La última década
del Siglo XX inicia con las bodas de dos reinas de belleza y a la mitad
tendremos bodas reales. Entre 1990 y 1995 se casan luminarias de Hollywood del
mundo de la música y de la política.
1990
¿Alguien sabe
de la boda Fulop-Carrillo?
La década
comienza con una ceremonia misteriosa. Con
Abigail y Pasionaria, Catherine Fulop y Fernando Carrillo se habían
convertido en La Super Pareja de la televisión venezolana. Sus fans se agolparon para verlos casare en
1990 y…paro de contar. Yo recuerdo que la boda fue un suceso mediático, pero
encuentro 0 información sobre ella, aparte de esta miserable foto. Ni sé si fue
en Caracas.
Vemos a Catherine
lucir un modelo que estaría de moda hasta fines de siglo, y que yo llamo el faux
strapless, menos escotado que los vestidos hoy en boga, pero que dejan
brazos y cuello expuestos. Lo complememtó con guantes hasta el codo.La corona sí que es horrible, parece, disculpen lo irrespetuosa,
una corona de espinas.
Hoy buscar “boda
de Catherine Fulop” te lleva a la segunda de la que espero hablar en nuestra
próxima entrada. La con Carrillo, con quien estuvo la ex reina de belleza
casada hasta el 94, solo aparece por una anécdota triste. Cathy ha contado que,
en su noche de bodas, Fernando tuvo el mal gusto de confesarle que el mismo día
de su matrimonio por el civil, había tenido sexo con una vecina. Carrillo, siempre desubicado, creyó que
era una buena manera de comenzar su vida de casados sacándose esa culpa de
encima.
1991
La Bolocco y
su “Boda Real”
Este fue el el
año en que tuvimos “Boda de la realeza “en Chile. Yo me la perdí por estar en
USA. Cecilia Bolocco, nuestra primera Miss Universo, había seguido su reinado con una exitosa
carrera en la televisión estadounidense en la cadena CNN. antes de retornar a Chile
donde contraería matrimonio con el conductor americano Michael Young.
Hoy casi es
imposible recabar datos sobre esa boda que ha quedado opacada con los otros
matrimonios de la ex Miss Universo. Se sabe que la ceremonia tuvo lugar en la
iglesia de la Recoleta Dominica y que la recepción fue en el Palacio Cousiño.
Siendo este un
edificio público tuvo Cecilia que solicitar el permiso del entonces presidente
de la república, General Pinochet, que
se lo concedió, y gracias a eso fue invitado
al matrimonio. Un arreglo salomónico de parte de la Miss Universo fue invitar también
al presidente entrante, Patricio Alwyn. ¿A cuál de los dos se pretendió asustar
con una bomba, que por suerte no causó daños, y que estalló cerca de la
recepción?
Tampoco sé quién
diseño el precioso vestido de novia con mangas de farol, falda acampanada y
tremenda hombreras. La cola fue de seis metros y un detalle del vestido fueron
las aplicaciones florales en las mangas. Cecilia lució exquisita, se veía más
linda con su cabello del color natural que el look rubio que ha usado en este
siglo. Siete millones de pesos pagó la revista Cosas por la exclusiva de las fotos del matrimonio.
Después de la
boda, la pareja regresó a Miami donde Cecilia tendría una exitosa carrera tanto
en Telemundo como en Univision donde debutaría en las telenovelas. Michael le
fue quedando chico y se quedó en el camino siendo ahora el menos recordado de
los tres maridos de Cecilia Bolocco.
Extravagancias
Nupciales de Oscar de la Renta
Antes de pasar a
las muchas bodas del 91, quería aclarar algo que comentaba con una amiga de por
qué no he puesto modelos de Oscar de la Renta, tal como hice con Carolina Herrera.
¿Acaso él dominicano no fue un grande de la alta costura? Pues, es cierto y
cuando pensamos en novias De la Renta nos vienen a la cabeza la actriz Katherine
Heigl; Jenna, hija del ex presidente Bush; y Amal Clooney.
Solo que esos
trajes son de este siglo. A fines del Segundo Milenio, Oscar de la Renta creaba
más que vestidos ornados, experimentos. Veamos algunos de los trajes
estrafalarios que cerraron sus desfiles en Los 90.
Este podría ser
una hechura infantil ya que parece fabricado con algodón confitado.
Y esta parece
novia musulmana, tan tapadita.
Pero que no se
diga. miren lo que el couturiers dominicano hizo. será un modelo para boda
playera o para una que tenga como tema Victoria’s Secret?
