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lunes, 2 de septiembre de 2024

Temas del Ayer: I Only Have Eyes for You (Solo tengo ojos para ti)

 


Para su cumpleaños que ya se acerca, mi poeta favorito y gran amigo Juan Miguel me ha solicitado la trayectoria musical de “I Only Have Eyes for You ” una creación del dúo mágico de Warren y Dubin que la compusieron para Dames,  un filme de 1934. Este tema considerado por Rolling Stone Magazine como una de las 200 mejores canciones escritas en inglés, tuvo mucho éxito en los 30 y 40, pero enamoró a otra generación en una versión Doo-Wop de 1957 y finalmente alcanzó el primer lugar del Billboard en 1971 cuando la volvió a cantar Art Garfunkel.

Comencemos con los autores. A primera vista Harry Warren y Al Dubin eran personas de backgrounds diferente, pero observando su historial , se pueden encontrar puntos en común. Ambos eran hijos de inmigrantes. Salvatore Guaragna era hijo de inmigrantes italianos católicos . Su padre americanizó el apellido familiar en “Warren”.  Alfred Dubin nació en Zúrich hijo de refugiados rusos. Aunque judío, se enamoró de una chica católica y para casarse on ella se convirtió al catolicismo.



Salvatore creció en Brooklyn, nunca acabó su educación formal, pero fue músico autodidacta, aprendiendo primero a tocar el acordeón del padre y luego la batería y piano. Abandonó la escuela para unirse al circo de su padrino y eventualmente acabó tocando piano en las matinées de un teatro, proporcionando música de fondo para el cine mudo.

Al creció en Filadelfia. Tuvo más acceso a educación que Harry, pero también se escapaba de la escuela para ir a Nueva York donde había caído bajo el embrujo del recién nacido Broadway. Eventualmente gravitó hasta Tin Pan Alley, refugio de músicos,  y trabajó como camarero-cantante mientras intentaba vender sus canciones.

La Primera Guerra Mundial cortó los sueños musicales de ambos compositore. Harry sirvió en la marina y Al en la artillería,  Seria después de la guerra, en Los Locos 20,  que comenzarían a vender canciones y a cosechar éxitos. Harry con “Nagasaki”(1928) y Al con la conocida “Tiptoe Through the Tulips” que muchos recuerdan como el tema sinestro de Insidious.




Sin embargo, será como mancuerna  que alcanzarán la cúspide de la fama. En 1932, la Warner Brothers los contrata para que musicalicen varios filmes de Busby Berkley, el más famoso coreógrafo de la historia del cine. Estos filmes que inician con la icónica Calle 42, los llevará a ganar un Oscar en 1936 con la “Lullaby of Broadway” de Golddigers of 1935, aparte de muchas otras nominaciones. En 1934, la dupla Dubin y Warren componen “I Only Have Eyes For You” para el filme Dames.



Tanto éxito no tiene final feliz. Para  1940, la mancuerna se ha disuelto. Warren ahora trabaja para la Paramount,  ahí ganara otros dos Oscares (“You’ll Never Know” y “On the Atchison, Topeka and the Santa Fe”  ) aparte de escribir canciones para musicales de Glenn Miller y su Orquesta. Uno de ellos,  “Chattanooga Shoo Shoo”,  será el primer long play en ganar un Disco de Oro. Harry Warren seguirá cosechando éxitos, en cine y televisión, y antes de fallecer en 1981, alcanzará a ver su gran obra 42th Street convertirse en un fenómeno de Broadway.



Al Dubin no corrió con tanta suerte. En 1940, para cuando el dúo se disuelve , Al ya acarrea problemas con alcohol y drogas. Intenta reinventarse en Broadway y no le resulta. Su última película en Hollywood será Stage Door Canteen en 1943. Un año fatídico en el cual abandona a su esposa después de veinte años de casado,  para irse con otra. Su próximo matrimonio duraría menos de un año. En 1945 colapsa en una calle de Nueva York. Es llevado de urgencia al hospital donde fallece debido a una pulmonía y un exceso de barbitúricos. Triste final para un hombre tan talentoso.

