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lunes, 21 de agosto de 2023

Latinas del Ayer: Novias de Fin de Siglo (1996-1999)

 


El fin de siglo desató una fiebre de bodas de reinas de telenovela: Gaby Spanic, Lucerito y Cathy Fulop (por segunda vez) se casaron . También hubo bodas de la realeza y en Hollywood. se desencadenó una moda de casarse con latinos

1996

Amor al Estilo Latino

Este fue un año de bodas de grandes personalidades latinas o anglos que se casaban con hispanoparlantes. El latino más famoso de la televisión de entonces, Lorenzo Lamas,  se casaba con Shaunda Sand . Sería el cuarto de los cinco matrimonios del “Renegado”.  Ese año el actor español más famoso del mundo,  Antonio Banderas , contrajo matrimonio con Melanie Griffith, madre de su hija Estela.  En Las Vegas, Clint Eastwood desposaba a la periodista chicana Dina Ruiz y en Minneapolis,  Prince se casaba con su corista,  la boricua Mayte García.

                                                     Mr. y Mrs. Eastwood en Las Vegas

El famoso Prince,  conocido por sus extravagancias,  tuvo una boda muy sencilla en la misma iglesia Metodista donde el astro asistiese los domingos de su infancia.  El toque más estrafalario fue que, para eludir a la prensa,  el novio tuvo que viajar en el van en que venían los arreglos florales. La ceremonia fue tan intima que había más flores que personas en el templo. Mayte lució un vestido tradicional de seda y encaje decorado con perlas falsas y cristalería y creado por Bonnie Flesland,  que diseñaba la ropa de Prince.



Rocío y Rocío

Si deseaban una boda estrambótica había que ir a España. En otra entrada hablé de la primera boda de La Mas Grande con Pedro Carrasco. En 1995, Rocío Jurado volvía al altar al casarse con el novillero José Ortega Cano. Para no ser menos un año más tarde se casaba su única hija,  Rocío Carrasco.

Fue en la Ermita de la Virgen en la finca andaluza de la Yerbabuena,  propiedad de la familia,  que Rocío daba el “sí” ante los llorosos ojos de su madre. Poca gracia le hacía a La Jurado entregar a su tan consentida niña a un mero guardia civil. ¿Pero qué le iba a hacer si la novia ya había escrito a la cigüeña?



Acompañada de su padre, Rociito llegó en calesa dieciochesca tirada por cuatro caballos blancos,  al son de cohetes y coplas de rocieros y a una hora de retraso. ¡Es que, con los nervios, a los novios se les olvidó el cambio de horario! Ahí los presentes pudieron apreciar el vestido que diseñase el modisto gaditano, Antonio Ardón, con falda estrecha cubierta de una sobrefalda de tres metros de largo. La tela era organza de seda color marfil, el velo media siete metros de largo y sobre el vestido iba un bolerito ( o torera) de encaje con mangas largas.

El vestido era precioso, lo extravagante es que a Rocío Carrasco se le antojó venir con pupilentes azules y que alargó su cabello con extensiones de pelo natural traído  del Perú, que al final conformó una verdadera peluca. El ramo era de orquídeas y flores del lugar. La joyería la componían aretes de brillantes y una cruz que la madre de la novia usase en su segunda boda.



Rocío y Antonio David Flores permanecieron casados por tres años y tuvieron dos hijos. Hoy,  Rocío es la presentadora de televisión más bochinchera de la televisión española. Las demandas (por malos tratos) en contra de su ex marido y del actual, han dado paso a una carrera hecha a costa de su madre que consiste en revelar intimidades de la difunta Rocío Jurado.

Una Tal Jennifer López

Una boda que casi no tuvo cobertura y pasó desapercibida fue la del camarero cubano Ojani Noa con una “nuyorrican” que comenzaba a hacerse de un nombre en cine y en la música. Unos meses después del bodorrio, el estreno de Selena pondría a Jennifer Lynn López en camino a convertirse en la latina más famosa del mundo el espectáculo.

Para la primera de sus cuatro bodas, JLO usó una túnica de encaje sin mangas. No tuvo velo, llevó el cabello en un chongo alto adornado con flores. El novio,  que era camarero de un restaurante de Gloria Estefan,  era cinco años menor que su pareja con la que se fue de luna de miel a Cuba.



No duraron ni un año de casados, en su biografía del 2006, la diva ha contado que su marido la violaba. Ojani no se ha quedado callado y la ha chantajeado amenazando con hacer públicos unos videos íntimos. Jennifer lo llevó a tribunales, y entre tanto litigio se las arregló para casarse tres veces más, tener dos hijos,  y convertirse en mega estrella

1997 Dos Reinas de Telenovela y una Infanta

En los 90,  Gabriela Spanic fue una estrella de telenovelas en su natal Venezuela para luego seguir su rutilante carrera en Televisa, pero antes de su traslado,  la actriz de origen croata protagonizó su única boda.



Gabriela y Miguel de León habían sido pareja en Como tu ninguna y al público les daba ilusión verlos casarse en la vida real.  La actriz escogió casarse en la ciudad de Ortiz, en el Estado Guárico de donde es oriunda y donde fue coronada reina de belleza. La llamaron un cuento de hadas,  esto va desde el vestido hasta el que la novia y su padre llegasen a la iglesia en una carroza digna de princesa. La bajada nada más fue un poco peligrosa puesto que un caballo se alborotó y casi da con la novia contra el suelo.



Toda la boda fue filmada y presentada en el programa Super sábados especiales de Venevisión.  Gaby se veía bellísima con su vestido de amplia falda con tirantes que caían de los hombros y muchas flores desde la corona que circundaba su cabeza hasta su gran ramo. Al año siguiente,  los novios partían a México donde Miguel tendría mucho éxito con Carita de Ángel, éxito que ni se compara al que alcanzaría su esposa con La Usurpadora y otras telenovelas que la seguirían.

Después de Televisa, Gaby firmó contrato con Telemundo. Ella y su marido se trasladaron a Miami, pero el matrimonio no aguantó. Miguel y Gaby se divorciaron en el 2002. Radio Pasillo acusó a José Ángel Llamas como causa del quiebre de ese matrimonio, pero lo cierto es que Miguel nunca pudo superar el éxito de su mujer. Él se casó de nuevo, tuvo dos hijos y hasta el 2016 siguió activo en las telenovelas. Gabriela tuvo un hijo Gabriel en el 2008, está semi retirada, se dedica más a la conducción y a los realities.



