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lunes, 20 de febrero de 2023

Voces Latinas del Ayer: De Tita Merello a Rocío Jurado ( Precursoras de Shakira I)

 


En enero, mientras cosas terribles pasaban en el mundo, la cultura populachera se dividía entre el librito de Harry y el reggaetón de Shakira. Confieso no ser fan ni de Shakira, ni de Pique, ni Clara, me importa un rábano lo que hagan. Lo que me sorprende es ver a gente, principalmente mujeres,  convertir a La Loba en icono feminista y considerarla una pionera en esto de ventear sus intimidades a través de canciones y lucrar a costa de ellas. Shakira es solo la última en hacer algo que ya no es novedad. Antes de ella, la canción en español tuvo muchas hembras castigadoras que alzaron la voz para mentarle la madre al infiel y sacarse de adentro el mal sabor de un mal amor. Conocerlas nos ayuda a no criticar, pero tampoco a admirar exageradamente a la diva colombiana.

Con pocas excepciones,  toda canción habla de amor, del bueno y del malo. Por un centenar de años, la música popular nos ha dado preciosas visiones del romance como única fuente de felicidad, estado perfecto del ser humano,  y sinónimo de alegría y esperanza. Simultáneamente,  hemos escuchado lamentos por abandono, traiciones, soledad y clamores por el regreso del o la ausente, pero en su mayoría estas quejas vienen del bando masculino. Eso es más notorio en la música latinoamericana llegando a extremos que las feministas tildan de misoginia como en la letra de los tangos o de los boleros con sus reproches a aventureras, arrabaleras y pecadoras.

O Sumisas o Invisibles

Se entiende que en una sociedad patriarcal disguste el oír a las mujeres cantar verdades inconvenientes. Por mucho tiempo, las Latinas de Ayer estuvieron sometidas a cantar solo sobre cosas inocuas. No se escribían canciones sobre sus experiencias amorosas, estas eran invisibles. Inclusive cuando entonaban melodías escritas para un varón ni siquiera podían adaptarlas.

Yo he oído a Lupita Palomera, Lucha Reyes y otras pioneras de la música femenina usar pronombres masculinos para referirse a ellas en sus letras. Un ejemplo es esta versión de la “Perfidia” de Alberto Dominguez donde la cantante (sin ninguna intención lésbica escondida o abierta) se dirige a una mujer a la que amó. Y qué decir de este dueto de Doña Liber con el Tenor de las Américas en que apostrofa a sus congéneres.




Con ese precedente se entiende que hasta las grandes autoras de boleros como María Grever y Consuelito Velázquez escribiesen letras unisex para ser cantadas por todos los géneros y evitaran temas polémicos como el sufrimiento del abandono y de la infidelidad cuando era una mujer la que sufría.  No sabemos si lo hicieron porque sus vidas amorosas fueron perfectas o temían escandalizar. Recordemos que las letras de Lolita de la Colina fueron controversiales hasta Los 70 y que solo una mujer muy arrojada como Olga Guillot se atrevía a cantarlas.

Sin embargo, este ha sido un tabú casi universal.  La canción en inglés también obligaba a la cantante a entonar temas de mal amor con actitud sumisa, rogando por el retorno del infiel y perdonando sus fallas. Podemos entender esa reticencia, si pensamos que es solo en Los 60 que Aretha Franklin exigirá “Respect” y Lesley Gore llegará al tope del hit parade con su “You Don’t Own Me” en el que afirma su independencia de un hombre controlador.



El caso de Aretha es el más interesante, puesto que las canciones de las mujeres de color habían sido las más tristes, tal vez porque estaban llenas de suplicas y promesas de perdón. Tan parte de la cultura afroamericana era este motivo que en el musical Showboat en la subtrama de Julie,   que pasa por blanca, alguien se sorprende al oírla cantar “Can’t Help Lovin' Dat Man of Mine” ( No puedo evitar amar a mi hombre), y le dicen que esa es “canción de negras” con su letra llena de resignación ante las fallas de un mal compañero.

“Maybe he’s lazy, maybe he’s low.

