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miércoles, 27 de junio de 2012

Latinos en Hollywood: María Montez


(foto de filmbug.com)


La apodaron “La Reina del Tecnicolor”, su belleza exótica adornó una serie de filmes escapistas y lujosos del Hollywood de los 40’s. Su muerte temprana la convirtió en leyenda, pero a María Montez hay que recordarla también porque  logró evadir el encasillamiento que Hollywood ha impuesto sobre los latinos,  al interpretar a mujeres caucásicas llegando a crearse una imagen universal.

María Antonia África Gracia Vidal de Santos Sila nació en un 6 de junio de  1912 (años más tarde, para parecer más joven, la diva diría que su año de nacimiento era 1917) en el puerto de Barahona en la Republica Dominicana. Su padre era Isidoro Gracia García, un acaudalado exportador de maderas de origen canario, quien además fungía como cónsul español en la isla. Un mito es que María estudió en un convento en Las Palmas donde aprendió a hablar inglés.  En realidad lo aprendió de amigos de la comunidad estadounidense de Barahona que le prestaban revistas americanas.






Criada junto a nueve hermanos, María llevó la vida discreta y hogareña de una hija de familia. Pero también era de carácter independiente y audaz, jugaba beisbol y soñaba ya con ser actriz. A los 20 años, la bella dominicana contrajo matrimonio con William MacFeeters, un banquero norteamericano que era delegado del First National City Bank en Santo Domingo. La pareja se instaló en Barahona, cerca de los padres de María.



La casa de Barahona donde María Montez vivió con su primer esposo (foto de mariamontez.org)


Siete años duró ese matrimonio, pero la futura actriz, al darse cuenta que algo andaba mal en la relación sintió aflorar en ella su sueño infantil de actuar. Solicitó el divorcio y se marchó a Nueva York. Atrás dejaba el marido, una vida respetable, un puesto en la sociedad, lujo, dinero y un armario lleno de elegantes vestidos. Pero María Montez tenía un plan muy bien trazado.

En Nueva York vivía en un cuartucho sin siquiera cama, pero todas las noches se codeaba con el jet set neoyorquino en los night-clubs más elegantes de Manhattan. Contrataba a los mejores diseñadores para que “Marie McPeters” (el nombre que usaba entonces) se hiciera notar. Pintores y fotógrafos la solicitaban como modelo.   Se consiguió un agente, y finalmente los estudios Universal le presentaron un contrato que la hizo viajar a California.

(Foto de Para Ti de abril de 1941)


En 1940 se convierte en María Montez, el apellido lo toma de la  famosa bailarina y cortesana Lola Montez. Debuta  en “La Mujer Invisible” un filme de ciencia ficción donde solo dice una frase y “El Amo del Oeste”, un western de clase “B”, del cual será protagonista.  En ninguno de los dos filmes interpretó a una latina y esa seria la principal característica que diferencia a María Montez de otras latinas de Hollywood. Sí cayó en  el rol de doncella polinésica, papel que muchas veces debían interpretar a las latinas, e interpretó a una brasileña en “Esa Noche en Rio” junto a Don Ameche, Carmen Miranda y Alice Faye. En una escena de ese filme en que baila rumba, los productores notan las posibilidades de la fotogénica dominicana en un marco de tecnicolor.



Mucho se ha dicho que María Montez no era buena actriz. No era peor que otras estrellas de su época. Lo que si tenía era una belleza estatuesca, media 1.70 de estatura y tenía sus 125 libras muy ben distribuidas en un cuerpo que sabia explotar. Además poseía un sentido nato de vestuario que combinaba equilibradamente la elegancia y la extravagancia. Pero los productores cometen el terror de mandarle teñir el cabello de rubio y seguir usándola en secundarios. María no se queda quieta. Crea un fan-club llamado “María Montez for Stardom” que promueve sus fotografías en diversos medios.  En una ocasión es invitada al baile de Halloween de Harvard donde bailará  con casi mil estudiantes.

(Foto de America in WWII, abril del 2012)


Estados Unidos está en guerra y muchos soldados comienzan a coleccionar las fotos de la pin-up dominicana. Para aumentar ese efecto, María se “inventa” un novio oficial perdido en acción. Entretanto sigue haciendo cine. Interpreta a una espía alemana en “Bombay Clipper” y protagoniza “El Misterio de Marie Roget” basada en un cuento de Edgard Allan Poe.