Gabriela Spanic era la Reina de la Telenovela Venezolana, pero Lucero era La Novia de America, cada cosa que hacía fuese grabar un disco o actuar en una telenovela,  enloquecía a sus fans. ¿Cómo no iba a enloquecerlos la boda de su ídolo?  Digo “enloquecerlos” porque, aunque siempre he sido devota de Santa Lucero Hogaza,  no me gustó el hombre que eligió y me negué a ver su boda.

Sin mi bendición, ese matrimonio igual fue un éxito. Primero el vestido que realzó la inigualable belleza de Lucerito. Ella cuenta que recorrió tiendas de Manhattan en busca del traje soñado y no lo encontró. Fue un diseñador mexicano, Claudio Salas,  quien traduciría los deseos de la cantante y le haría un vestido digno de emperatriz. Ejemplo es que Lucero deseaba un material especial y que no fuese blanco sino color “hueso”



Esa mañana, cuando los presentes y los televidentes vieron llegar a la novia al Colegio de Las Vizcaínas,  donde se celebraron los desposorios,  se quedaron, como dicen los mexicanos,   “con el ojo cuadrado”. Lucero lucia majestuosa en un vestido de corte princesa,  confeccionado en seda color marfil,  y aunque llevó su largo cabello suelto, tuvo su tiara y largo velo.

Un tiempo antes de la boda, Emilio Azcarraga se había acercadi a Lucero y,  recordándole el cariño de sus fans, le propuso televisar la ceremonia. Ese día las cámaras de Televisa aparecieron en el Colegio de Las Vizcaínas y filmaron todo el evento que fue conducido por Silvia Pinal.

Lucero Y “Manuelito” estuvieron casados quince años, tuvieron dos hijos y se divorciaron en el 2011 de común acuerdo. Lucero ha guardado su vestido esperando que su hija o tal vez una nieta lo usará algún día. Nunca ha hablado mal de su marido, pero el pendejo ha dicho que su boda “fue un error. “ ¡para ella, sobre todo, “Manuelito!”



1997 fue un año de bodas de reinas de las telenovelas y también de una princesa de verdad. Dos años después que su hermana, la Infanta Doña Cristina llegaba a la Catedral de Santa Eulalia, en Barcelona para casarse con el jugador de baloncesto Iñaki Urdangarin. A pesar de que yo estaba tan molesta con la elección de marido como con la de Lucero, si vi y grabé toda la ceremonia. Curiosamente la grabé de Antena 3,  no de la cobertura de Pilar Miró en TVE.



Dicen que fue una boda más pequeña que la de Doña Elena, que fue menos gente, que fue más austera. Tal vez tenga que ver con que Barcelona no sea tan bullanguera como Sevilla, que Doña Cristina ha sido más seria que su hermana, o quizás,  como yo,  pensaban que la Infanta merecía algo mejor.  Al fin y al cabo, la Duquesa de Lugo se había casado con un noble navarro, hijo de un conde. Yo visualizaba a Doña Cristina casada con algún Príncipe de Bulgaria, hasta la vi de Reina de Bélgica.

                                                      Infanta Cristina y el hoy Rey Felipe de Bélgica

Sin embargo, los novios se veían enamorados, felices y ella lucía espectacular. Lorenzo Capriles hizo un buen trabajo usando seda natural, un corte imperio de mangas largas (era octubre),  escote bateau y un velo de encaje. La Infanta lució una tiara que el gobierno español le regaló a su madre en 1962 cuando Doña Sofía era todavía Princesa de Asturias. En el atelier de Capriles se restauró el velo que fue el que usó en su boda con Alfonso XII, María Cristina de Austria. Para complementar el aire antiguo, Gloria Delgado peinó a la novia en un estilo Belle Epoque. Aun así, se dice que la Duquesa de Lugo volvía a opacar a su hermana en un dos piezas color berenjena de Christian Lacroix, pamela haciendo juego y collar de Bvlgari.


                                                             Duquesa de Lugo en Lacroix

Un cuarto de siglo más tarde es difícil mirar las fotos y recordar todo lo feo que llegó al final del matrimonio. Aunque coleccioné fotos de ambas infantas, siempre fue Doña Cristina mi favorita. Es triste pensar en sus ilusiones en ese día y solo me resta desear que sus cuatro hijos le traigan la felicidad que el marido le negó .



1998 Catherine Reincidente

“La segunda es la vencida” dijo Catherine Fulop y reincidió en lo de matrimonio, con éxito puesto que ella y Osvaldo Sabatini celebraron este año sus Bodas de Plata. Para la ocasión,  la bella venezolana volvió a ponerse el vestido que usara en 1990,  demostrando que,  aun después de dos hijas,  seguía teniendo una cinturita de avispa.

Un año antes de divorciarse de Fernando Carrillo, Catherine Fulop aceptó una oferta de hacer una telenovela en la Argentina. Fue durante las grabaciones de Déjate Querer (1993) que Cathy conoció a Ova, hermano de la famosa tenista Gabriela Sabatini. Iniciaron un romance y en 1996 recibían a su primera hija,  la hoy también actriz Oriana Sabatini.



Un año más tarde decidieron casarse por el civil. Debido a la condición de divorciada de Catherine Fulop, no podían casarse por la iglesia. Optaron por una bendición religiosa en la Estancia Abril donde la actriz lució esta creación de Gabriel Lage,  un vestido de corte princesa y sin mangas.



Han pasado 25 años desde entonces, el matrimonio Fulop-Sabatini,  con dos hijas adultas,  sigue tan unido como cuando contrajeron nupcias

1999

La Ultima Boda Real del Siglo

No pensaba incluir la boda del Conde de Wessex, pero si ya había cubierto los matrimonios de todos sus hermanos, me dio cosa dejar este afuera. Lo cierto es que no tengo ningún recuerdo de ese festejo. Lo cierto es que, en junio de 1999, yo estaba ocupada con una de mis múltiples mudanzas y que ese enlace fue muy discreto,  a petición de los novios que siempre han mantenido un bajo perfil.