Maybe I’m crazy lovin' him so

Can’t help loving dat man of mine”.

(Quizás sea perezoso, Quizás sea vil

Quizás yo esté loca por amarlo tanto

No puedo evitar amar a mi hombre)



He revisado todo el repertorio de Billie Holiday, consierada una guerrera, y me ha sorprendido que incluya no solo esta canción de Showboat sino también otros temas “sumisos”  que son un reflejo de la vida amorosa de Lady Day,  adicta a dos cosas: las drogas y amantes golpeadore. Por ejemplo, tenemos “Moanin’ Low”en el cual se refiere a su pareja como “todo lo malo que puede ser “, pero continua con un “es el tipo de hombre para una mujer como yo”.



En una onda menos auto flagelante, Billie canta en “I’m Trav'lin Light”  que desde que la abandonaron carga menos equipaje y es libre como la brisa, pero que ese estado durará solo hasta que su hombre regrese. O sea, hay una oferta de perdón y de regreso al statu quo. Muy diferente a la demanda del “Respect” de Aretha o al punto final a una relación que en 1966 daba Nina Simone en su “Ain’t No Use”.




A pesar de ese actitud sumisa que Billie Halliday asumió en el escenario y en su vida privada, he encontrado dos canciones batalladoras en su colección. En “I’m Gonna Lock My Heart and Throw Away the Key” (Voy a ponerle candado a mi corazón y botaré la llave) expresa más o menos lo que Gloria Gaynor cantara ritmo disco cuarenta años más tarde en su “I Will Survive”: la idea de que una mujer puede sobrevivir una desilusión amorosa siempre y cuando esté dispuesta a reinventarse y a no volver a caer en las trampas del amor.




Mas fuerte es “No More” que la cantante describiría como su canción favorita. “No me vas a molestar más. Nunca más”…”Desperté esta mañana y descubrí que no me importas, ya no más”. Pero por algo este tema,  que Toots Camarata escribe para Lady Day en 1944,  es uno de los menos famosos. Hoy es más conocido por la voz de Madeleine Peyroux que por Billie.





Por algo tomará años antes que las mujeres descubran que hay militancia en la letra de sus canciones. Aunque nos sorprenda acostumbrados a oír quejas sobre infidelidad de parte de afroamericanas como Beyonce y Rhianna, en días de Billie Holiday un tema como “Single Ladies” o ese dueto Shakira-Beyonce hubiese sido imposible.




Solo en 1971, vino Helen Reddy a cantar “I’m Woman” explicando que a una mujer no la definen ni sus amores ni sus fracasos románticos. Y esa es mi incomodidad con los temas de Shakira, que en su reclamo exprese una dependencia emocional. Eso es propio de alguien que todavía no ha alcanzado la clausura que otras cantantes encontraron en su música. Rosa Montero la ha llamado ”una despechada”, pero yo la considero una continuadora de la “canción despechada”.

Las Pioneras de la Canción Despechada

Para conocer a las pioneras del reclamo sentimental latino debemos ir más allá del mundo angloparlante. Debemos adentrarnos en el terreno más recriminado por las feministas,  el tango. Serán las dos grandes voces femeninas del tango las que salgan a la arena del reproche al macho. En 1929,  Tita Merello lo expresa en “No te aguanto más “y en 1933,  en los albores de su carrera,  Libertad Lamarque tiene el descaro de gritarle “¡ándate!” a las malas parejas.




El que las grandes damas del tango se hayan atrevido a darle un remedio al mal amor en sus canciones no indica que la música latinoamericana vaya a seguir ese camino. No puedo encontrar equivalentes en la música popular ni folclórica de los próximos treinta años donde las mujeres se lamentan sin reproches, donde las compositoras no se atreven a quejarse o a situar culpa en la pareja, ni siquiera al entonar temas escritos para el varón, puesto que ya se ha superado la época en que ni siquiera se sabía a qué sexo iban dirigidas las canciones.