                                                  Trailer de Ali Baba y los 40 Ladrones

Finalmente, el estudio encuentra un uso en ella, otorgándole el protagónico en una serie de hoy clásicos filmes escapistas situados en tierras exóticas. Esta serie está compuesta por “Las Mil y una Noches” “La Salvaje Blanca” “Ali Baba y los 40 Ladrones”,  “La Reina de Cobra”, “Alma Gitana” y “Sudan”. En esas películas  María Montez luce su  belleza escultural junto a actores que siempre serán asociados con ella como Jon Hall, Turhan Bey y Sabu. Tras estos filmes ni María ni Hollywood volverán a ser los mismos.

(Foto de Cinelandia, octubre de 1945)


No solo en el cine cosecha triunfos la ahora llamada “Reina del Tecnicolor”. Pocos saben que María Montez era también escritora. En realidad no correspondía (aparte de su carácter intenso) a ninguno de los estereotipos que Hollywood achacaba a las latinas. Era una mujer culta, amante de la lectura y con chispa creativa que le permitió componer canciones,  publicar dos novelas (Forever, Hollywod Wolves I Have Tamed, también escribió  Reunion in Lilith que no llegó a ser publicada) y ganar premios con su poesía. En 1943, su patria la condecora con La Orden de Juan Pablo Duarte y La Orden de Trujillo. María que ya tiene una posición económica segura en Hollywood, trae a sus hermanos menores a vivir con ella en California.

(Foto de Ecran, octubre de 1942)


Es en 1943 que María conoce a Jean Pierre Aumont, un actor que acaba de huir de la Francia Ocupada y que rodaba en Hollywood el filme “La Cruz de Lorena”. Inician un apasionado romance, pero Aumont desea luchar por liberar a su patria y decide unirse a Las Fuerzas Francesas Libres. María acepta casarse con él a pesar que sabe que estarán separados. Se casan en julio de 1943 en la casa de la estrella. Charles Boyer será el padrino.

Con Jean Pierre Aumont (Foto de lolitasclassic.blgspot.com)


Dos años estarán separados María y su esposo. Jean Pierre Aumont hará gala de valor en campos de batalla de África del Norte, Italia y Francia. Es herido gravemente dos veces y para cuando retorna a casa, trae dos prestigiosas condecoraciones en su uniforme: La Legion d’honneur y La Croix de Guerre.

Entretanto, su mujer ha alcanzado la fama con sus filmes exóticos. La Primera Dama la invita a cenar a la Casa Blanca y el Presidente Roosevelt la  nombra “Embajadora de Buena Voluntad”, pero María no está contenta con su carrera. Resiente el encasillamiento y comienza a rechazar papeles. La Universal reacciona promocionando a Yvonne de Carlo como posible reemplazo de La Reina del Tecnicolor.

(Foto de Ecran, diciembre de 1943)


En 1946, María filma “Tánger”, un filme de espionaje tipo “Casablanca”. La Universal comete el error de rodar la película en blanco y negro. La carismática belleza de la actriz se pierde en esas tonalidades de “film noir”. Eso tiene a la diva sin cuidado, en su vida ha llegado otro éxito. En mayo de 1946, María da a luz a María Christina, su única hija, a quien años más adelante el cine conocerá como Tina Aumont.
Familia Aumont-Montez (foto de a certaincinema.com)


Tras el nacimiento de la pequeña, María filma “El Exilio” con Douglas Fairbanks, pero descubre que, aunque es la protagonista, solo aparece veinte minutos en el filme. Eso no es lo que estipula su contrato. La actriz entabla una demanda con Universal y la gana recibiendo $250,000.María Montez filma su última película, el western “Piratas de Monterrey”. Acaba su contrato con  Universal y queda libre para seguir su carrera. Su próximo proyecto será junto a su esposo Ambos protagonizan “La Atlántida” basada en la novela de Pierre Benoit.

                                                         María Montez y Jean Pierre Aumont llegan a Paris

Jean Pierre Aumont siente nostalgia de su patria y María y su extensa familia lo acompaña a un regreso triunfal a Francia. El país galo está  encantado de recibir a la feliz pareja. La fama de María ha cruzado el Atlántico. François Villiers, su cuñado, la dirigirá a ella y a Jean Pierre Aumont en su primer filme galo, “Hans el marinero”. Seguidamente, María estelariza “Retrato de un Asesino” junto a Eric von Stroheim y Arletty. Lejos del tecnicolor, de personajes acartonados y ropajes exóticos, María comienza a demostrar un crecimiento como actriz. Junto a su esposo parte a Italia donde protagonizará dos filmes.



 Allá en Roma., tiene una fantástica pelea con Jean Pierre. No se podía esperar menos de quien apodaban “La Tempestuosa Montez”. El actor, dolido, declarara a la prensa que su sueño de amor se desvanece. Unos días mas tarde, viene la reconciliación. El actor le cuenta a la prensa que el temor de acabar con la relación ha revivió una pasión mas intensa. También revela que está escribiendo una obra de teatro para su mujer.