Eduardo y Sophie llevaban un par de años de relaciones cuando anunciaron su compromiso y se casaron en un día de verano en la Capilla de San Jorge en Windsor. Samantha Shaw diseñó un espléndido vestido de organza blanca bordado de perlas y cristales y cubierto de un batón de crepe de seda. El velo también estaba bordado con cuentas de cristal.



La nueva Condesa de Essex lució un collar de perlas negras y blancas con una cruz de perlas y aretes haciendo juego. Este valioso set fue un regalo de Eduardo. La Reina Isabel escogió,  de entre las joyas de la Corona,  una de las diademas de la Reina Victoria e hizo que los joyeros de la corte la adaptasen para que sostuviera el velo de la más nueva, y la que le sería más fiel, de sus nueras.

Los novios solicitaron que no se tratase la boda como de un evento de estado. No hubo escolta militar, ni fueron invitados políticos, ni siquiera el PM Tony Blair. Aunque la boda fue televisada, no hubo carroza. La novia llegó en Rolls Royce en compañía de su padre . Eduardo llegó a pie en compañía de sus hermanos que fungían de padrinos. Las damitas de honor fueron las hijas del Duque de York, sus chambelanes fueron Guillermo y Harry, y los pajecitos eran hijos de amigos de la pareja.



Por pedido de los novios, los hombres vinieron de traje y corbata y las invitadas vinieron con trajes de tarde y sombrero como si fuesen a las carreras de Ascot, nada de uniformes ni ropa de gala o muy formal. Tan discreta e íntima fue la ceremonia que los recién casados se negaron a darse un beso al salir del templo, guardándolo para la privacidad del banquete.

Por supuesto muchos vieron ahí una señal de falta de amor en la pareja y pronosticaron un rápido divorcio. ¡Qué ironía! Los ahora Duques de Edimburgo van a cumplir sus bodas de plata, y Eduardo es el único de los hijos de Isabel II que no se ha separado de su mujer. Tienen dos hijos esplendidos y han sabido conservar la dignidad y humanidad necesaria en los momentos de crisis que han vivido los Windsor en el siglo XXI

lunes, 17 de diciembre de 2018

Voces Latinas del Ayer: Angelica María



Fue actriz infantil del Cine de Oro. Cuando creció, su voz creció con ella convirtiéndola en La Novia de la Juventud, la estrella femenina del rock-n-roll mexicano. Sus telenovelas y sus canciones la transformaron en “La Novia de México”. Fue pionera de la balada ranchera y en su madurez conquistó el teatro musical. A sus 74 años sigue vigente y activa demostrando que Angélica María es la voz de ayer y hoy.

Cuando instauré esta sección de “Voces Latinas del Ayer” no tenía claro los parámetros. El resultado ha sido abarcar todo contenido entre 1920-1990, ósea toda la música que gozaron las latinas en esas décadas.  Hasta ahora me concentré en cantantes de bolero, ¿pero ¿qué ocurrió con la música de nuestro continente a fines de los 50 e inicios de los 60? ¿Hubo astros contemporáneos de Elvis y Chubby Checker?

Tal como puedo mencionar media docena de cantantes chilenos de ese tiempo, estoy segura de que cada nación latinoamericana los tuvo/tiene, pero buscamos voces que crucen fronteras. Tras largas investigaciones, la conclusión es que solo en México hubo (¿nos atrevemos a llamarlos rockeros?) solistas en los 60 que se hicieron conocidos en todo el continente. Sus nombres siguen sonando: Enrique Guzmán, César Costa, Alberto Vásquez, etc. y entre tanto nombre varonil surge la voz femenina de Angélica María.

                                             Paso a pasito (Armando Manzanero, 1962)
Nace una estrellita
Hablar de ella es embargarme de Deja Vu. ¿Cuántas veces no escribí profesionalmente sobre la Novia de la Juventud?  Eso sí, siempre haciendo hincapié en su carrera en las telenovelas Hoy quiero hablarles de su música que hizo su nombre famoso en toda America entre 1960 y 1980. Ya es un ser legendario, pero en un momento fue una combinación de Sandra Dee y Connie Francis para los latinos.

                                      Yo que no vivo sin ti (Donaggio/Pallavicini, 1966)

Creo que, hasta Lucero, México no ha tenido una cantante de esa fama, y como a ella, la carrera telenovelera de Angélica María ayudó a mantenerla en la cúspide. A través de esta semblanza, las comparaciones con Lucero aumentarán. Después de todo ambas son actrices-cantantes, Teen Idols, reinas de telenovela, y ambas comenzaron sus carreras en la infancia.
Angélica María junto a Lucerito y La Vale

Angélica María Hartmann Ortiz nació un 27 de septiembre de 1944, en Nueva Orleans. Su padre Arnold Hartmann era un musico de swing que en 1943 se casaba con la mexicana Angélica Ortiz Sandoval. La pareja se divorció en 1949, y las Angélicas regresaron a México a vivir con la abuela y las tías de la niña. Así comenzaba la existencia entre mujeres de Angélica María que ha repercutido en su personalidad dotándola de firmeza de carácter y seguridad en sí misma.

                                              Frente al mar (1964)
Fue su tía, Yolanda Ortiz, quien la presentó con el productor Gregorio Wallerstein que estaba buscando un niño para su película “Pecado” (1949). Al ver a la niña, se disculpó, pero estaba buscando un varoncito. Al oírlo, la pequeña insistió en que le cortaran el cabello y la vistieran de hombre. Lo hicieron y el resto es historia.
Angélica en sus inicios en el cine

Entre 1949 y 1958, la pequeña actriz actuaria en mas de una docena de filmes junto a  figuras del calibre de Elsa Aguirre, Arturo de Córdova, Marga López y Miroslava.  En 1956, Angélica actuó junto a Pedro Infante, en “Los Gavilanes”. El ídolo le pronosticó que también llegaría a ser una estrella, porque, tal como él, ella hablaba con los ojos.
Con Pedro Infante en "Los Gavilanes"

No estaba muy errada la profecía. El año anterior, Angélica María había debutado en las tablas con La Mala Semilla de Maxwell Anderson. El escalofriante retrato de una niña asesina le había ameritado un premio de los críticos de teatro.
En Semilla de Maldad (1955)