Es por eso que Olga Guillot tiene claro a quien le van las protestas al cantar “Total”, “Se acabó” y “No” que han sido escritas para hombres. Con ella venimos a descubrir que la mujer también puede reírse de un mal amor o darle el punto final. Olga ha estado cantándole a la pasión de una manera casi descarada desde sus días de Torch Singer en Los 40, pero con temas como “Miénteme”— con su estribillo “me hace tu maldad feliz”— perpetua esa imagen masoquista de la mujer víctima.





Será en el exilio donde su nueva libertad también abarcará a su género. En 1969 es la única que se atreve a grabar un tema de una joven cantautora llamada Lolita de la Colina. Aunque “La mujer que te ama” es un himno al buen amor, una frase donde entra la palabra “cama” ofende a los productores . La cantautora se niega a borrarla y solo Olga de Cuba tiene la audacia de cantarla.

Audacia y a raudales la tiene otra cubana, la escandalosa La Lupe a la que casi han expulsado de Cuba porque sus escándalos y escandalosa manera de cantar (descalza y a zapatazos con el pianista)  no congenia con la imagen de la mujer que tiene la Revolución Castrista. La Lupe se va a Nueva York, cargando su temperamento, su título de santera (aunque en un arranque arroja sus orishas al mar) y su música. Pronto se hará famosa por no tener pelos en la lengua para cantarle a los hombres, expulsarlos de su vida (“Lo que pasó, pasó”)  o acusarlos de falsos hipócritas (“Puro Teatro”) que Almodóvar usa para cerrar Mujeres al borde del ataque de nervios, el mejor manual de cómo sobrevivir una relación toxica.



Para mi sorpresa y siguiendo un orden cronológico he encontrado un tema interesante en la España de los 50. Sin ser canción despechada,  “Otra Puerta” de Lolita Garrido se atreve a plantarle un “No” a los requiebros de un hombre, poniéndose la mujer a su altura y en términos de igualdad en lo que se refiere a decisiones amorosas.



Lo extraordinario es que viene de la pluma de Augusto Algueró, y es muy diferente a lo que él escribirá unos años más tarde para Marisol, Rocío Dúrcal y para su esposa Carmen Sevilla. En la España de Franco ni Carmen ni Sarita Montiel se salen del marco de la mujer que sufre por amor resignadamente. Eso alcanza hasta la temperamental Lola Flores. En 1950,  llora por los rincones con su copla “La Zarzamora”, muy diferente treinta años más tarde que pone un punto final a un mal amor con “Se acabó”. Para entonces la Faraona será parte de un zeitgeist en que la melodía en español se manifiesta en voz femenina con la canción-reproche. Sin embargo, en la España de los 50, ese grito de liberación solo emerge de un momento de extravío del Maestro Algueró.



El Corral de Gallos de la Protesta Femenina

En cambio, en nuestro continente, a fines de Los Cincuenta, surge una bronca voz femenina capaz de enfrentarse al machismo latino. Se trata de Amalia Mendoza,  más conocida por su apodo de “La Tariacuri”,  que en 1958 convertirá a la música ranchera en corral de gallos de la canción despechada con temas como “Ya me olvidé de ti” y P’a que sientas lo que siento”.



A pesar de críticas y parodias, La Tariacuri seguirá cultivando ese estilo de cantar y contagiará a otras. En 1972,  la gran Lola Beltrán se atreve a lanzar un grito de libertad con “No volveré” y cerrará la década con el tema de Juan Gabriel “Te llegará mi olvido”.



Entremedio han aparecido otras “Machas Bragadas” que gritan su verdad a los cuatro vientos, aunque lo que cantan haya sido escrito por machos para reprocharle a las hembras.  Pero en 1961 el gran José Alfredo Jiménez escribe “La Media Vuelta”  para una modelo chihuahuense que ha convertido  “Lucha Villa” en su nombre de guerra y que de la música ranchera hará un grito de guerra. Es en esa canción,  que en algún momento Lucha cantará a dúo con el compositor, donde es la mujer la que declara que el hombre se va porque ella se lo permite y si quiere lo hace regresar.