(Foto de Labores, noviembre de 1947)


En 1950, María Montez debuta en las tablas en Paris,  en L'IIe Heureuse (La Isla Feliz) la obra que su esposo ha escrito para ella. Es la historia de una latina que triunfa en Hollywood a pesar de las intrigas en su contra. El matrimonio Aumont-Montez retorna a Italia a protagonizar “La Venganza del Corsario”. De vuelta a Paris, María recibe una llamada de su agente. Hollywood la reclama. Comienza a reconsiderar la posibilidad del regreso.

El 17 de mayo de 1951, María Montez toma un largo baño. El agua está sumamente caliente. El calor afecta el corazón de la diva que se desvanece. Al día siguiente, sus hermanas la encuentran ahogada en la bañera. No alcanzó a cumplir los cuarenta años.

En la Republica Dominicana se recibe con dolor la noticia de la muerte de su hija más famosa. Barahona decreta luto comunal por 24 horas. Hasta hoy, su ciudad natal la recuerda. Una calle y una plaza  llevan su nombre y en 1996, se inaugura el Aeropuerto Internacional María Montez.



En las últimas décadas han aparecido muchos recordatorios de la Reina del Tecnicolor. Exposiciones artísticas, un libro, homenajes en festivales de cine y hasta un documental. María Montez será recordada no solo por su belleza y carisma, sino por haber sido una latina que logró traspasar los estereotipos y prejuicios de Hollywood

lunes, 28 de mayo de 2012

Latinos en Hollywood: Fernando Lamas


(Foto de spaghettiwestern.com.ar)


Aunque más se le recuerda por ser el padre del “Renegado”, Fernando Lamas fue  un icono hollywoodense. El más atractivo de los Latín Lovers,  dotado de una recia belleza viril, un seductor que sin embargo terminó domesticado por su cuarta esposa, y un argentino que dejó su marca en  Hollywood fuera y dentro de la pantalla.

Era porteño, nacido en Buenos Aires un 9 de enero de 1916. Fernando Álvaro Lamas y De Santos abandona sus estudios de Derecho  para dedicarse a los deportes: la equitación, el boxeo y principalmente la natación. En 1937 recibe el titulo de campeón de natación de Sudamérica, en estilo libre.  Estudia drama, incursiona en la radio y en 1942 debuta en “El último piso” junto a Zully Moreno. Para aquel entonces ya está casado con Perla Mux,  madre de Cristina,  su hija mayor. Destaca en la comedia “Vidalita” junto a Mirtha Legrand, “Historia de una mala mujer”, el único filme que Dolores del Rio rodara en la Argentina, y mi favorita, “La Rubia Mireya” junto a Mecha Ortiz.

(Foto de elnovenoarte.com.ar)


En 1950 firma contrato con la Metro Goldwyn Mayer que anda en busca de un nuevo “Latín Lover”. Para entonces, Fernando se ha divorciado de Perla y está casado on Lidya Barachi  con la que tendrá otra hija, Alexandra. En sus inicios de Hollywood, Fernando actúa en roles secundarios en “The Avengers” y “Rich, Young and Pretty”. En ambas hacia de francés, pero eran variaciones del “amante latino”, rol que interpretaría  toda su vida.
Con Danielle Darrieux en "Rich, young and Pretty" (Foto de Wikipedia)


Para evitar el encasillamiento, Lamas usó dos tácticas, aprovechar su excelente voz de barítono para destacar en  musicales, y trasladar su imagen de Latin Lover a la vida real. Un año después de su debut en el cine hollywoodense, Fernando estaba involucrado en un tórrido romance con Lana Turner con quien filmaría su primer protagónico en Estados Unidos, “La Viuda Alegre”.



                                                  Con Lana Turner en "The Merry Widow"

En su conmovedora autobiografía Detour: A Hollywood Tragedy, Cheryl Crane, hija de Lana, recuerda haberlo visto bañarse desnudo en la piscina de su madre. El le dijo que el cuerpo humano era hermoso y nadie debería ocultarlo. Para los cánones de nuestra época, Fernando Lamas era un metrosexual, un hombre que cuidaba su cuerpo y se preocupaba por su apariencia. De él vendría la famosa frase dicha en el Show de Johnny Carson “Lo importante no es sentirse bien, sino verse bien”.