 La adolescencia encontró a Angélica María actuando en su propia serie “La Pandilla”. A través de cuatro películas interpretó a La Cachuquis y además de actuar, cantaba y bailaba. Aunque el teatro, el cine, y hasta la telenovela, la tenían ocupada, se le había metido en la cabeza ser cantante profesional.
                                                 La Cachuquis (1959)
Novia de la Juventud/Novia de Enrique Guzmán
En México es La Era del Twist, ya se perfilan los astros de esa etapa: Enrique Guzmán, Alberto Vásquez, César Costa y Johnny Laboriel. También están los Hermanos Carrión y Manolo Muñoz, pero todavía no hay una cantante, a pesar de que Julissa intenta hacerse un espacio con la escandalosa y erótica “Ven cerca”.
                                                 Julissa "Ven Cerca"
Esto cambia cuando en 1962, bajo el padrinazgo de Armando Manzanero, Angélica graba su primer LP con temas que se volverán hitos de la música rockera como “Edie, Edie” y “Puré de Papas”.

                                                    Edie, Edie (de Doddie Stevens , 1962).

Pero Angélica no solo canta lo que entonces se conocía como “Onda Yeyé” sino que también le hace a la balada romántica, un género diferente del bolero y que tiene influencia de la música italiana de cantantes de esa época como Mina y Gigliola Cinquetti. En México las mujeres cantaban boleros o rancheros. Así que en eso también fue pionera. De ese entonces les paso la que considero su segunda mejor canción “Siempre Sola”.

                                           Siempre sola (Lolita de la Colina, 1962)

Angélica María se vuelve un nombre reconocido en México. Tiene tremendo arrastre entre el publico joven lo que le acarrea el apodo de “Novia de la Juventud” aunque todo el mundo sabe que es novia de su contraparte masculina, Enrique Guzmán. Los medios gozan con esta pareja. Angélica y Enrique serán novios por casi dos años y filmarán tres películas: “Mi vida es una canción” (1963) Vivir de Sueños (1964) y “Mi Alma por un Amor” (1964).

De “Mi vida es una canción" les dejo un trio de Angélica, Enrique y Begoña Palacios “Amame” y un dui de Enrique y Angélica de la misma canción pero medio siglo más tarde.

Es un romance muy romántico, pero como dicen los mexicanos “de manito sudada”. “Yo era niña buena” dirá Angélica en una entrevista, y Enrique se iba “con las niñas malas”. Habrá muchas peleas antes del gran truene.

En los últimos años, Enrique, que ya se sabe es más deslenguado que su hija, ha dicho que fue Doña Angélica Ortiz quien los separó considerando que ambos eran muy jóvenes y que Enrique era inmaduro e irresponsable. Angélica ha negado esta versión diciendo que su madre siempre le dio libertad de elegir.

Para Angélica María el fin de su noviazgo no resulta tan traumático, considerando que su estrella sigue en auge. Con éxitos de Luis Demetrio, y sobre todo del Maestro Manzanero, se está haciendo un nombre en el continente. Se va de gira por America Latina. En 1966 viaja a España donde obtiene un rol en el filme “Fray Torero”, pero las cosas no le van tan bien en la Madre Patria, puesto que allá ya tienen una mega estrella, Roció Dúrcal, cuyo estilo es muy parecido al de la mexicana.
Rocío Durcal y Angélica María



                                       Pobres Besos Mios (Armando Manzanero,1964)

Angélica retorna a su patria donde su fama está incólume. Ya no se la llama “la Novia de la Juventud” sino “La Novia de México”, título que también recibirá Lucero. Sus éxitos musicales continúan con grabaciones de temas traducidos como “Brebaje de Amor”  (Love Potion Number 9) y el tema de los Beatles “Here, There and Everywhere”.

                                                 Aquí, Allá y en todas partes (Lennon & McCartney, 1967)

En el ámbito sentimental, Angélica demuestra haber superado su romance con Enrique. Años después reconocerá que sostuvo romances con Héctor Bonilla (al que describe como maravilloso), y Fernando Lujan a quien conocía desde el Cine de Oro en el cual ambos se habían iniciado como actores. Pero Angélica añadiría que para ella eran niños en traje de Superman, que al quitarse las capas pasaban a ser hombres inmaduros.
Con Fernando Luján en "5 de chocolate y uno de fresa"

Estrella de cine
Angélica María está creciendo en todos sus aspectos. En 1968, protagoniza junto a Julio Alemán “Corazón Salvaje” de Caridad Bravo Addams. A pesar de que existía una versión fílmica (con vestuario moderno) del ‘52 y en 1966 se habían hecho versiones para televisión en Venezuela, Puerto Rico (con Braulio Castillo) y en México (con Enrique Lizalde y Julissa), esta sería la versión más famosa y recordada, solamente opacada por la telenovela de 1993.


En la imaginación popular la imagen de “Santa” Mónica, la novicia que reforma al contrabandista y pirata Juan del Diablo quedará asociada con Angélica María que, en un filme, donde no canta, deja la evidencia de su poder actoral. A mi parecer, esta es una de las tres mejores cintas de la cantante y la única que no es comedia.

Sin embargo, ese mismo año, Angélica filma la considerada por críticos como su mejor filme “Cinco de fresa y uno de chocolate”.  En ella, demuestra su madurez como actriz y cantante que intenta dejar atrás su imagen de “niña buena”.

El filme es un proyecto familiar. Es producido por Doña Angélica Ortiz y dirigido por Carlos Velo, su segundo marido. El libreto es un trabajo en conjunto de Velo y de José Agustín, este último también es responsable de escribir las canciones. Siempre se ha rumorado que hubo un romance entre Angélica María y Agustín. Ella reconoce que “hubo algo”, pero no quiere hablar de eso ni siquiera en su autobiografía “Angélica María: La Novia de México” publicada en el 2010. La razón es que José Agustín era casado.

El filme, que hoy es de culto, fusiona comedia picaresca con sátira social; está lleno de alusiones a la cultura pop del momento; y cambia la imagen de la actriz-cantante. Esperanza es una niña inocente, criada en un convento. Temiendo al desconocido mundo exterior, Esperanza decide profesar. Su único pecado es la gula que la lleva a consumir unos hongos todavía verdes. Sufre una intoxicación que le cambia la personalidad.

