran mayoría nunca llegó a hacer la transición y sus carreras murieron con el cine silente. Pero mayor peligro corrieron esos cuyos acentos extranjeros dificultaban su comunicación con la audiencia. A pesar de que Dolores del Rio si logró hacer la transición, su carrera nunca más sería la misma.
(Foto sacada de Ecran, octubre de 1937)


El desligarse de Edwin Carewe le costará caro. El se embarca en una campaña de maledicencia en contra de su ex protegida. A eso se le agrega otro grotesco escándalo.  Gunther Lessing un abogado que había tramitado el divorcio de la diva, la demanda por ser causal de propia ruptura matrimonial. Entre las alocadas acusaciones, ¡Lessing asegura que Dolores ha conspirado con el General Enrique Estrada Reyes  para invadir Baja California! Esta será la primera acusación que la diva recibirá de mantener “actividades subversivas”. En los años 30 se la acusará, junto a James Cagney, de promover el comunismo en Hollywood.

Aunque en 1934, interpretó a la amante de Luis XV en “Madame Du Barry”, a Dolores  se la comenzó a encasillar en roles estereotipados de  mexicana. Sus protagónicos eran en filmes casi “B”, e incluso en ellos era opacada, como en su rol de brasileña en “Flying Down To Rio”,  que es eclipsado por una pareja de desconocidos bailarines llamados Ginger Rogers y Fred Astaire. El único filme digno de mención de los 30 fue “Bird of Paradise” en que Dolores interpreta a una belleza polinésica que por amor a un blanco (Joel McCrea),  se sacrifica arrojándose a un volcán.



(Foto sacada de From Scarface to Scarlett de Roger Dooley)


La vida personal de la diva también estaba en problemas. En 1931, se había casado con Cedric Gibbons, un magnate de la Metro Goldwyn Meyer. Un matrimonio que nunca llegó a estabilizarse.  Harto de los amores de su esposa con Orson Welles, Gibbons se divorció de ella en 1938. El romance con Welles fue my intenso y él prometió revivir la carrera de Dolores. Pero aparte de actuar junto a ella en la olvidable” Journey into Fear”, Welles nunca cumplió su promesa de filmarla en una versión de la “Santa” de Federico Gamboa, y la abandonó para irse tras Rita Hayworth. Fue el  final de ese affaire, lo que lleva a Dolores del Rio a tomar una decisión drástica que revivirá su carrera y la repondrá en su trono de diva.

Dolores y Orson Welles en 1942, en la premire de "El Ciudadano Kane"(Foto sacada de The Hollywood Beauties de James Robert Parrish)

A comienzos de la siguiente década, Dolores del Rio regresa a su patria a probar suerte en el cine mexicano donde ya triunfaban sus primos Andrea Palma y el director Julio Bracho. Es el momento óptimo. El cine mexicano ha entrado en su Era de Oro y Dolores tiene la suerte de caer en las manos de Emilio “El Indio” Fernández. El genial director y productor acaba de armar el que sería su equipo emblemático compuesto por el novelista y guionista Mauricio Magdaleno, el camarógrafo Gabriel Figueroa y  Pedro Armendáriz como protagonista. Solo le falta al Indio una heroína y esa será Dolores del Rio a quien el dirigirá en cuatro filmes legendarios: “Flor Silvestre”, “María Candelaria”, “Bugambilia” y “Las abandonadas”.

Con Pedro Armendáriz en "Bugambilia" (Foto sacada de The Hollywood Beauties de James Robert Parrish)


La belleza de Dolores del Rio y su talento no pudieron tener mejor marco que estos filmes que la inmortalizarían. Dolores vuelve a ser diva, pero ahora en castellano. Tras su trabajo con El Indio Fernández  pasará a las manos de Roberto Gavaldón quien la dirigirá en “La Otra”, “La Casa Chica”, “El Niño y la Niebla” y “Deseada”.
                                              Clip de "La Casa Chica"

No solo filmara en México sino también en España y la Argentina. Junto al Indio Fernández, Dolores del Rio regresa a Hollywood para ser dirigida por John Ford en “The Fugitive”  Dolores triunfa donde va, y su talento será recompensado con tres Arieles. Diego Rivera y José Clemente Orozco la pintarán, su rostro es usado para promover una línea aérea, Alfonso Reyes le escribe poemas y hasta Carlos Fuentes la parodiará en la pieza teatral “Orquídeas a la luz de la luna”. Todo eso la convierte en leyenda.


Foto sacada de Readers Digest (junio, 1949)






En 1949, Dolores del Rio se reúne con Emilio Fernández y su equipo para filmar “La Malquerida”. Sera su ultimo trabajo juntos ya que Columba Domínguez, quien interpreta a la hija de la diva,  está en amores con El Indio y se encela de la amistad que el director sostiene con Dolores. Años más tarde, Ismael Rodríguez reúne a Dolores y al Indio en “La Cucaracha” donde la diva peleará por el amor de un coronel revolucionario (E.  Fernández) con  la otra reina del cine mexicano, María Félix. El filme explota el mito de que Dolores y Maria se odian. En realidad, fueron muy buenas amigas.