En 1952, tanto Lana como Fernando se divorciaron de sus respectivos esposos y quedaron libres para vivir su amor. La relación de Lana y “El Macho de las Pampas” era muy intensa y bastante seria tanto que las revistas del corazón ya hablaban de matrimonio. Pero Lana era muy coqueta y Fernando muy celoso. Una noche en que ella bailaba pegadita a Lex Barker, Fernando hizo una escena que terminó con ambos abandonando la fiesta y que mas tarde devino en una paliza que acabaría con la relación. Cuando los de la Metro vieron los golpes y moretones que tenia la actriz, sacaron a Fernando de su próximo proyecto “Latin Lovers” que iba a rodar con Lana, reemplazándolo con Ricardo Montalbán.
(foto de lanaturner.org)


Más tarde, Lana se casaría con Lex Barker (quien violaría su hija). Irónicamente, Fernando Lamas tomaría como su tercera esposa a Arlene Dahl, ex esposa de Barker. Parafraseando a Carrie Fischer eso es una especie de “incesto estilo Hollywood”.


                                               Trailer de "Sangaree"

A pesar de haber perdido el protagónico  de “Latin Lovers”, Fernando tuvo un año muy ocupado ese 1953. Filmó “The Girl Who Had Everything” interpretando a un gánster que se enamora de Elizabeth Taylor,  la hija de su abogado. Protagonizó dos filmes de época “Sangaree” y “The Diamond Queen”  junto a Arlene Dahl, y una comedia “acuática” “Dangerous When Wet” con Esther Williams. Sus últimas co-protagonistas serian muy importantes en su vida.


                                                Trailer  de "Dangerous When Wet"

En 1954, Fernando  y Arlene se casaron, pero para la época de su divorcio ella confesaría que desde el comienzo su matrimonio fue un trió compuesto por Fernando, Arlene y…Esther Williams. Poco después del nacimiento de su hijo Lorenzo, Arlene abrió una empresa de cosméticos y comenzó una carrera como columnista de belleza, lo que llevaría a su marido a comentar que en el día era “como estar casado con Elizabeth Arden”.



                                                 Con Rhonda Fleming en "Jivaro"

En 1954, Fernando Lamas protagonizó el filme de aventuras “Jivaro” junto a Rhonda Fleming y volvió  a cantar en el rol antagónico de la opereta “Rose Marie” junto a Ann Blyth y Howard Kiel. Ya para entonces se estaba cansando del papel de amante latino lo que lo llevaría a la celebre frase “Los americanos creen que los latinos nos pasamos el día haciendo el amor. Yo no soy así…De vez en cuando leo un libro”.



                                              Con Ann Blyth en "Rose Marie"

 En busca de otra avenida para su talento, Fernando Lamas entró en la televisión. En los 50’s, la televisión estadounidense se caracterizaba por una gran  cantidad de programas de unitarios, algunos de excelente calidad. Fernando comenzó a aparecer en ellos. Tenia más variedad de papeles para elegir e incluso podía personificar a personajes que no eran hispanoamericanos como Giulio en “Guns for Garibaldi” en “El Teatro de Zane Gray” y al Profesor Baher en una adaptación de Hombrecitos en “El Libro de Cuentos de Shirley Temple”.

En 1957, Fernando Lamas debutó en Broadway en el musical “Happy Hunting” junto a Ethel Merman. Su interpretación del Rey de Granada recibió buenas críticas y fue nominado a un Tony. Aunque triunfaba en las tablas y en los dramatizados, su carrera fílmica estaba en decadencia. En 1960, el año en que se divorció de Arlene Dahl, hizo un papel terciario en “The Lost World”, de ahí en adelante se concentraría en otro tipo de proyectos.

En la época del divorcio de Fernando  y Arlene, se rumoraba que Esther Williams tenia amores con Jeff Chandler, pero cuando este actor falleció en 1961, la famosa “sirena” estaba en Madrid con… ¡Fernando Lamas! Aunque se casaron oficialmente en diciembre de 1969, ellos convivieron desde inicios de los 60’s y para todos los efectos eran un matrimonio.

(Foto de Radiolandia, julio de 1961)

Viajaron juntos Europa donde Fernando protagonizaría un par de cintas italianas. En España entró en una nueva faceta al dirigir a Esther en “La fuente mágica” (1963) su primer trabajo de director. De regreso en los Estados Unidos, Fernando  se dedicó a la televisión, haciendo apariciones intermitentes de villano en filmes como “100 Rifles” junto a Burt Reynolds y Raquel Welch. En 1967, se dirigió a si mismo en “The Violent Ones” interpretando a un sheriff latino en un pueblo de Nuevo México marcado por la violencia y el racismo.