Bodas de Farándula
1991 fue el año
en que la farándula se contagió con fiebre matrimonial, ¿cuántas de esas bodas
no fracasaron? Solo Steven Spielberg y
Kate Capshaw siguen casados. Meg Ryan dio el sí a Dennis Quaid luciendo un
horrible tocado, y Kelly Preston, en brazos de John Travolta, su flamante marido,
parece envuelta en una toalla. Tanto
bochinche para divorciarse luego. Lo mismo ocurrió con Janet Jackson que se
pasó al bando latino casándose con el mexicano Rene Elizondo, un matrimonio que
solo duraría cuatro años.
Si al menos los
vestidos hubiesen sido bonitos, pero la novia más bella de ese año contaba 60
primaveras. Dame Liz Tylor se casaba por quinta y última vez con un humilde albañil
llamado Larry Fortenzky. La boda tuvo lugar en el hoy infame Rancho Neverland
de Michael Jackson quien se encargó de entregar a la novia a su marido.
Aunque la diva se casaba con un ex alcohólico (los brindis fueron hechos con agua mineral) al que conoció en una clínica de rehabilitación, no quiso alejarse del glamur. Reconocida por sus atuendos poco convencionales, esta vez eligió casarse con un traje tradicional.
El Maestro Valentino se encargó de obsequiarle un traje de
seda y encaje, muy Scarlett O’Hara, a pesar de que el escote llegaba hasta los
hombros. La novia lució como la diosa que era y milagrosamente no se divorció a
los cinco días como pronosticaban las malas lenguas, sino que alcanzó a durar
cinco años de casada.
De Joe
Gonzalez a Joe Mangianello
El vestido más bonito
del año fue el que usó una jovencita colombiana cuyo nombre entonces era
desconocido a nuestros oídos. En 1991, Sofia Vergara se casaba con Joe, no
Mangianello sino González (José Luis González Ripoll). La boda fue en el
Country Club de Barranquilla. Sofia tenía solo 18 años, planeaba estudiar odontología, aunque ya había
modelado para comerciales de la Pepsi Cola.
A pesar del mucho
maquillaje, la novia adolescente lució un traje severo, pero elegante, de
mangas largas, todo bordado de perlas, complementado por guantes y un tremendo
ramo de calas. Lo único que no me gusta es el tocado con listón y flores, se ve
un poco chabacano comparado con el sobrio atuendo. Sofía se veía exquisita y ni se notaba la
razón de la boda: Manolo ya venía en camino.
Esa fue la razón
para la boda. Joe había perseguido a Sofia desde que esta era una virgen de catorce años y alumna de escuela de
monjas. Su relación fue desaprobada por ambas familias. Joe le hizo tantas
perradas a su novia que esta vivía cacheteándolo en público. Rafael, hermano de
Sofía, quiso matar a Joe cuando supo que había embarazado a su hermana. Aun así,
todos concordaron que no había otra solución que una boda.
Sofia tuvo de esa
unión a su único hijo. Los González Vergara se divorciaron en 1993. Sofia se
dedicó al modelaje y luego a la actuación, trasladándose a Miami donde hizo
carrera en el cine y la televisión angloparlante. Después de JLO y Salma, ha
llegado a ser la actriz latina más celebre del Tercer Milenio. Hace 13 años que
está casada con el actor Joe Mangianello, pero recientemente anunció su
divorcio inminente. Nada dura en la farándula.
1992
Black Brides
are Beautiful
Este fue el año
de las novias de color. En septiembre, imán,
la exótica modelo de Sudan , llevaba a David Bowie al altar. Era la primera
para ella, la segunda y última para él. Aunque se casaron en abril en una discreta
boda civil en Lausana, se celebró en
Florencia la ceremonia religiosa en la iglesia americana de St. James en junio
. La despistada prensa andaba por el
Caribe creyendo que la estrella del rock y su prometida se casaban en Mustique
El banquete tuvo lugar
en una de las villas de los Medici. La música de la ceremonia fue compuesta por
el mismo novio y su padrino fue su hijo Duncan. Iman lució exquisita en un halter
de satén color ostra, diseñado por Thierry Mugler y un detalle interesante,
guantes blancos hasta el codo. La luna de miel fue en Indonesia y Japón. En el
2000, la pareja recibió a su única hija Alexandra. Estuvieron casados veinte años
antes que la muerte de Bowie los separara.
