Dicen que el
Verano del 2023 será uno de los más calurosos del siglo. Para eso debemos estar
preparados en todo, hasta en los
perfumes. Se valen en este tiempo aromas frescos como colonias infantiles, exóticos,
florales y frutales, y por ahí hasta un
Guerlain.
Para refrescar
nada como aguas de toilette de esas que se venden para los niños. Evitar
contenidos muy pasosos, las mejores son con bases de azahar y de violetas. Si
se quiere algo más intenso buscar el toque tropical. Todos los perfumes con
base de gardenia — Flor de Tiare como la llaman en Chile— son
buenos. Lástima que yo ya no puedo con ellos, he desarrollado una tremenda
reacción alérgica a la flor preferida de Freud.
Hay marcas como Pacífica
y Nativa que ofrecen fragancias con bases de flores y frutas. Yo solo he
probado la Lila de Pacífica. Ustedes prueben otras y cuéntenme como les va en
climas calurosos con esos perfumes.
Un estándar que
recomiendo es él Te Verde de Elizabeth Arden. Aunque en mi piel acaba con olor a Parmesano, a
otros les sienta bien ya que su contenido cítrico refresca como una buena
colonia. Si no gustan de cítricos, Te verde tiene muchísimas variedades como Hibisco
(Flor de Jamaica), Flor de cerezo y Durazno prisco (nectarina) que estoy usando
este verano. En esta versión el melocotón es semi opacado por el olor al té verde
y a frutas tropicales como el mango y recuerda un poco al aroma de te helado
que suelen vender los restaurantes en verano.
Si desean algo
menos “frutal “y más distinguido les recomiendo un Guerlain. A pesar de que los perfumes Guerlain suelen
más otoñales, la firma tiene un clásico que es casi perfecto para reuniones
formales e incluso laborales. Me refiero al Champ Elysees.Hace 28 años que
fuese creado por Oliver Crep, pero sigue
siendo olor idóneo para el tiempo caluroso con sus notas altas frutales,
especias suaves como anís y vainilla, y aporte de flores delicadas como mimosa
y lilas.
Champs Elysees y
las variedades del Té verde pueden encontrarse en casi todos los países
hispanoparlantes, me temo que no ocurre lo mismo con mi otro descubrimiento de
verano. Me refiero a los perfumes Calgon.
Tengo un recuerdo
de un comercial de mi juventud en el que un lavandero chino (hoy lo considerarían
un estereotipo) le explica a su cliente que la razón para que la ropa le quede
limpia y suave es “Ancient Chínese Secret”(Un antiguo secreto chino). Llega su
esposa que, burlona, le muestra a la
clienta que el secreto es el detergente Calgon.
Efectivamente, en
1930 se creó la firma Calgon. El nombre corresponde a una contracción de
“Calcium gone”(“se fue el calcio”). Debido al alto contenido mineral del agua,
se creaban depósitos de calcio que herían las manos de quienes lavaban. El
primer lavarropas de Calgon fue conocido como suavizante (softener). Tan
popular era el producto que pronto la compañía comenzó a fabricar lavavajillas
y otros productos de limpieza que hasta hoy exporta alrededor del mundo.
Fue en los 60s
que, Calgon decidió ir más allá de la ropa y suavizar la piel de sus clientes. Con
el eslogan “Calgon , Take me Away!”(¡Calgon, sácame de aquí!) la firma
promocionaba jabones, aceites y sales de baño. Se promocionaba la idea de que
la mejor manera de huir del estrés de la rutina diaria era sumergirse en un baño
de espuma de Calgon.
Aunque
Fragrantica y Parfumo dan como fecha de la creación de las fragancias Calgon
como el 2003, hay sitios que dicen que ya había perfumes sólidos en Los 90. Yo
vine a conocerlos el 2016. diciembre del 2016 para ser exactos. Un día después
de mi llegada a USA, mi hermano me llevó a Rite-Aid para comprar artículos de
tocados.
Era la primera
vez en seis años que tenía dinero para comprar lo que quisiera y me abrumó la
abundancia de la farmacia. Tenía ya mi cestita llena cuando vi una caja azul,
llena de botellas y con el reconocible membrete de “Calgon. “Ancient Chínese Secret!” grité. Mi hermano me
la compró y me sacó casi a rastras del local antes que mi fiebre consumista lo
arruinase.
Así descubrí que Calgon ahora hacia Body Mists. Creo que todas conocemos ya estas “nieblas” que son buenas para perfumar el cuerpo después del baño. Mas sutiles que las colonias, no provocan alergia, no manchan la ropa, pero—qué lástima—se evaporan rápido. A diferencia de Body Mists más famosas como las del Body Shop, o Bath and Body, etc. las de Calgon si duran, por eso las recomiendo para el verano.
Aunque en Amazon
se pueden conseguir en envases individuales, se suelen vender las Body Mists en
paquetes de a cuatro. Hay uno que contiene la colección del 2015 con perfumes
que deleitarían a un niño: Malvavisco, Algodón Confitado, Coco y Red Velvet
(Terciopelo rojo) que no se refiere a una tela sino a un famoso pastel de
chocolate, propio de la repostería
estadounidense.
El que yo compré a mi llegada a USA contenía la colección original de 2003: Cherry Flower, Tahitian Orchid, Hawaian Ginger y Turquoise Sea. En mi nueva adquisición el Mar Turquesa ha sido reemplazado por Morning Glory (campanilla).
Comenzaré mi
reseña por el más soso. Un cerezo en flor es una imagen de belleza, atractivo a
la vista, pero no al olfato. A diferencia de árboles frutales como el almendro
y el ciruelo, el capullo de cerezo tiene una fragancia muy tenue y que se
disipa rápido. Por eso esta niebla no sirve de mucho ni para refrescar ni para
perfumar.
A mí me da un
poco de risa cuando veo fragancias que se llaman “Morning Glory”. La campanilla
es una flor sin aroma y los perfumes que dicen llamarse así no la incluyen
entre sus ingredientes. El Morning Glory de Calgon dice poseer “aromas
acuáticos”. Anda a ver que será eso, para mí el único perfume marino es olor a
pescado.
Pues esta niebla
es excelente ya que se concentra en varios aromas que acaban en la conocida
formula de detergente, pero lo que le da esa frescura que asociamos con flores
silvestres es una combinación de manzana verde y anís.
En su frasco lila,
Tahitian Orchid no necesita de
presentación. Confeccionada con un solo ingrediente, la orquídea de Tahití es
de larga duración, aroma exótico, pero
delicado, y perfecta para las salidas nocturnas
en el calor del verano.
Por último, esta
mi favorito, Hawaian Ginger. A mí no me
gusta el jengibre, me altera la ulcera y el olor me da comezón en la nariz,
pero aquí proporciona el toque pungente totalmente necesario para una ensalada
de frutas compuesta por banana, mango y melón. La especia le quita cualquier
perfume dulzón y le da una calidad de exotismo suave que transporta a los Mares
del Sur con brisa propia.
¿Cuáles son los
perfumes que te gustan para el verano?

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