La vox populi y algunas biografías han  descrito el último matrimonio del actor como un infierno ofreciendo una imagen de Esther Williams en el papel de víctima de un tirano egoísta que no la dejaba trabajar ni le permitía ver a sus hijos. Es cierto que Fernando era machista, mujeriego y probablemente un poco narcisista. Tenía un carácter fuerte, y podía ser violento como lo atestigua su episodio con Lana Turner. La misma Esther lo ha descrito como  “a volatile Argentine”. Pero ella era una mujer experimentada en hombres, no una adolescente ingenua. Confesaría más adelante  que cuando comenzaron su romance en el set, el actor quería que se fueran a Europa juntos, pero ella se dio cuenta que era un mujeriego,  un hombre que no tenia madera para el hogar y la familia y  que tener una relación con él no era una decisión práctica.

Entones si volvió con él, si tras ocho o nueve años de convivencia se casaron, y siguieron juntos por 13 años más es que Esther sabia lo que hacia y podía manejar al “Macho de las Pampas”. Es cierto que se sometió a los dictados de su marido, pero eso a cambio de una promesa, su fidelidad. Y para Fernando Lamas ser fiel era muy, muy, muy difícil.
Con Esther Williams (foro de europeana.com)


Quiero hacer un aparte para aclarar que Fernando Lamas no era ni mejor ni peor que la mayoría de los actores de su época. Sus amores e infidelidades no son producto de un machismo latino sino del medio ambiente en que se desenvolvía, donde las mujeres eran tan infieles como los varones. Además todos en su círculo eran adictos al matrimonio. Fernando Lamas se casó cuatro veces y es un gran crédito para su cuarta esposa que su última unión haya durado tanto. Fernando fue el tercer marido de Esther Williams. Tras enviudar, Esther volvería a casarse.

Si no  lo hubiera ganado su temperamento celoso, Fernando  hubiera sido el cuarto marido de Lana Turner. Despues que Lana sacó de su vida, por violador y pedófilo, a Lex Barker, tuvo tres otros maridos. ¡Siete esposos en total tuvo la diva! En cuanto a Lex Baker, tras su tercer divorcio, se casaría dos veces mas, la ultimas con Tita Cervera, hoy Baronesa von Thyssen. En 1972, Lex y Tita se divorciaron (un divorcio que no era legal en España) Un año mas tarde, al él le sobrevino un infarto fatal ¡cuando iba camino de casa de quien iba a ser su sexta esposa! En cuanto a Arlene Dahl, tras divorciarse de su segundo marido y padre de su hijo, se ha casado cuatro veces más y le ha dado a Lorenzo dos hermanastros.

No se puede separar a Fernando Lamas, el actor, de su vida personal. Ambos están teñidos por su aura de Latin Lover. En sus últimos años se contentó con hacer apariciones en series de televisión y dirigir episodios de” Mannix”, “Starsky y Hutch y “The Hardy Boys”. Aunque no vivió para conocer al Renegado, llegó a dirigir a su hijo Lorenzo en un episodio de la teleserie nocturna “Falcon Crest”. Fernando Lamas falleció en 1982, victima de cáncer al páncreas.

Con todas sus fallas, Fernando Lamas es una leyenda, parte de la mitología del Hollywood de los 50’s, un ejemplo del encasillamiento que vivieron los latinos en el cine Anglo y es innegable que fue el fundador de una dinastía de actores. Los tres hijos de Lorenzo han iniciado su viaje por la farándula. Paton es estrella de videos, su hermana Shayne  participó en “The Bachelor”, y su hermano A.J.Lamas  es ya una figura de la televisión. Diana Lamas hija de Cristina, producto del matrimonio de Fernando y Perla Muxar, ha iniciado una carrera en el cine argentino.

domingo, 29 de abril de 2012

Latinas en Hollywood: Dolores del Rio


Foto de Wikipedia


Mucho antes que Salma, mucho antes que JLo,  los latinos obtuvieron la fama en filmes en inglés y se convirtieron en los favoritos de las Latinas del Ayer. Pero ninguno alcanzó un zenit  como el de Dolores del Rio que seria una estrella del cine silente hollywoodense y una diva del Cine de Oro de México, su país natal.

Dolores del Rio es un nombre sagrado para cinéfilos de ambos lados de la frontera. Tan viva está en la imaginación popular californiana que un restaurant de Los Angeles sirve una ensalada que lleva un nombre. También lo lleva La Diosa de Plata que la industria cinematográfica mexicana  entrega anualmente a la Mejor Actriz  de ese país.
(Foto de Wikipedia)


Fue una de las bellezas míticas del cine silente, tan famosa por su presencia fílmica como por sus amores. Entre sus amantes se cuentan Errol Flynn, Porfirio Rubirosa, Orson Welles y el novelista Erich Maria Remarque. Se le han adjudicado affaires lésbicos con Greta Gabo y Marlene Dietrich, ¡y se dice que hasta el mismísimo Walt Disney pasó por su cama!