Aunque la voz grave de Lucha Villa la ha hecho idónea para la canción reproche— y lo vemos en “Tu a mí no me hundes” (1985) que es la cúspide de su relación laboral y amistosa con Juan Gabriel — la equivalente a La Lupe en la interpretación de corridos es Yolanda del Rio cuyo primer éxito le dará el apodo de ‘la Hija de nadie”. Este tristísimo corrido cuenta la historia del suicidio de una pareja de amantes al descubrir que son hermanos, pero el tema es también una denuncia social a los hombres despreocupados que preñan y se olvidan,  dejando hijos sin padre por todo el mudo.



Yolanda se convertiría en la voz feminista de la canción ranchera en ambos lados de la frontera cantando temas que como “Una intrusa “y “Traicionera Mala Amiga” que como los de Shakira expresan la ira ante quien viene a destruir su matrimonio. En cambio “Esta noche te toca dormir en el suelo” y “En la puerta tus maletas “definen los límites a los que llegará para soportar un mal marido.

Fueron estas voces de Los Setenta las que abrieron el camino para cantautoras de música de banda como Alicia Villarreal y Ana Bárbara que han plasmado su vida sentimental en letras donde se reubican como mujeres que no quieren ser víctimas. No puedo cerrar el tópico de la canción protesta ranchera sin mencionar la favorita de mi hermano, la completa desmitificación del machismo, me refiero a “Macho Panzón” de Beatriz Adriana.



Aunque el feminismo había triunfado en el corral de gallos que era la música ranchera, para muchos se trataba de una expresión de cultura de pobres y campesinas, no alcanzaba a la música pop en la que la mujer seguía cantando sobre amores felices o llorando abandonos.

De MariTrini a La Jurado

Una visión más elevada llegó en el tardofranquismo en la voz de una española que hasta ahora había cantado en francés. De su autoría,  “Yo no soy esa” (1971) haría famosa a MariTrini en el mundo hispanoparlante con ese primer párrafo que encierra un mensaje de igualdad y una exigencia de respeto hacia la individualidad femenina y un rechazo a un perfil impuesto por el patriarcado.

Yo no soy esa que tú te imaginas

una señorita tranquila y sencilla.

Que un día abandonas y siempre perdona.

En Chile,  donde la adoctrinación marxista se anteponía al feminismo y donde las demandas de las mujeres podían verse hasta como reaccionarias, la letra nos confundía sobre todo a las más jóvenes (yo tenía 12 años en 1971),  pero se nos hacía atractiva MariTrini. Sus canciones (no sabíamos si llamarlas de protesta) se volvieron habituales en los hit parades de America Latina y de una España que entraría en la década de Los 70 en un periodo de transición política y social.



Es en esta atmosfera que las cantantes latinas se sienten inspiradas a levantar la voz. En 1972,  mi compatriota Maitén Montenegro grababa “Canción para una esposa triste” que poco después en Puerto Rico grabará Sophy. Pero Sophy va más allá. Esta grabación se incluye en un LP que lleva el sugestivo nombre de “No soy Santa…Soy Mujer” que parece perpetuar ese rechazo a imágenes idealizadas que ha iniciado MariTrini. Aparte de las mencionadas, otras canciones del disco incluyen “Muchacho Malo ”y “Cuéntale a Ella”




En 1972, Lisette Álvarez hace un dueto con Axel Anderson para el hit italiano “Parole, Parole”. Tres años más tarde usa el tema de Roberto Livi “lo voy a dividir” para título de su LP  “Ya me cansé de estar queriendo a quien no me quiere a mi” dice la letra,  agregando que va a dividir su tiempo con gente mejor que su ex pareja. Un año más tarde lo grabará Lolita en España. Es en la Isla del Encanto donde más se da la canción protesta femenina en los 70s. Abrevio la lista agregando a Ednita Nazario en esa etapa con “Vete, Vete” y “Ya Déjame en Paz”,  ambas de 1977.