Ahora convertida en la desenfadada Brenda, de micro mini y muy pintarrajeada, irrumpe en una mansión donde se celebra una fiesta de la alta sociedad. Tras entonar lo que se llamaría entonces una “canción protesta” en la que se burla de la hipocresía del medio, Brenda seduce y recluta a cinco de los invitados que la acompañarán en un viaje de pequeños delitos.


Después del éxito de esta cinta, la cantante vuelve al teatro cosechando éxito como Charlotte Corday en Marat/Sade. Le ha quedado el gusto por las canciones protestas e incluyo un par de ellas en sus próximos discos, pero Angélica alterna su nueva etapa con comedias románticas. En 1969, viaja junto al Maestro Manzanero, de quien es musa, a Buenos Aires a filmar “Somos Novios” junto al ídolo argentino Palito Ortega.
Cn Palito Ortega en "Somos Novios"

Los 70 traerán nuevos desafíos a Angélica que se acerca a su tercera década con una fama que crece diariamente. En el ámbito sentimental ha iniciado una “relación adulta” con el comediante Alejandro Suarez que durará cuatro años. En 1971, Angélica filma “La verdadera vocación de Magdalena” otro de sus grandes filmes.

Magdalena es una secretaria reprimida que vive con Zoila (Carmen Montejo), su dominante madre. En una fiesta conoce al musico pelilargo llamado Emeterio. “Eme” es interpretado por Javier Martínez del Campo, primera guitarra y fundador de la banda de rock psicodélico “La Revolución de Emiliano Zapata”.   Cuando Magdalena se conduele por seguir viendo virgen a su edad, el musico ofrece ayudarla. Ambos terminan en casa de la chica y en la cama, pero son sorprendidos por Zoila que los obliga a casarse. El matrimonio va de mal en peor, debido a las intromisiones de Zoila.

Aparece Armando, un ex de Magdalena, que es millonario y quiere volver con ella, pero Eme se niega a concederle el divorcio. Cuando sus esfuerzos por matar al yerno fracasan, a Zoila se le ocurre un plan. Magdalena se hace pasar por Irene, su desinhibida hermana, que acaba de llegar de Hollywood. La idea es que Irene seduzca al cuñado y así lo puedan acusar de adulterio.

A Eme se le ocurre llevarse a la cuñada al legendario Festival de Aranvaro, en Valle de Bravo. Curiosamente, La Revolución de Emiliano Zapata no participó en ese histórico festival de rock, pero el filme si los pone en medio de ese Woodstock mexicano. Irene/Magdalena canta con ellos el tema “Again” que tuvo tanto éxito que muchos creyeron que la Novia de la Juventud se dedicaría a ese rubro.

El filme acaba con Magdalena descubriendo su verdadera vocación: la cantada. Abandona a su madre y se une a Eme para vivir juntos (y con los otros miembros de la banda) un amor libre. Este seria el ultimo gran filme de Angélica María, y el fin de sus experimentos cinemáticos. En 1971 iba a encontrar un nuevo campo donde desplegar sus dotes histriónicas, la telenovela.

Angélica María Viene a Casarse
Desde 1960, la cantante había filmado una media docena de teleteatros, muchos en calidad de protagonista. Ahora estaba a punto de revolucionar el género con el primer culebrón que pondría a México en los televisores de toda America Latina.

No existía Televisa, pero si existía Don Ernesto Alonso. De la Argentina se trajo un libreto de Delia García Márquez y se lo presentó a Telesistemas Mexicano. “Muchacha Italiana viene a casarse” tenía varios problemas, era una historia un poco oscura, una protagonista muy alejada de las ingenuas sumisas que protagonizaban los teledramas, más encima contaba con 206 capítulos de una hora cada uno.  En ese entonces las telenovelas mexicanas duraban tres meses.
Valeria y la Gianna

El futuro “Señor Telenovelas” no se amedrentó. El consideraba que esos bemoles eran en realidad ventajas. Los televidentes latinoamericanos todavía estábamos recobrándonos del fenómeno “Simplemente María”. Estábamos preparados para medio año de telenovela si la trama lo ameritaba. Don Ernesto decidió capitalizar el hecho de que ambas historias relataban las experiencias de una inmigrante que llegaba a la gran ciudad a servir. Si María llegaba a Lima del campo, Valeria Donati había cruzado el Atlántico desde Nápoles.
De Napoles a México

Para vincular ambos fenómenos de la telenovela, Ernesto Alonso se trajo al protagonista de “Simplemente María”, a Ricardo Blume, el galán del momento en el Perú. Y como la indómita napolitana, se escogió a La Novia de México, aprovechando su cambio de imagen. La trama fue adaptada por Fernanda Villeli—para mí la mejor guionista de telenovelas mexicana—apoyada por Marisa Garrido; Miguel Sabido quien había escrito las telenovelas históricas de Ernesto Alonso; y el toque internacional se lo dio el argentino Carlos Lozano Dana.

Una razón por la cual las posteriores versiones de MIVAC no han funcionado es porque la trama estaba perfecta para una época en que la clase alta todavía vivía de tradiciones, y donde las clases sociales eran tan definidas. Viéndola hoy con ojos modernos, nos puede parecer un poco sombría, un galán muy antiheroico, capaz de engañar a toda su familia, lleno de soberbia de clase y desprecio por una humilde inmigrante que logra chantajearlo.


 Justamente esta escena en que Valeria y Juan Francisco se conocen y ella se atreve a contarle que posee una carta de una amante suicida que no solo lo arruinaría socialmente, sino que también podría convertirlo en cómplice de asesinato, sigue siendo un buen ejemplo de la capacidad histriónica de Angélica María.

Por último, hay que hablar del tema musical. Ernesto Alonso escogió una canción de Eduardo Magallanes del último disco de Angélica María. Ä mi parecer “¿Adónde va nuestro amor?” será la mejor y más representativa canción de ella. Se convirtió en todo un éxito siendo la primera vez que un tema de telenovela llegaba al lugar más alto del billboard.