Hija única de un banquero y hacendado, Dolores Martínez Asunsolo y López Negrete nació en 1905, en el seno de una acaudalada familia de Durango. Su extendida parentela incluiría a Francisco Madero, Ramón Novarro, Andrea Palma, y Julio Bracho. La Revolución Mexicana empuja a los Asunsolo a dejar su hacienda e instalarse en la capital donde “La Chatita”, como la apodan en casa,  tendrá una educación privilegiada en colegios de monjas y aprenderá francés y baile clásico. A los 15 años, la bella jovencita contrae matrimonio con el abogado Jaime del Rio, más de diez años mayor que la novia, también de linajuda familia y cuyo apellido ella hará famoso.
(Foto de Zig Zag, junio 1927)


Los del Rio se marchan a Europa en una luna de miel que dura casi dos años. A su regreso comienzan las desgracias. El rancho algodonero de  Jaime no da para vivir. Dolores pierde un bebé y los médicos le prohíben volver a embarazarse. En 1923, el productor de cine, Edwin Carewe, en  México de luna de miel  conoce a la pareja. Tras ver la belleza de Dolores, el productor convence a los Del Rio a trasladarse a Los Ángeles para probar suerte, ella como actriz, Jaime como guionista. Es una movida que escandaliza a su círculo. La familia política de Dolores se opone, solo su madre, Doña Antonia, la apoya.
(Foto de Wikipedia)


Había un motivo ulterior tras la oferta. México había amenazado con boicotear las películas de Carewe ya que en ellas se abusaba de clichés negativos sobre los mexicanos. El productor tuvo entonces la idea, novel para la época, de traer artistas mexicanos a Hollywood para que retratasen de manera más fidedigna y benévola  a personajes latinos.

Aun así, en su meteórica y exitosa carrera en el cine silente, Dolores no se dedicaría simplemente a interpretar a “beautiful señoritas” a pesar de que su belleza moruna la haría idónea para roles étnicos. En "Joanna", su primer film, Dolores será una condesa española.  En su primer protagónico, que también seria su primer éxito, "What Price Glory?" es Charmaine, una camarerita francesa de la que se enamoran dos soldados americanos durante la Primera Guerra Mundial. Sucesivamente, Dolores será rusa en la adaptación de la novela de Tolstoi “Resurrección”, mestiza en” Ramona”, española en “Los amores de Carmen” y una señorita Cajun en “Evangeline”. Tanto en Carmen como en Ramona, Dolores interpretará los temas musicales.


Aunque en nuestros días su erotismo se vea inocente, Dolores del Rio exudaba una sensualidad exótica que le atrajo el apodo de “The Female Valentino”. Ella es la contraparte del “Latin Lover”, una genuina latina de sangre ardiente. Dolores también es una dama refinada que cae bien en los círculos más sofisticados de Hollywood. Quien no tiene tanta suerte es su esposo. Su carrera de libretista nunca llega a despuntar y los rumores a voces de que Dolores y Carewe son amantes acaban con el matrimonio. Jaime morirá en Europa unos años más tarde. Se dice que debido a una intoxicación, pero la vox populi hablará de suicidio.

Aparte de ser su amante y mentor, Edwin Carewe supo manejar aptamente la maquinaria publicitaria que rodeaba a su estrella. Hollywood en la década de los 20 era un paraíso para los latinos. No existía la discriminación. Incluso hubo actores que fingieron ser hispanos porque eso vendía como Don Alvarado, cuyo verdadero apellido era Page, y Jacob Krantz, un chico judío de Brooklyn, que alcanzaría la fama como Ricardo Cortez.  Dolores no es la única latina “bona fide” que triunfa en el cine Anglo.  Otro  serán el español Antonio Moreno, Ramón Novarro, primo de Dolores, y su compatriota Lupe Vélez. Pero esa era paradisiaca para los iberoamericanos acaba con la llegada del sonido.

El cine hablado afectó las carreras de todos los actores,  una gran mayoría nunca llegó a hacer la transición y sus carreras murieron con el cine silente. Pero mayor peligro corrieron esos cuyos acentos extranjeros dificultaban su comunicación con la audiencia. A pesar de que Dolores del Rio si logró hacer la transición, su carrera nunca más sería la misma.
(Foto sacada de Ecran, octubre de 1937)


El desligarse de Edwin Carewe le costará caro. El se embarca en una campaña de maledicencia en contra de su ex protegida. A eso se le agrega otro grotesco escándalo.  Gunther Lessing un abogado que había tramitado el divorcio de la diva, la demanda por ser causal de propia ruptura matrimonial. Entre las alocadas acusaciones, ¡Lessing asegura que Dolores ha conspirado con el General Enrique Estrada Reyes  para invadir Baja California! Esta será la primera acusación que la diva recibirá de mantener “actividades subversivas”. En los años 30 se la acusará, junto a James Cagney, de promover el comunismo en Hollywood.