Dolores del Rio cultiva amistades influyentes que llegan atraídas por su glamur, su belleza y refinada simpatía. En "La Escondida", su casa de Coyoacán se reunirán sus amigos que abarcan todos los ámbitos desde artistas como Frida Kahlo hasta la realeza como los Duques de Windsor. En 1949, Dolores inicia una relación romántica con Lew Riley, que una década más tarde, se convertirá en su tercer marido.

Pero no todo era perfecto para Dolores del Rio. En 1954, en plena Era McCarthy, se le negó  la visa de entrada los Estados Unidos acusándosela de  ideas izquierdistas. Las únicas bases de esa acusación  era la campaña de rumores de los Treintas, su ayuda a refugiados de la Guerra Civil Española,  y su relación con Orson Wells. Irónicamente, el gobierno de Franco nunca puso peros para que Dolores viajase a España a filmar “Señora Ama” y “La Dama del Alba”.
En Madrid, 1961 (Foto sacada de Radiolandia, julio 1961)

Por suerte, esta etapa duró poco y en 1956 la diva debuta en Broadway en “Anastasia”. Dolores se dedica al teatro con el mismo ahínco y profesionalismo que le ha dedicado al cine. En 1958 debuta en  los escenarios mexicanos interpretando a Mrs. Erlynne en   “El abanico de Lady Windermere”, papel que ya había hecho en el cine en la Argentina.  En la escena actuará en obras de dramaturgos mexicanos,  como de Oscar Wilde, August Strindberg y Bernard Shaw. En 1969 se atreve a los 64 años a interpretar a “La Dama de las Camelias” y asombra a un público por su belleza que no parece conocer el paso de los años.

La perfección del cuerpo y rostro de Dolores del Rio son parte de su leyenda. Marlene Dietrich la calificó de “la mujer más hermosa de Hollywood" y Bernard Shaw dijo que las dos cosas más bellas del mundo eran el “Taj Mahal y Dolores del Rio”. Carlos Fuentes decía de ella que era “una diosa que se sabía mujer”. Se rumora que su gran secreto de belleza era que dormía dieciséis horas al día. Era una mujer muy refinada. Orson Wells contaba que la  ropa interior de Dolores se  la hacían especialmente  las monjas de un convento francés.
                                               (Foto sacada de The Hollywood Beauties de James Robert Parrish)

A pesar de sus romances, Dolores era muy discreta, una mujer que siempre fue muy católica y trató de evitar los escándalos y mantener una imagen limpia.  Esta misma mujer que se atrevió a bañarse desnuda en una escena (luego censurada por la Oficina Hayes, gran censor de Hollywood) en “El Ave del Paraíso”, se rehusó a filmar “La Casa de las Flores”, escrita para ella por el dramaturgo Archibaldo Burns ya que la trama la obligaría a tener escenas lésbicas con su sobrina Diana Bracho. Por eso fue todo un cambio de imagen cuando  Dolores del Rio  tuvo la audacia de representar a la regenta de un burdel en “Casa de Mujeres”.

Las últimas apariciones de Dolores en el cine de Hollywood serán en westerns como “Cheyenne Autumn” y “Flaming Star” en el que interpretó a la madre de Elvis Presley. A diferencia de María Félix, nunca hizo una telenovela (decía la diva que no le pagaban lo que ella merecía), pero si actuó en muchas series de televisión  norteamericanas.
Con Elvis en "Flaming Star"  (Foto sacada de The Hollywood Beauties de James Robert Parrish)

 Los Sesentas son una época de activismo y filantropía para Dolores del Rio. Sigue yendo como invitada a festivales de cine europeo donde promueve la necesidad de la co-producción, para suplir su falta de hijos funda la Estancia Infantil “Dolores del Rio” que será parte de la ANDA. En 1972 se convierte en una de las co-fundadoras del Festival Cervantino en Guanajuato.

En el Aeropuerto Kennedy, en 1968.  (Foto sacada de The Hollywood Beauties de James Robert Parrish)

Las apariciones fílmicas e incluso publicas de Dolores se vuelven escasas en los 70’s. Su última aparición en el cine es en 1978 dando vida a la suegra de Anthony Quinn en “Los Hijos de Sánchez”. Desde los 60’s que ha estado sufriendo de dolores óseos. En 1978 se le diagnostica una osteomielitis que la obliga a inyectarse vitaminas diariamente. En 1981, un descuido  hace que la inyecten con una vitamina expirada que le provoca una hepatitis. Meses más tarde esa hepatitis deviene en cirrosis. Dolores es internada en 1982. En abril de 1983 deja de existir en Newport Beach, California. Sus restos descansan en la Rotonda de Personajes Ilustres en México.