“Muchacha italiana” fue un fenómeno tal que ameritó una secuela. La telenovela cruzó fronteras, y convirtió a México en una fabrica del culebrón. El Perú se paralizaba al llegar la hora de la trasmisión. En mi Chile, donde divisiones políticas y desabastecimientos nos tenían en vilo, la telenovela se convirtió en un Valium de sobremesa. Para cuando Angélica María, como parte su tur latinoamericano, paró en Santiago en junio de 1973, la recibimos como si fuera nuestra reina. Se puede decir que Valeria Donati conquistó al continente.

Angélica María no era de las que se duermen en los laureles. Ya estaba en búsqueda de nuevos desafíos. En 1973 se le ocurrió hacer una fusión entre balada y el género ranchero. Eduardo Magallanes la presentó con un joven cantautor de Juárez. Él le escribió a la novia de México su primera balada ranchera Así inicio la amistad y colaboración entre Angélica María y Juan Gabriel.
                                                        Tu Sigues Siendo el MIsmo (Juan Gabriel, 1973)

1974 sería un año muy importante para la cantante. Grabó “Ana del Aire”, también de Fernanda Villeli. Sin ser tan exitosa como “Muchacha Italiana”, le seguiría recaudando fama en la pantalla chica. Angélica alternó las grabaciones de este homenaje a las aeromozas con su retorno al teatro. Ahora decidió probar suerte con los musicales y triunfó con una versión mexicana de la famosa “Gigi”de Colette.


En el ámbito personal, Angélica María estaba soltera, pero no por mucho tiempo. Acabada su relación con Alejandro Suarez, Angélica conoció al musico y comediante venezolano, Raúl Vale. Aunque la estrella contaría que al principio Vale no le había caído bien, pronto comenzaron a salir. A comienzos de 1975, los fans de Angélica María eran sacudidos con la noticia. Se les casaba la Novia de México.

De tal magnitud era la noticia, que la boda fue una de las primeras que Televisa transmitió en vivo y en directo (tal como lo harían con la de Lucero y Mijares, un cuarto de siglo mas tarde). La recién casada pronto se integró al reparto de “El Milagro de Vivir”, una de sus mejores telenovelas y que aprovechó la construcción de la nueva Basílica de Guadalupe para combinar una historia de misterio con el milagro guadalupano.
Con Ana Martin en Ël Milagro de Vivur"

En esta historia, también de la autoría de Fernanda Villeli, Angélica interpretaba a Aura que, recién salida del internado, debía investigar el asesinato de su madre. Para eso debía adoptar una nueva identidad que le permitiera acercarse a los tres sospechosos. Sus galanes fueron el dominicano Fernando Allende, con el que compartiera créditos en “Ana del Aire” y el otro ídolo del rock y su compañero en muchas comedias, Alberto Vásquez.
Con Don Ernesto Alonso y Alberto Vasquez.

Un periodo de decadencia
Poco después de iniciadas las grabaciones, Angélica descubrió que estaba embarazada. Su embarazo fue incorporado a la trama, y la recién nacida Angélica Vale (a la que llamaré La Vale para no confundir) debutó ante las cámaras como la hija de Aura. A pesar de la alegría de ser madre, Angélica María acababa de iniciar un periodo de decadencia. Años más tarde contaría en una entrevista a Juan José Origel que sintió en esa época que el publico no le perdonaba su matrimonio, y compraró su situación con la de Lucero al casarse con Mijares.
La Vale recien nacida

La cantante intentó crearse una imagen acoplada a la del marido. Juntos protagonizaron un filme de época “La Guerra de los pasteles” en 1978; juntos grabaron la versión en castellano de “Summer Nights” que había sido un éxito del filme “Grease” y hasta aparecían juntos en un comercial de tarjetas de crédito bancarias.
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Mas exitosa fue la canción “El arroyito” que Raúl Vale escribiera para su esposa, pero parecía que el matrimonio le estaba cobrando a la multifacética estrella y eso se notaba en su carrera. Aunque en el teatro seguía triunfando con “Papaíto Piernas Largas”, otra historia de colegiala enamorada de un hombre mayor, su carrera fílmica no volvería repuntarse y en las telenovelas iba cuesta abajo.
                                                El Arroyito (Raúl Vale, 1976)

Su primer fracaso fue la nueva versión de “Corazón Salvaje” de 1977. A pesar de que estaba filmada a todo color, que se había recuperado el escenario original e Martinica en 1903, que se hicieron soberbias tomas al aire libre y un buen uso de efectos especiales para la erupción del Volcán Pelee, la teleserie tuvo poco éxito. Se dijo que Angélica estaba muy vieja para el papel (solo tenía 33 años) y que no tenía química con su coestrella Martin Cortes.
Con Martín Cortés en "Corazón Salvaje"

Peores criticas recibiría Angélica en su próximo proyecto televisivo.  “Yara” fue tan criticada que yo misma he llegado a pensar que soy la única persona en el mundo que gustó de esta historia de una mestiza que, junto a su madre, abandona su tribu en Chiapas y parte a la capital a conocer a su padre blanco.

Por supuesto les pasan toda clase de peripecias, son separadas, Yara es atropellada, cae en manos de sus villanos enemigos, pierde virginidad, pierde un hijo, casi pierde una pierna, pero consigue la fama en el escenario. Increíble la evolución capilar de la indita, te demuestra cómo nos peinábamos y vestíamos en el ’79 (no como nos quisieron hacer creer en “The Little Drummer Girl)


Los que estuvieron de plácemes fueron los programas cómicos donde despedazaron la novela con gusto en sketches paródicos. Con su acostumbrada humildad, la estrella aceptó aparecer en “El Chavo del Ocho) como alumna del Profesor Girafales. ¿Que tenía en mente Ernesto Alonso al producir Yara? ¿Hablar en contra de la discriminación de los indígenas o tener otro éxito sobre una heroína perdida en la gran ciudad como “Muchacha Italiana”?  


Aunque la etnia lacandona no tenia voz para protestar que se representara uno de sus miembros como una nena ojiazul rubia, con corte a lo Farrah, la serie tuvo tan poco éxito que la trasladaron a un horario de sobremesa. Lo único bueno fue el tema musical "Mi Amor Prohibido", que incluyo en esta cortina donde las nativas más parecen estar parodiando a Los Polivoces que actuando en un drama.