Aunque en 1934, interpretó a la amante de Luis XV en “Madame Du Barry”, a Dolores  se la comenzó a encasillar en roles estereotipados de  mexicana. Sus protagónicos eran en filmes casi “B”, e incluso en ellos era opacada, como en su rol de brasileña en “Flying Down To Rio”,  que es eclipsado por una pareja de desconocidos bailarines llamados Ginger Rogers y Fred Astaire. El único filme digno de mención de los 30 fue “Bird of Paradise” en que Dolores interpreta a una belleza polinésica que por amor a un blanco (Joel McCrea),  se sacrifica arrojándose a un volcán.



(Foto sacada de From Scarface to Scarlett de Roger Dooley)


La vida personal de la diva también estaba en problemas. En 1931, se había casado con Cedric Gibbons, un magnate de la Metro Goldwyn Meyer. Un matrimonio que nunca llegó a estabilizarse.  Harto de los amores de su esposa con Orson Welles, Gibbons se divorció de ella en 1938. El romance con Welles fue my intenso y él prometió revivir la carrera de Dolores. Pero aparte de actuar junto a ella en la olvidable” Journey into Fear”, Welles nunca cumplió su promesa de filmarla en una versión de la “Santa” de Federico Gamboa, y la abandonó para irse tras Rita Hayworth. Fue el  final de ese affaire, lo que lleva a Dolores del Rio a tomar una decisión drástica que revivirá su carrera y la repondrá en su trono de diva.

Dolores y Orson Welles en 1942, en la premire de "El Ciudadano Kane"(Foto sacada de The Hollywood Beauties de James Robert Parrish)

A comienzos de la siguiente década, Dolores del Rio regresa a su patria a probar suerte en el cine mexicano donde ya triunfaban sus primos Andrea Palma y el director Julio Bracho. Es el momento óptimo. El cine mexicano ha entrado en su Era de Oro y Dolores tiene la suerte de caer en las manos de Emilio “El Indio” Fernández. El genial director y productor acaba de armar el que sería su equipo emblemático compuesto por el novelista y guionista Mauricio Magdaleno, el camarógrafo Gabriel Figueroa y  Pedro Armendáriz como protagonista. Solo le falta al Indio una heroína y esa será Dolores del Rio a quien el dirigirá en cuatro filmes legendarios: “Flor Silvestre”, “María Candelaria”, “Bugambilia” y “Las abandonadas”.

Con Pedro Armendáriz en "Bugambilia" (Foto sacada de The Hollywood Beauties de James Robert Parrish)


La belleza de Dolores del Rio y su talento no pudieron tener mejor marco que estos filmes que la inmortalizarían. Dolores vuelve a ser diva, pero ahora en castellano. Tras su trabajo con El Indio Fernández  pasará a las manos de Roberto Gavaldón quien la dirigirá en “La Otra”, “La Casa Chica”, “El Niño y la Niebla” y “Deseada”.
                                              Clip de "La Casa Chica"

No solo filmara en México sino también en España y la Argentina. Junto al Indio Fernández, Dolores del Rio regresa a Hollywood para ser dirigida por John Ford en “The Fugitive”  Dolores triunfa donde va, y su talento será recompensado con tres Arieles. Diego Rivera y José Clemente Orozco la pintarán, su rostro es usado para promover una línea aérea, Alfonso Reyes le escribe poemas y hasta Carlos Fuentes la parodiará en la pieza teatral “Orquídeas a la luz de la luna”. Todo eso la convierte en leyenda.


Foto sacada de Readers Digest (junio, 1949)






En 1949, Dolores del Rio se reúne con Emilio Fernández y su equipo para filmar “La Malquerida”. Sera su ultimo trabajo juntos ya que Columba Domínguez, quien interpreta a la hija de la diva,  está en amores con El Indio y se encela de la amistad que el director sostiene con Dolores. Años más tarde, Ismael Rodríguez reúne a Dolores y al Indio en “La Cucaracha” donde la diva peleará por el amor de un coronel revolucionario (E.  Fernández) con  la otra reina del cine mexicano, María Félix. El filme explota el mito de que Dolores y Maria se odian. En realidad, fueron muy buenas amigas.