Se podía decir que en Los 70, las mujeres latinas encontraban en la radio y en la disquería (todavía no llegaba la era de videos) temas que hacían eco de sus problemas sentimentales y les ofrecían soluciones radicales a estos, pero las grandes voces que normalizarían el repudio al machismo se harían oír a fines de la década

Será en 1978,  en plena Transición que se sienta una voz más avasalladora y un reproche más fuerte dirigido a un individuo puntual. Aunque escrita por Manuel Alejandro, el compositor aseguraba que la canción estaba basada en una experiencia del primer matrimonio de la interprete. Por eso es que “Ese hombre que tú ves ahí” es realmente propiedad personal de Rocío Jurado.



La gaditana transforma la copla para usar su ‘Voz del milenio” y expresar desdén por su pasado amoroso y parejas toxicas. 1978 también sacará al aire. “Lo siento mi amor “con esa línea fuertísima para la época “Ya no siento nada al hacerlo contigo”.  Será Rocío Jurado quien de la pauta para más protestas de intérpretes españolas en la década de los 80.



Así tenemos a Rocío Dúrcal que ha iniciado su legendaria colaboración musical con Juan Gabriel y que en 1980 populariza “Fue tan poco tu cariño” a la que seguirán “Déjame”,  “Cuando yo quiera has de volver” y   “Tenías que ser tan cruel”. En 1988 la cantante escoge un tema de otro cantautor , Marco Antonio Solís, y canta “Yo te olvidé”.



Es en esa atmosfera que surge Lolita con canciones que su madre no hubiese atrevido a cantar como “Estúpido” y “Si, pero no”.  En ese espacio encontrará lugar a comienzos de Los 90 otra reina de la canción reproche como lo es Isabel Pantoja. Esta revolución no es únicamente un fenómeno del mundo ibero y será en México donde tenga su mejor exponente, puesto que antes de que La Loba aullara, rugía La Leona.  Eso lo hablaremos, D-s mediante, la próxima vez.



¿Cuántas de estas cantantes ya conocías? ¿Cuál canción te ha gustado más?

[NOTA: Este es el resultado de una investigación que me ha tomado un mes. Si me he olvidado o no descubrí otros nombres de precursoras que antecedan a 1980, por favor, haganme saber sus nombres]

martes, 12 de junio de 2012

Voces del Ayer: Libertad Lamarque



En este mes dedicado a las novias, Voces de Ayer honra la memoria de “La Novia de América”, Libertad Lamarque. Su voz exquisita la hizo inmortal. Recordemos obra y vida de la Reina del Tango.

Nació en Rosario, el 24 de noviembre de 1908, hija de un hojalatero anarquista, su madre fue una viuda gallega que ya  le había dado a la futura diva seis hermanastros mucho mayores. Una de ellas, Eduvigis, se encarga de darle pecho a su nueva hermanita que recibe el nombre de Libertad. En el mundo de los anarquistas se desenvolverá Libertad y ahí colaborará con compañías de teatro. A los 7 años debuta en una cárcel en una función de beneficencia. Gana concursos infantiles  de disfraces, a los 12 años ya anda en giras teatrales y a los 18 años debuta en el Teatro Nacional. Para entonces su familia se había establecido en la Calle Corrientes de Buenos Aires.



Ese mismo año, 1926, debuta en la radio y la contrata la RCA Victor para quienes grabará sus primeros tangos, la tonada “Chilenito”” y el pasodoble "La Chica del 17". Conoce  a Emilio Romero, apuntador de Teatro Smart. A pesar de la oposición de sus padres, la cantante se casa con él contando solo 19 años. Será un matrimonio desdichado que ni el nacimiento de una hija, Mirtha, podrá salvar.

Trabajo no le falta a Libertad Lamarque. Sigue con sus sainetes con la compañía del Teatro Maipo, trabaja en varias radios, continúa  grabando discos y  viaja en giras por Sudamérica. Hasta incursiona en el cine mudo filmando algunas escenas para “Adiós Argentina”. En 1931 se realiza un concurso de tangos en el Teatro Colon. Libertad lo gana tras interpretar "Caminito” y “La Cumparsita”. Recibe el titulo de “Reina del Tango” y ya se la considera como la gran voz femenina de la Argentina.