Ese mismo año, una joven abogado afroamericana llamada Michelle Robinson se casaba con su colega Barak Obama. La boda tuvo lugar en la Iglesia Trinity de Chicago. La novia lucía un traje tradicional con velo y ramo de rosas blancas. El diseño del vestido de la futura Primera Dama tenía un escote que (ahora sé) se llama ‘Bardot “y que estuvo muy de moda en esa década. Ya vimos que el vestido de Cathy Fulop lo tenía y en una de las grandes bodas de telenovela de los 90, El Privilegio de Amar (1998) lo vistió Adelita Noriega.
¿Se parece el vestido de Michelle Obama al de Adela Noriega?
Volviendo a la boda de
los Obama, un detalle poco tradicional es que las damas de honor iban vestidas
de negro. En esta foto vemos que Michelle usó unas mangas largas que luego se quitó para la recepción
Cuando Trump
se Hizo Esperar
En términos
presidenciales, Donald Trump ocupó la Oficina Oval luego que la desalojara
Obama. Antes, en una curiosa coincidencia, Trump siguió a Obama al altar. En 1993, un año
después que los Obama se casaron, Trump se casaba con su amante de años, Marla Maples.
A mediados de los
80, los tabloides hicieron fortuna con el gran escándalo que sacudió a la Familia
Trump. Los amores de “The Donald” con una modelo llamada Marla Maples le
costaron su matrimonio y una fortuna que hubo que darle a su ex por
compensación. Aunque todos, principalmente Marla, esperaban rápida boda, El
Trompo se hizo esperar. Mantuvo una relación estable con Marla, pero no se casó
con ella sino hasta seis años tras su divorcio y un par de meses después que
nació Tiffany, la hija de la pareja.
Dicen las malas
lenguas que Marla estaba tan segura de que su amante le propondría bodorrio, así de improviso, que viajaba con un traje de
novia en la maleta. ¿Sería esta creación de Carolina Herrera que al final usó
en diciembre de 1993 cuando se convirtió en Mrs. Trump? La couturier venezolana confeccionó una túnica
de color marfil con corte “sirena” y mangas largas para la segunda Sra. Trump.
La novia complementó su atuendo con un gran ramo de rosas rosadas y algo
prestado, una diadema de dos millones de
dólares de Ronald Winston que sostenía su largo velo.
La gran recepción se celebró en el Hotel Plaza. Le Tout New
York estuvo presente para compartir el pastel de 7 pies de alto. La lista de
mil invitados incluyó desde O. J. Simpson al Alcalde Dinkins que había casado a
los novios en City Hall hacía unos días.
El matrimonio
duró seis años. Marla no pudo evitar que su marido siguiese con sus aventuras
extramaritales. Ella misma, se rumora, tuvo amores con un guardaespaldas. No
recibió una alimonia ya que el acuerdo prenupcial que el empresario la obligó a
firmar no contemplaba más que el recibir un millón de dólares en el momento de
divorciarse.
Marla no ha
vuelto a casarse y lleva una vida retirada, sin encóndalos. Su relación con su ex marido
es cordial como lo demostró su presencia, radiante en un vestido de Elie Saab, en
la reciente boda de Tiffany en Mar- a-Lago.
1993
Las Desdichas
de Chabeli
Aunque fuese de Carolina
Herrera , el vestido de la segunda Mrs. Trump no es de mi gusto. Para mí el
vestido de novia más bonito de 1993 fue el de una novia que sería esposa
desdichada. En nuestra primera revisión de las novias de Los 70 comentamos la
boda de la embarazada Isabel Preysler, dos décadas más tarde, tuvo lugar la
boda de esa bebé que fue al matrimonio de sus padres escondida en el vientre de
la madre.
¿Por qué se casó
Chabelí Iglesias con Ricardo Bofill? Esa fue una pregunta de concurso. Nadie—solo
la novia— creía que ella seria feliz con un hombre de vida bohemia, fiestero y poco
responsable. Se cuenta que Julio Iglesias tenía su avión privado aparcado cerca
y que se pasó la hora antes de la ceremonia tratando de convencer a su hija que
huyeran del lugar.
El matrimonio comenzó
con el pie izquierdo debido al capricho del novio de casarse en su atelier de Barcelona.
Los invitados no cabían en ese espacio tan estrecho. Los curiosos se
aglomeraban en la entrada cerrando el paso. Para colmo, el alcalde se negó a
casar a Chabeli y a Bofill argumentando que el taller no era un recinto sagrado
y que él no podía oficiar ahí.