Dolores del Rio cultiva amistades influyentes que llegan atraídas por su glamur, su belleza y refinada simpatía. En "La Escondida", su casa de Coyoacán se reunirán sus amigos que abarcan todos los ámbitos desde artistas como Frida Kahlo hasta la realeza como los Duques de Windsor. En 1949, Dolores inicia una relación romántica con Lew Riley, que una década más tarde, se convertirá en su tercer marido.

Pero no todo era perfecto para Dolores del Rio. En 1954, en plena Era McCarthy, se le negó  la visa de entrada los Estados Unidos acusándosela de  ideas izquierdistas. Las únicas bases de esa acusación  era la campaña de rumores de los Treintas, su ayuda a refugiados de la Guerra Civil Española,  y su relación con Orson Wells. Irónicamente, el gobierno de Franco nunca puso peros para que Dolores viajase a España a filmar “Señora Ama” y “La Dama del Alba”.
En Madrid, 1961 (Foto sacada de Radiolandia, julio 1961)

Por suerte, esta etapa duró poco y en 1956 la diva debuta en Broadway en “Anastasia”. Dolores se dedica al teatro con el mismo ahínco y profesionalismo que le ha dedicado al cine. En 1958 debuta en  los escenarios mexicanos interpretando a Mrs. Erlynne en   “El abanico de Lady Windermere”, papel que ya había hecho en el cine en la Argentina.  En la escena actuará en obras de dramaturgos mexicanos,  como de Oscar Wilde, August Strindberg y Bernard Shaw. En 1969 se atreve a los 64 años a interpretar a “La Dama de las Camelias” y asombra a un público por su belleza que no parece conocer el paso de los años.

La perfección del cuerpo y rostro de Dolores del Rio son parte de su leyenda. Marlene Dietrich la calificó de “la mujer más hermosa de Hollywood" y Bernard Shaw dijo que las dos cosas más bellas del mundo eran el “Taj Mahal y Dolores del Rio”. Carlos Fuentes decía de ella que era “una diosa que se sabía mujer”. Se rumora que su gran secreto de belleza era que dormía dieciséis horas al día. Era una mujer muy refinada. Orson Wells contaba que la  ropa interior de Dolores se  la hacían especialmente  las monjas de un convento francés.
                                               (Foto sacada de The Hollywood Beauties de James Robert Parrish)

A pesar de sus romances, Dolores era muy discreta, una mujer que siempre fue muy católica y trató de evitar los escándalos y mantener una imagen limpia.  Esta misma mujer que se atrevió a bañarse desnuda en una escena (luego censurada por la Oficina Hayes, gran censor de Hollywood) en “El Ave del Paraíso”, se rehusó a filmar “La Casa de las Flores”, escrita para ella por el dramaturgo Archibaldo Burns ya que la trama la obligaría a tener escenas lésbicas con su sobrina Diana Bracho. Por eso fue todo un cambio de imagen cuando  Dolores del Rio  tuvo la audacia de representar a la regenta de un burdel en “Casa de Mujeres”.

Las últimas apariciones de Dolores en el cine de Hollywood serán en westerns como “Cheyenne Autumn” y “Flaming Star” en el que interpretó a la madre de Elvis Presley. A diferencia de María Félix, nunca hizo una telenovela (decía la diva que no le pagaban lo que ella merecía), pero si actuó en muchas series de televisión  norteamericanas.
Con Elvis en "Flaming Star"  (Foto sacada de The Hollywood Beauties de James Robert Parrish)

 Los Sesentas son una época de activismo y filantropía para Dolores del Rio. Sigue yendo como invitada a festivales de cine europeo donde promueve la necesidad de la co-producción, para suplir su falta de hijos funda la Estancia Infantil “Dolores del Rio” que será parte de la ANDA. En 1972 se convierte en una de las co-fundadoras del Festival Cervantino en Guanajuato.

En el Aeropuerto Kennedy, en 1968.  (Foto sacada de The Hollywood Beauties de James Robert Parrish)

Las apariciones fílmicas e incluso publicas de Dolores se vuelven escasas en los 70’s. Su última aparición en el cine es en 1978 dando vida a la suegra de Anthony Quinn en “Los Hijos de Sánchez”. Desde los 60’s que ha estado sufriendo de dolores óseos. En 1978 se le diagnostica una osteomielitis que la obliga a inyectarse vitaminas diariamente. En 1981, un descuido  hace que la inyecten con una vitamina expirada que le provoca una hepatitis. Meses más tarde esa hepatitis deviene en cirrosis. Dolores es internada en 1982. En abril de 1983 deja de existir en Newport Beach, California. Sus restos descansan en la Rotonda de Personajes Ilustres en México.