Los 80 fue una década difícil para Angélica María quien intentó levantar su carrera, a la par de criar a su hija y fomentar la incipiente carrera artística de La Vale. Donde no perdió espacio fue en la cantada. Sacó dos discos de balada ranchera, siempre bajo la guía de Juan Gabriel, y estableció una relación artística con el compositor Alejandro Jaén. Su LP “Revelaciones” fue un exitazo. De él les dejó “Una copa de champagne”.
                                                 Una Copa de Champagne (Alejandro Jaen, 1980)

Una Angélica María para los 80
Aunque dulce y encantadora, se sabe que Angélica María no es tonta, y ha sabido manejar muy bien su carrera. En 1980, como gran dama que es, cede el puesto de reina de las telenovelas a las dos actrices que se lo disputan, Verónica Castro y Lucia Méndez. Serán más jóvenes, mas llamativas, podrán interpretar sin empacho campesinas perdidas en la gran ciudad, pero hay algo que La Novia de México reconoce y puede imitar.
Con Verónica Castro

El modelo que vende Televisa en el mundo ya no es el sofisticado estilo de Ernesto Alonso y Fernanda Villeli. Angélica María acepta trabajar con el productor de moda, el chileno Valentín Pimstein y en una adaptación de la guionista clásica Inés Rodena. Así parte “El hogar que yo robé”, otra versión de la archiconocida “La Usurpadora”. 
Andrea y Victoria

Al comienzo va en el horario de la tarde, a las 6:30, pero pronto la química de los protagonistas, el excelente elenco, los vestuarios de Angélica y sobre todo su interpretación de dos mujeres tan diferentes como lo son Andrea y Victoria, hace que la suban a horario estelar. “El hogar que yo robé” dura casi un año y es un éxito total.

Aun así, la novela inexplicablemente volvió a cambiar de horario, en una época en que La Familia Vale estuvo vetada por Televisa. Los detalles son oscuros, pero incluso El Tigre Azcárraga hizo correr un rumor de que Angélica era “mala actriz” (WTF?)

 ¿Fue esa la razón por la que le ofrecieron tan mal proyecto para su regreso a los foros?  En “Herencia Maldita” Angélica vuelve a trabajar en una producción de Ernesto Alonso. Aunque la historia es original, una huérfana que se convierte en ladrona de guante blanco, a sus 42 años, la actriz no está para hacer de adolescente de trenzas. Otro fracaso se añade a la lista y por un tiempo, Angélica María no hará telenovelas. lo que sí es todo un hit es “El hombre de mi vida” el tema de “Herencia Maldita”.
                                             El Hombre de mi Vida (Alejandro Jaen, 1986)
Aun así, no abandona la televisión. Se integra a los teleteatros de Ernesto Alonso, la adaptación de obras clásicas en forma de unitarios. Aunque no es un video de gran calidad, vale la pena esta adaptación de El Abanico de Lady Windermere de Oscar Wilde donde Angélica interpreta a la Señora Erlynne y su hija, Lady Windermere, es interpretada por la ex Primera Dama de México, Angélica Rivera.
La Gaviota y La Novia de México

En 1987, Angélica María inicia grabaciones de una sitcom “Tres Generaciones”. Ella es Laura, Carmen Montejo interpreta a su madre , y Sasha Sokol será su hija. Esta comedia de corte familiar es muy popular y dura cuatro años.
Tres Generaciones

Los 80 han sido una época difícil en lo sentimental para la estrella. Las constantes infidelidades de Raúl Vale han sido un tormento para ella. Enterarse que la relación de su marido con la también actriz Arlette Pacheco no es un simple amorío,  la orilla a tomar una decisión. En 1989, Angélica María firma el divorcio.

La noticia de que La Novia de México, tras catorce años de matrimonio, vuelve estar soltera no es tan escandalosa como un secreto que hace tres años guarda la actriz. En “Herencia Maldita” ha compartido escenas con el actor Marco Muñoz.  Ahora Angélica revela que se enamoraron en el set, pero que no llegaron a ninguna parte debido al ser ella casada. Angélica contará que su primera acción tras firmar el divorcio es telefonear al actor bajo californiano y decirle que ya es libre. Así inicia un intenso romance que durará casi una década donde Angélica María volverá a reinventarse.
Marco Muñoz y Ana Colchero en "Valeria y Maximiliano"

Angélica ama el Rock
Todo comenzó con la obra “Mamá ama el rock” que Angélica pondría en escena en 1989. Desde que debutara en telenovelas siendo una recién nacida, La Vale había demostrado interés en seguir los pasos de su famosa madre. Angélica María había apoyado a su hija, consiguiéndole roles en sus novelas e incluso ayudándola para protagonizar la primera telenovela infantil “Lupita”.
Las Angélicas

Esta obra la puso para darle una chance en el teatro musical y como pareja de La Vale se trajo a un ex Menudo que por su edad ya no podía participar en esa agrupación. Así es como Ricky Martín comenzó su fantástica trayectoria de solista.

La obra fue un tremendo éxito, pero fue la palabra “rock” la que marcaría la carrera de la Novia de México en la última década del Siglo XX. En una era notable por nostalgia y renacimientos de carreras, Angélica María decidió recordarle al público quien era. Convenció a sus antiguos amigos, compañeros y exnovio. Así nació el proyecto “Los Cinco Grandes del Rock” que vio unirse en un escenario a Angélica, Enrique Guzmán, Cesar Costa, Alberto Vásquez y Manolo Muñoz. El show que recorrió la República Mexicana fue un exitazo.

A través de la década, Angélica María siguió cifrando su carrera en el teatro. Cosechó éxitos con La Mujer del Año que había sido un éxito de Broadway para Lauren Bacall y Raquel Welch, y cerró la década con la famosa pieza Mama nos quita los novios. Entremedio aceptó otro desafío, había hecho teatro dramático, comedia, musicales y ahora le entró a la opereta, presentándose con muy buena acogida del publico con La Viuda Alegre en 1993.