El cine sonoro se convierte en un nuevo espacio para que Libertad Lamarque pueda demostrar los alcances de su voz. Protagoniza “Tango”, la primera cinta hablada de la Argentina. La seguirá “Alma de Bandoneón” en 1935.

Pero su vida matrimonial anda cada vez peor. En gira en Chile,  tras una pelea con su marido, la cantante se lanza por la ventana de su hotel de Santiago. Solo la intervención de un toldo evita que el mundo se pierda de esa voz privilegiada.


Sobre este supuesto intento de suicidio hay muchos mitos. Hay páginas de Internet que dicen que se cayó de la ventana del Hotel Carrera, pero el Carrera se construyó el ’37. La caída fue desde el Hotel Crillón. Se dice que Doña Liber, que era menudita, rebotó en el toldo cayendo después encima un transeúnte. Este, lejos de enojarse, se alegró de haber salvado la vida de una diva de la cual era devoto admirador. Cuando yo tenía cuatro años, a mi hermano menor se le ocurrió arrojar sus zapatos por la ventana de nuestro departamento en Santiago. Un toldo detuvo el suicidio de “los tatos” lo que hizo comentar a mi madre “¡Igualito que Libertad Lamarque!”

Para la época del suicidio, Libertad ha conocido al amor de su vida, el director de orquesta Alfredo Malerba. La diva inicia los trámites de divorcio. Su marido responde raptando a Mirtha. Libertad Lamarque tiene que ir hasta Montevideo a recuperar a su hija. Los divorcios de entonces son procesos largos. Emilio Romero fallecerá en 1945, todavía casado con la Reina del Tango. Solo entonces ella podrá volver a casarse.

Vestuario de La Reina del Tango (Para Ti, enero de 1942)


A pesar de sus problemas personales, la década de los 30’s tiene a Libertad Lamarque labrándose éxitos en diferentes espacios. En 1934 recibe el titulo de “Miss Radio” por su trabajo en Radio Belgrano. En el cine cosecha éxito tras éxito: “Ayúdame a Vivir”, “Besos Brujos” y “A Puerta Cerrada” demuestran que no solo sabe cantar tangos  o hacer reír en sainetes. En 1938, rechaza una oferta de Hollywood, prefiriendo protagonizar "Madreselva” junto a Hugo del Carril.

                                                           

Los 40’s marcarán un cambio trascendental en  la carrera y vida de Libertad Lamarque. En cine sigue cosechando triunfos con” La Casa del Recuerdo”, “Caminito de Gloria” y “Eclipse de Sol” para la cual se teñirá el cabello de rubio. En 1944, la diva rueda “La Cabalgata del Circo”. En el reparto se encuentra una joven actriz llamada Eva Duarte quien pronto se hace notar por sus innumerables atrasos. Un día, la estrella de la producción tiene un encontronazo con la novel actriz que los ha hecho esperar toda la mañana. Hay mucha leyenda tras este incidente.
Libertad Lamarque rubia para "Eclipse de sol" (Foto de Para Ti, abril de 1943)


En su biografía, Doña Liber dirá que se limitó a hacerle una sarcástica reverencia a la del retraso acompañado de un indignado “Buenas tardes”. Hay otra versión que dice que sufriendo escases nacional de gasolina, Libertad Lamarque le dijo a Evita (aludiendo a sus contactos con los militares) que les consiguiera combustible “aunque tenga que traerlo en el buche”. El mito mas conocido es que la estrella le soltó un bofetón a la futura Primera Dama por ésta ponerse insolente. Y hasta hay quien dice que la pelea fue porque ambas se disputaban… ¡Al General Perón!
Evita y Libertad en "La cabalgata del circo" (foto de Wikipedia)


El caso es que dos años más tarde, Eva Duarte, ahora de Perón, será la Primera Dama de Argentina. A pesar de que tiene un programa de alta sintonía en Radio Belgrano,  las ofertas de cine escasean para Libertad Lamarque. Aunque se trata de una época de crisis del cine nacional y muchos actores se están marchando al extranjero, el círculo de la estrella está seguro que es la influencia de Evita la que boicotea la carrera de La Reina del Tango. Le suplican que haga las paces con la Primera Dama... “Yo jamás me arrimé al sol que mas calienta” dirá Doña Liber.