De Hollywood al Doo-Wop

Ahora toca ver la canción. La letra es   romántica total

Are the stars out tonight?

I don’t know if it’s cloudy or bright,

Çause I only have eyes for you.

(¿Hay estrellas esta noche?

No sé si está claro o nublado,

 porque solo tengo ojos para ti.)



La canción es entonada por Dick Powell, en el filme y dirigida a Ruby Keeler (la misma pareja de 42th Street)   durante un viaje en ferry. Luego amerita otra versión con una elaborada coreografía de Busby Berkley y solo Ruby multiplicada en el escenario.




Aunque Dames no es tan famosa como otros filmes con score de Warren-Dubin, el tema se volvió popular. Fue grabado por cantantes y orquestas en ambos lados del Atlántico. Aquí la versión del inglés  Ambrose de 1935.



En Los 40 siguió siendo considerado un estándar grabado por muchos cantantes famosos. En 1949 sacan su versión casi simultáneamente Frank Sinatra y Al Jolson. Aunque me gusta más la primera,  le tengo especial cariño a la segunda porque fue la primera que  escuché.



En la primavera de 1971,  se había echado a perder el único televisor de la casa. MI madre,  que ni veía tele ni pasaba en casa, no se preocupó de hacerla reparar sino hasta navidad. Nuestro único entretenimiento, aparte de la lectura,  era la radio. Había una estación que por las tardes daba un programa de Oldies. Recuerdo que comenzaba con las primeras barras de “Moonlight Serenade” de Glenn Miller. Yo recién comenzaba a discernir entre lo antiguo y lo moderno del Siglo XX.

Ese programa en particular ayudó a formar mi visión de la cultura musical ya que esa tarde tocaron primero la versión de Al Jolson y luego un Doo- Wop. Yo ni sabía que era el Doo-Wop, pero más o menos percibía que era música de la juventud de mi madre. En cambio, Al Jolson yo sabía que era el fin del cine silente. Eso me ayudó a notar la diferencia entre ambas interpretaciones.



Lo que no sabía entonces era que, en 1959, a la entrada de la Era del Rock, y en medio de un auge de un Doo-Wop afroamericano,  The Flamingos habían retomado la letra de Warren-Dubin y la habían situado en un universo contemporáneo y bailable. Mas importante , la canción subiría hasta el onceavo lugar de Billboard y llegaría a diferentes puntos del planeta. 



Esa es la versión que se escucha de trasfondo de A Bronx Tale de Robert de Niro Algunos dicen que son The Flamingoes, otros que son The Complexions. 



Varios tríos en USA grabarán sus versiones Doo-Wop.  En el resto del mundo la cantarán mujeres y en inglés. Si en los 50, la grabaron Doris Day, Pati Page y Jonie James, la sueca Alice Babs , reconocidísima estrella de su país,  la graba en ingles en 1960. La italiana Mina también sigue la letra de Warren-Dubin en 1963.



Uno pensaría que ya todo está dicho sobre ese tema, pero en 1975, Art Garfunkel , ya embarcado en una carrera de solista,  graba una versión que consigue lo que ninguna antes, llegar al primer lugar de Billboard.



Es ese éxito el que despierta interés en otros países. Un año más tarde, le ponen letra en alemán y Gitte Haenning  la cantará.



El tema sigue dando que hablar a fin de siglo y comienzos del Tercer Milenio. En 1996, Kenny Rogers le da un toque country. 




En el 2004, Caetano Veloso , aun en inglés, le da un aire carioca con solo un trasfondo de guitarra.



Lo más original que he oído es la versión mixta en inglés y maorí de la neozelandesa Whirimako Black del 2007.




Para nuestros propósitos, la interrogante es si hubo versiones en español.  Siempre ha habido una conexión entre el mundo hispanoparlante y el tema de Warren-Dubin. En 1960, El Maestro Pérez Prado la adapta al ritmo del mambo para que la cante Rosemary Clooney.