Lo único bonito del matrimonio fue el vestido de la novia. Chabeli lo adquirió en la legendaria Dafnis, pero se trata de un diseño del Maestro Valentino que, como corresponde a la época, imita vestidos de miriñaque con falda de tres volantes que recuerdan los vestidos de baile del Segundo Imperio Francés.
Más tarde, para la fiesta la novia se despojó de la parte alta del vestido quedando en un halter dress
El mismo día del casorio, el matrimonio se fue a pique. Bofill continuó
su vida parrandera, Chabeli prefería quedarse en casa, pero era ella quien
mantenía el hogar mientras el marido caía en todo tipo de adicciones. Un año y
medio alcanzaron a durar juntos, divorciándose en 1995.
En 1999, Chabeli
(de tres meses de embarazo) volvía a casarse. Con Cristian Abat lleva dos hijos
y 20 años de felicidad conyugal.
1994
Boda Mexicana
de los Gaytán-Capetillo
Este fue un año
de bodas raras. Michael Jackson y Lisa Marie Presley se fugaron a Las Vegas a
casarse en una boda que no duro mucho. Ese mismo año , Anna Nicole Smith
regalaba sus voluptuosas curvas al decrepito, pero billonario, J. Howard
Marshall II.
Para los propósitos
de Latinas de Ayer, el enlace del año fue la “boda mexicana” que unió a Bibi Gaytán y a Eduardo Capetillo. En
la Hacienda de Chiconcuac, en Morelos, se encontraron lo más granado del mundo taurino
al que pertenecían Los Capetillo y el de la farándula al que pertenecía la
novia. Lalo, también actor, había conocido a Bibi en la telenovela Baila
Conmigo.
Aunque los tabloides
nos habían informado de ese romance, la idea de una boda entre actores tan
jóvenes, ambos en la cúspide de la fama, solo podía deberse a una razón. La
pregunta era si sería una ceremonia discreta o si Bibi se atrevería a mostrar
públicamente su panza de siete meses.
Pues se atrevió.
No solo fue al altar con tremenda barriga, lució esplendorosa— en
boda televisada— un vestido de encaje blanco y un largo velo
sostenido por una gigantesca diadema de flores. Lo triste es que nadie daba ni
un céntimo por ese matrimonio. Los triste es que los mal pensados tuvimos que
comernos nuestros malos augurios. Casi 30 años más tarde, cinco hijos más
tarde, los Capetillo-Gaytán dan catedra sobre lo que es ser un buen matrimonio,
aun en farándula.
1995
Bodas Reales
en Sevilla
Este fue el año
de la realeza. Don Duarte, heredero al
trono de Portugal, dejaba la soltería (a sus cincuenta años) para casarse con Isabel
Castro Curvelho en Lisboa. Fue el año en
que Marie Chantal Miller, en un Valentino de ensueño, se convirtió en Princesa de Grecia, pero la boda del año se dio en España.
Fue en marzo, en
la Catedral de Sevilla que, del brazo de su padre, el Rey Juan Carlos I, entraba a la nave la Infanta Elena. El novio,
Don Jaime de Marichalar y Sáez, cuarto hijo del (difunto) Conde de Ripalda, la esperaba en el altar. Doña Elena lucia
radiante en un sencillo, pero perfecto modelo del diseñador sevillano Petro
Valverde. De (apropiado) “corte princesa”, tenía un escote cuadrado y estaba
hecho de organza de seda bordada. El velo de cuatro metros se sujetaba con la
tiara, una joya familiar, que el novio regalara a la que pronto seria Duquesa
de Lugo. El velo era el mismo que usara en su boda, Doña Sofía, madre de la novia, y anteriormente, su madre, la Reina Federica
de Grecia.
Tuve la suerte de
ver la boda (y grabarla) gracias a que, en Nueva York, el Canal Sur transmitía
programas de Radio Televisión Española antes de que RTVE tuviese sus señales
propias en la Unión Americana. Una lástima haber perdido ese video , como toda
mi colección de videos. Un par de anécdotas, con los nervios a Doña Elena se le
olvidó pedir la venia real antes de dar el “si”. Otro detalle memorable es que antes de
presentarse en la recepción, los novios se detuvieron en la Parroquia del
Salvador donde Doña Elena depositó su ramo de novia en la tumba de su
bisabuela, Luisa de Orleans.
Ese matrimonio
alcanzó a durar quince años. Antes del divorcio, procrearían dos hijos: el
escandaloso Froilán y la influencer Victoria Federica.

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