(Anuncio de micrófonos RCA, Para Ti, febrero de 1945)


 En 1946, Libertad Lamarque se autoexilia. Ella y Tita Merello salen de la Argentina en el mismo vuelo. Primera parada en Cuba, país que adora a la cantante  y será  el publico cubano el que la apode “La Novia de América”. De ahí se traslada a México donde ya hay un grupo de estrellas argentinas  como Hugo del Carril, Niní Marshall, Ana María Lynch y otros. Libertad Lamarque recibe una oferta para hacer cabaret por tres semanas, el éxito del espectáculo prolonga el empleo por tres meses. De ahí vendrá la conquista del cine mexicano. “Gran Casino”, su primer filme mexicano,  es un fracaso a pesar de hacer pareja con Jorge Negrete y ser dirigida por Buñuel.

(Readers Digest, mayo de 1945)


Ese fracaso no interrumpió la trayectoria de la Reina del Tango. Fiel a otro de sus sobrenombres “La Señora de la Lágrima” siguió haciendo llora, ahora en el cine mexicano. Sus actuaciones en “Otra Primavera”, “La Loca” y “Ayúdame a Querer” en que dio vida a la cantautora María Grever, le ameritaron nominaciones al Ariel. En 1953 hará pareja (aunque interpretaba su madre) con Pedro Infante en “Ansiedad”. Dos años mas tarde vuelven a hacer dupla en la comiquísima “Escuela de música”. Sin embargo, su pareja predilecta fue Arturo de Córdova junto al que protagonizaría dos comedias “La Cigüeña Dijo Sí” y “Mis Padres se Divorcian”. En  1961,  filma en España “Así Era mi Madre” junto a Joselito y Doña Sara García.
                                                  Con Pedro Infante en "Escuela de Música"

A fines de los 50’s, Libertad regresa a Argentina. Evita ha muerto y Perón ya no es presidente. Filma “Creo en Ti” junto a Jorge Mistral. De ahí en adelante alternará su trabajo entre México y Buenos Aires donde tendrá residencias (a la que agregará una en Miami). Ya es diva en todo el mundo latino. En la Argentina hace programas de televisión y vuelve a teatro en 1967 con "Hello Dolly".  Pronto encontrará otro medio donde triunfar, la telenovela.
(Radiolandia, julio de 1961)


En 1970, Libertad  Lamarque hace una aparición especial en la telenovela venezolana “Esmeralda”. Cuatro años más tarde protagoniza su primera telenovela “Mamá" donde será la madre de “El Puma” Rodríguez. En 1980 protagoniza para Televisa la exitosa producción “Soledad” y en 1983 protagoniza “Amada”, su primera telenovela en la Argentina.

Los últimos años de Libertad Lamarque serán años de homenajes y premios, pero no por eso deja de trabajar. La Reina del Tango sigue cantando por donde la quieran oír, o sea por todo el mundo. Se la homenajea en Miami, en el Festival de Cine de San Sebastián, hasta en Paris. Tanto Buenos Aires como Rosario la nombran “Hija Ilustre”.

Su vida personal ha tenido algunos altibajos. En 1983, se separa de su marido tras casi 40 años de matrimonio. Más tarde confesará que no fue feliz en ninguno de sus matrimonios. Más confesiones surgirán en 1986 con la publicación de” Mis Memorias”, su autobiografía.

Doña Liber en Carita de Angel (foto de fotowho.net)


En el año 2000, durante el rodaje de la telenovela  mexicana “Carita de Angel”, Doña Liber fue aquejada por fuertes dolores de espalda los que la llevaron a ser internada en el Hospital Santa Elena. Lo que era bronquitis  se convirtió en neumonía. La Reina del Tango dejo de existir, a causa de un paro cardiaco el 1 de diciembre del 2000. Su voz, en cambio, seguirá viva eternamente.