En el 2005, la española Ana Belén la canta en inglés en un dueto con Rod Stewart.



Sin embargo, sabemos que Manuel Quiroga le ha escrito una letra en español a “Solo tengo ojos para ti” y la han grabado…¿Quienes?  Yo solo he encontrado esta versión siglo XXI del Grupo Latino, posiblemente de Los 80.



Y un hallazgo. A comienzos de Los 60, la mexicana Corinna hace esta versión Doo-Wop en español.



Según la Revista Rolling Stone,  “I Only Have Eyes for You”, es históricamente el tema más escuchado en las radios del mundo. ¿Será? ¿Conocían esta canción?  ¿Conocen otra versión en español?

lunes, 25 de octubre de 2021

Canciones del Ayer: Moon River (Río de Luna)

 


Mi costumbre de octubre es dedicar la sección de música a un regalo de cumpleaños atrasado,  el mío. En el 2021 me voy a regalar la trayectoria de un tema de película. La composición de Mercer-Mancini Moon River o Rio de Luna que compondrían para un filme icónico de Audrey Hepburn,  Breakfast at Tiffany’s o Diamantes para el desayuno.

Moon River es la obra de dos gigantes de la música estadounidense. Tan importantes son Johnny Mercer y Henry Mancini que me es imposible hacerles un semblanza adecuada, esta tomaría páginas y páginas. Espero hacérsela a cada uno algún día.

De Johnny Mercer basta decir que fue el autor de estándares famosísimos como Jeepers, Creepers, That Old Black Magic y Blues in the Night. Oriundo de Savannah, Georgia, Mercer fue uno de los pocos compositores no-judíos de surgir del Tin Pan Alley. Nacido en el Viejo Sur, en el seno de una familia de descendientes de Confederados,  y criado en lo que hoy conocemos como “privilegio blanco” y “cultura de plantación”, Mercer , sin embargo, tuvo como gran influencia la música negra que le llegó de parte de sirvientes, compañeritos de juego y en su iglesia.



Henry Mancini venia de otro mundo. Hijo de inmigrantes, nacido en Ohio, criado en comunidades italianas de Pennsylvania, no poseía ni el pedigrí ni los privilegios de Mercer. En cambio, le ganaba en conocimientos musicales habiendo asistido a la prestigiosa escuela de música Julliard de Nueva York.



Mercer,  quien había sido cantante y musico en bares en su juventud, había logrado la fama en Broadway donde había comenzado a abrirse camino en 1930 con Out of Breath abd Scared to Death of You . A mediados de los 30 se trasladó a Hollywood donde consiguió más fama escribiendo canciones para el cine como Too Marvelous for Words. Pongo la versión de Nat King Cole porque Mercer lo descubrió y le dio una oportunidad de llegar a la fama.



Tres de las composiciones de Mercer alcanzaron un Oscar. Fueron On The Atchison Topeka and Santa Fe, In the Cool, Cool, of the Evening y Zipa Dee Doo Dah, de la hoy repudiada Song of the South. Pero para comienzos de los 60, el auge del rock lo había convertido en una leyenda irrelevante. Pronto eso cambiaria.

La Paramount había comprado los derechos de la novela corta de Truman Capote Breakfast at Tiffanny’s y se la encargó a Blake Edwards , un joven director cuyos mayores logros habían sido en la televisión. Aunque Capote había escrito su cuento visualizando a Marilyn Monroe como la heroína,  la rubia creyó que le haría daño a su carrera interpretar a una cazafortunas que mientras atrapa un millonario,  se gana la vida atendiendo caballeros en las muchas fiestas a las que asiste.

Audrey Hepburn, ya famosa en Hollywood por sus interpretaciones en La princesa que quería vivir y Sabrina, no tuvo esos reparos. Su Holly Golightley es uno de sus personajes más famosos y la tornó un icono de elegancia con sus vestidos de Givenchy, su boquilla y sus lentes de marca con los que aparece en la célebre escena inicial descendiendo de un taxi en plena mañana, todavía vestida de noche para beberse su café matinal enfrente del escaparate de la joyería Tiffany.