En la telenovela las cosas habían cambiado. Ya había tomado conciencia de que nunca más sería la damita joven. Aunque llevaba el primer crédito en “Agujetas de color de rosa” sabía que esta producción de Luis de Llano era de corte juvenil y que serían los actores jóvenes quienes robarían cámara.

 En 1996, Angélica María acepto protagonizar un remake de “Soledad” que en 1980 había sido un éxito para Doña Libertad Lamarque. Ahora, Angélica seria Esperanza, la humilde ama de llaves de un millonario que acepta casarse con el en su lecho de muerte, y hacerse cargo de su bancarrota y de su disfuncional familia.

Ese mismo año marcó la última colaboración Angélica-María- Ernesto Alonso. En la última de sus grandes producciones históricas, el productor colocó a Angélica María en el rol de Doña Bernarda de Muñiz, dama de la Nueva España Colonial. En este relato que narraba el proceso de la Insurgencia desde sus inicios, Doña Bernarda, mujer casada y madre, provocaba con su belleza la pasión del villano Don Pedro (Juan Ferrara), lo que le acarreaba todo tipo de desgracias. En una historia que abarcó casi tres décadas, Angélica lució esplendorosa en su vestuario dieciochesco y aunque era la madre de la protagonista, tenía una historia propia.


Tan buenos fueron estos dos roles que a la llegada de las ternas TVyNovelas, Angélica María se encontró nominada en dos categorías. Mejor Actriz Secundaria (La Antorcha Encendida) y Mejor Primera Actriz (Bendita Mentira) ganando la estatuilla por la última. A fines de la década, Angélica y su hija fundaron la compañía productora Angélica Ortiz y se dedicaron a hacer teatro infantil.

En medio de premios, aplausos y nuevas experiencias, Angélica María enfrentaba varias tragedias. En 1995 fallecía su madre, Doña Angélica Ortiz, su amiga y compañera. En 1997, a Angélica María se le diagnosticó un cáncer de seno agresivo, se le extirpó un tumor y se le colocó una prótesis. Por suerte el cáncer fue erradicado. La actriz, sufrió en silencio y solo en este siglo, a raíz del reemplazo de la prótesis, La Novia de México ha hablado de esos duros días.

Fue en ese entonces que el romance con Marco Muñoz llegó a su fin. Nunca se han sabido pormenores de ese evento. A su manera, Angélica siempre ha protegido su vida privada. Se ha limitado a decir que el rompimiento se debió a un pedido de su hija, a la que no le niega nada. Espéreme tantito. ¿Una señora deja ir al amor de su vida porque se lo pide su hija, una mujer hecha y derecha? ¿Y una nena de veintitantos va a andar celosa de los novios de mami?  Aquí hay gato encerrado.

Yo siempre he pensado que La Vale le supo algo feo a Muñoz o que pensó que un hombre trece años menor que su madre no iba a tener la fortaleza y perseverancia para apoyar a la susodicha en la batalla contra el cáncer. Desde entonces, La Novia de México ha llevado vida de monja. Dice que no ha vuelto a tener una relación seria o importante. Se ha dedicado a su hija y a sus nietos. Como mencioné antes, publicó una autobiografía bien saneada y ha seguido trabajando en todo lo que siempre ha hecho.

El nuevo siglo de Angélica María
La muerte de Manolo Muñoz el 2000 redujo a los Cinco Grandes del Rock a cuatro. En lo que va de siglo, Angélica María y sus compañeros han tenido tres espectáculos, el 2005, el 2009, y este año ha sido la ultima gira por el país titulada “Juntos por ‘última vez”. En el 2009, Angélica María se fue de gira con su mentor el Maestro Armando Manzanero en un tur conocido como “Las Mujeres de Manzanero”.  

En el 2015, Angélica María grabó un Cd con todos sus grandes éxitos, pero eso no significa que este musicalmente hablando, abocada solo al pasado. En el 2004 grabó junto a Joan Sebastián el disco “Tributo” con canciones como el éxito “Amor del Bueno” y un dueto con “Llorar” tema que el difunto cantautor escribió para Lucero. Aquí les dejo las dos versiones.

La voz de Angélica María sigue escuchándose en todas partes, en conciertos, en el teatro que nunca ha abandonado y hasta en las caricaturas. En el 2016 dio voz, en la versión en castellano, a la Abuelita Adela en la galardonada cinta animada “Coco”.

Respecto a las telenovelas, desde que en 1999 interpretara a la madre de Thalía en “Rosalinda” sabe que solo puede dar vida a madres, tías y abuelas. Eso no quita que no pueda hacer roles memorables como Doña Julietita, madre de “La Fea Mas Bella”, telenovela donde se juntaron las dos Angélicas, y donde la actriz-cantante tuvo el gusto de compartir escena con otro grande de la canción, José José.
Con José-José y La Vale en "La Fea más Bella" 

En “Qué Bonito Amor” encarnó a Amalia una mujer empeñada en que su hija (Danna Garci)no cometa su mismo error de unir su vida un musico pobre (Jorge Salinas). Por ese papel People en español le otorgó un premio. El rol de madre no siempre es positivo y lo demostraron las Angélicas en su contribución al siniestro y exitoso programa “Mujeres Asesinas” donde Angélica María dio vida a Julia, Encubridora, mujer de sociedad, que tenía un affaire con su joven maestro de spinning (Eduardo Santamarina) lo que provocaba los celos de su perturbada hija (Angélica Vale).

Y si seguimos en el rol de madres, Angélica María nos brindara pronto otra actuación como la mujer más importante en la vida de Carlos Gardel. En la biopia “Gardel”, Angélica será Berthe Garde, la madre del ídolo del tango. Hablando de bionovelas, como están de moda, se le preguntó a La Novia de México si se haría una sobre su vida. Riéndose, la estrella respondió que una vida sin escándalos como la suya iba a ser muy aburrida en pantalla.

No tendrá escándalos, pero que se le han inventado es innegable. Desde que Alejandro Suarez la golpeaba hasta el punto de tenerla en lentes oscuros, hasta que tiene una hermana oculta y hermafrodita; sin olvidar el rotulo de lesbiana que es el rumor que le causa más gracia a Angélica María. A sus 74 años, no necesita que la saquen ni la metan en closets, ni siquiera el de Los Recuerdos, porque ella es y será Voz Latina de Siempre.