Blake Edwards había saltado a la fama con la producción de la serie de televisión Peter Gunn, cuyo tema había sido un hit musical. El tema era obra de Henry Mancini quien,  tras de servir en el ejército,  se había dedicado a componer música incidental para la televisión y para películas de terror como Tarántula y La criatura de la Laguna Negra.

Mancini no tuvo problemas en componer una banda sonora para el filme, incluyendo el tema principal, pero se les ocurrió a Edwards y a él, agregarle letra. Así llegó Johnny Mercer a la producción de Diamantes para el desayuno. Mercer y Mancini congeniaron y no fue difícil crear una canción sobre el tema instrumental ya existente.

Moon River no es exactamente una balada de amor. Al menos no de amor romántico, más bien expresa la ilusión del personaje de Holly por vivir aventuras y conocer el mundo. A mediados del filme descubrimos que la sofisticada socialite es en realidad una campesinita del Sur que huyó a Nueva York dejando atrás a su esposo e hijastros.  Es ahí cuando entendemos la letra. El “rio de luna” es el Mississippi que Holly planea cruzar algún día ïn style(elegantemente).

Para Holly ese rio no es solo una vía de escape. Es su compañero de viaje,  “my Huckleberry Friend”,  una alusión al clásico infantil de Mark Twain. La canción humaniza al Mississippi y eso se nota en la segunda estrofa

Oh, Dream Maker, you Heartbreaker

Wherever you’re goin’, I’m goin’someday

Two drifters off to see the world

There’s such a lot of world to see”

Oh, fabricante de sueños, viejo rompecorazones

Donde vayas tú,  iré yo

Dos vagabundos que se van a recorrer el mundo

Y tanto mundo que hay que ver

Tanto gustó a Blake Edwards la canción que se les ocurrió hacer que Audrey la cantase. La Hepburn no tenía mala voz y ya había cantado en Funny Face.

“Brakfast” es enfocada desde el punto de vista de Paul (George Peppard),  un aspirante a escritor que vive en el mismo edificio que Holly. Aunque se conocen de vista, entablan conversación cuando el escucha la voz de la joven que,  en jeans y camiseta,   está sentada en la esclera de incendios rasgueando una guitarra y entonando la canción.



Es una escena de una estética fantástica y de un tremendo poder romántico, pero curiosamente al llegar el momento de editar el filme, se pensó cortarla. Ahí la frágil actriz sacó su voz y con un “¡Sobre mi cadáver!” impuso su voluntad de que quedase el tema en el producto final y como se lo agradecemos.

Moon River fue el cuarto Oscar de Johnny Mercer, quien continuaría su trabajo en equipo con Henry Mancini, ganando un quinto Oscar al año siguiente por Days of Wine and Roses. En 1963 fueron nominados por la canción de otro filme de Audrey Hepburn , la célebre Charada ; y en 1969, fueron nominados por un tema de otro filme de Blake Edwards , Darling Lily. Johnny Mercer paso sus últimos anos (murió en 1976) recibiendo premios, elogios y reconocimientos por una carrera mágica que nos legó preciosas composiciones.



Henry Mancini, gracias a su colaboración con Mercer, fue reconocido en el mundo de la música del cine. Continuó haciendo filmes con Audrey Hepburn hasta el retiro de la diva, siendo responsable de la banda sonora de Wait Until Dark y mi favorita Two for the Road. En los 60 colaboró con grandes del cine europeo como Costa-Gavras (Z); Franco Zefirelli (Romeo y Julieta) y escribió la conmovedora banda sonora para Los Girasoles de Rusia de Vittorio de Sica.



Sin embargo, su más reconocida obra es la que hizo para su amigo Blake Edwards. Además de Darling Lili, Mancini publicitaria con su música toda la franquicia de La Pantera Rosa de Edwards. Mancini modernizaría el Bolero de Ravel para hacerlo una pieza reconocible a los Ochenteros en el filme de Edwards 10. En 1981, Blake, Mancini y la esposa del primero, Dame Julie Andrews,  se unieron en un proyecto titulado Victor, Victoria cuya magnifica banda sonora ameritaría a Mancini su ultimo Oscar.





Peto volvamos a Moon River.  La versión de Audrey nunca fue grabada comercialmente. La noche de los Oscares la cantó Andy Williams que la convirtió en algo propio. La usaba para el inicio de su programa de televisión, fue el nombre de su compañía disquera y su biografía se titula Moon River and Me.



Con o sin el cantante chicano. Moon River estaba destinada ser un mega excito. Como canción alcanzó los primeros lugares en el Reino Unido y Nueva Zelandia. Como instrumental llegó al tercer lugar del Billboard estadounidense. La graban las voces del momento desde Ann Margaret hasta Connie Francis. Se vuelve un estándar romántico para jóvenes ya que el 63 la graba Paul Anka y al año siguiente Frankie Avalon. Hasta el final de los 60, será una balada favorita del repertorio de todas las voces importantes de la música estadounidense y del mundo.

En 1961, Lys Assia hace una cover en alemán Fur Immer.



En 1962, todavía aporreada por las acusaciones de colaboracionismo y por su matrimonio con Porfirio Rubirosa, Danielle Darrieux cantará el tema en francés bajo el título de Jardin des Souvenirs (Jardín de recuerdos).



En Italia es Emilio Pericoli quien entona lo que oficialmente se conoce como Colazione en Tiffany, pero que acaba llamándose Moon River porque la cover conserva el titulo dentro de la traducción.



En España se encarga Augusto Alguero de traducirla. Bajo el nombre de Rio de Luna la canta José Guardiola.





La misma versión llega a México y será cantada por Alberto Vásquez



Covers y nuevas versiones serán pan de cada día en las décadas finales del siglo XX. Tenemos la versión hit de Morissey de 1994 y la primera traducción al japones por Hi  Posi del mismo año.



Moon River entra al siglo XXI por la puerta grande. Será mi muy llorada Amy Winehouse quien grabe la primera versión del Tercer Milenio.



La seguirá el 2003, la versión de Sir Elton John, pero será una serie de televisión la que nos recuerde el maravilloso vínculo entre el tema de Mercer-Mancini y Audrey Hepburn.



Si de algo me he quejado del olvidable refrito de Gossip Girl es su ausencia de glamur que fue el sello de la original. El centro de ese glamur era Blair Waldorf y su gran modelo era Audrey Hepburn. Por ese motivo, Blair es asociada con el tema principal de Diamantes para el desayuno. En YouTube pueden encontrarse fan videos con esa música de fondo para ilustrar la relación de Blair con los hombres de su vida: Chuck Bass y Dan Humphrey y hasta con su mejor amiga,  Serena.

Un detalle jocoso de la obsesión de Blair con la Hepburn era que la acosaban pesadillas en las que se convertía en los personajes de su ídolo con aviesos resultados.



Aun después de terminada Gossip Girl, Moon River siguió siendo noticia. En el 2015, Bertín Osborne estrenó otra versión en español titulada Luz de Luna.



En Savannah, patria de Johnny Mercer, y donde hay una caleta que se llama Moon River, el flamante Premio Nobel de Literatura Bob Dylan la cantó en el 2018.



Y este año, Tiffany’s ha contratado a la Diosa de Ébano,  Beyonce, y a su marido Jay Z,  para que le hagan la campaña publicitaria a la joyería. Ni necesitamos contar que el tema que canta Bey para esa publicidad es Moon River. Es que la canción de Mercer-Mancini estará vinculada para siempre con Tiffany’s, con Audrey Hepburn,  y con una atemporalidad que la hace conocida a toda nueva generación.