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lunes, 17 de julio de 2023

Latinas de Ayer: Novias de las telenovelas de Los 80

 


El fin del Siglo XX reinventó el  entretenimiento televisivo femenino. Tanto la telenovela latina como la soap opera se convirtieron en referentes de sus audiencias que ahora abarcaban profesionales y universitarias. La teleseries imponían estilos de vestuario  llegando hasta poner de moda vestidos de novia.

Cuando Luke y Laura Fueron al Altar

Pues si de reinas se trataba en General Hospital también hubo boda real en diciembre del ’81 cuando la Super Pareja formada por Laura Webber Baldwin se casaba con su amante-violador-gran amor el ex mafioso Luke Spencer. No me voy a meter a contarles su historia que ya he mencionado en otro blog porque me tomaría cinco entradas, así que enfoquémonos en el traje.



Confeccionado en tafetán de seda blanca seguía una línea Edwardiana con escote en V y falda levemente acampanada. El toque victoriano lo daban las mangas “de pierna de jamón” con bocamangas tachonadas de perlas. Impresionante la corona que imitaba diademas de novia china. Genie Francis,  la intérprete de Laura,  se quejó luego de que era inmensa de pesada.

                                       Detalle de las mangas de Laura

Un par de detalles curiosos. En las fotos de la  cobertura de la boda de Soap Digest, Laura carga dos ramos diferentes, el primero es un posy gigante de margaritas y pimpollos rosados, el segundo bouquet tiene flores más exóticas que parecen lirios tigres, rosas salmón y margaritas. No recuerdo con que ramo fue al altar Laura, pero sí que quien lo agarró fue Scott Baldwin , su ex (y muy despechado) marido que vino a aguarles la fiesta a los novios.

                                                Ramo Número 1
                                            Ramo Número 2
                                          Ramo Número 3
A pesar de la mala calidad del video descubrimos que Laura cambió a un tercer ramo! Peonias, rosas lisanthus (gencianas) y astrantias todas blacas y follaje compuesto por romero y eucalipto,¿que pasó con los otros ramos?

Otro misterioso detalle, hace unos años ese vestido de Laura que estaba guardado en los guardarropas de la soap opera, desapareció misteriosamente. ¿Algún fan se lo robó?

 El misterio del vestido de Isabel Cristina

Hablando de telenovelas,  vestidos de novias y misterios, tuvimos uno al final de El Derecho de Nacer (1981). Esta magnífica (para mí la mejor) adaptación de la que se considera la primera telenovela del mundo situaba el guion clásico de Félix B. Caignet en la Veracruz, racista y tradicional, de Los Años 50. Cuando el machista patriarca Don Rafael del Junco (Ignacio López Tarso) descubre que su hija Maria Elena (Verónica Castro)) va a ser mamá soltera, la destierra a una hacienda en el manglar y ordena que maten al nieto bastardo. Como sabe todo buen telenovelero, es Mamá Dolores (Socorro Avelar),  nana de Maria Elena,  quien huye con el niño y lo cría como suyo. Mi tocaya sufre y sufre, y se hace monja.

                                     María Elena en el convento
                                 Christián Castro como Albértico Limonta

Años más tarde, Albertico Limonta(Humberto Zurita) convertido en flamante médico regresa a Veracruz y se hace novio de Amelia (Laura Flores) íntima amiga de Cristina, hija de Matilde del Junco (Beatriz Castro), la hermana de Maria Elena. Aunque en el libreto original, Cristina y Alberto eran primos hermanos, aquí inventaron que el personaje de Erika era adoptado. De todos modos, la historia tiene final feliz y acaba con boda de los primos.

                                        Isabel Cristina y el novio de su mejor amiga

Un poco ante de salir al aire el episodio, la revista TvyNovelas tuvo a los novios en la portada. Vemos a Erika vestida con una elegante túnica de gasa color marfil con largas mangas transparentes—el tipo de vestido que puede reciclarse para fiestas y otras galas—y llevando un sencillo tocado de flores de azahar sobre su precioso cabello cepillado y liso con una leve onda en las puntas.



Pero cuando vemos el capítulo final es otra la imagen. La novia tiene un pelo “chinisimo” que ya parece melcocha,  y la diadema de flores se ha dividido en dos manojos en cada sien. Más encima el vestido ahora parece camisa de dormir y sin mangas. ¿Qué pasó con el traje de la portada? ¿Se lo robaron? ¿Era muy abrigado?  Nunca sabremos que ocasionó ese misterio.









En la Isla del Encanto

Comenzamos en 1985 en Puerto Rico con la boda de Giselle Blondet y Daniel Lugo en la telenovela De qué color es el amor. Después de vencer todo tipo de obstáculos, incluyendo racismo y que la novia tuvo que arrebatarle al novio a su propia hermana, Desirée se casaba con Juan Manuel. La boda se filmó en Guaynabo en la Parroquia de San Pedro Mártir en cuyos alrededores se reunieron muchos fans de la novela para ver el rodaje.



Escogí este vestido por ser muy original y diferir en las modas “retro” de la época. Es suelto de encaje y seda con un estilo vaporoso que puede ser un poco vintage ya que recuerda bodas hippie tanto como a estilos de Los Locos 20 que se pusieron de moda fines de Los 80. Lo más bonito es la diadema de rosas artificiales que circunda la cabeza de la novia.



Masacre en Moldavia

Hablando de telenovelas y de Los 80, no podemos olvidarnos de “La Boda Moldava” que provocó una masacre en Dinastía. Recordemos los hechos. La ambiciosa villana Alexis quería a su hija menor, Amanda ciñendo corona por lo que la empujó a aceptar la propuesta matrimonial de Michael,  príncipe heredero del ficticio reino de Moldavia.

Los Carrington en masa viajaron en su jets privados a Moldavia dispuestos a celebrar una unión dinástica a pesar de que el país estaba en una crisis política y la novia estaba enamorada de otro. Nolan Miller,  el diseñador de la serie,  gastó $10.000 en el vestido que sigue un modelo victoriano con falda acampanada y escote en V.



Como es una boda invernal se usó una tela pesada, una variedad de satén italiano color marfil bordada en perlas que simulaban flores. La diadema que sostuvo el velo fue confeccionada especialmente para ese episodio, pero el espectacular collar de perlas que lució la novia es una antigua bisutería de Hollywood.



En medio de la fastuosa boda, irrumpieron terroristas en el templo y dispararon ráfagas de metralla en contra de los novios e invitados. Las escenas finales fueron enfoques de los supuestos cadáveres. Ese fue el final de temporada y tuvimos que esperarnos un año para saber que solo murieron personajes poco importantes y prescindibles.



Como el Rey Galen fue depuesto por los revolucionarios, ni Amanda ni su madre tenían interés en que fuese princesa en el exilio. Los novios se divorciaron y pronto el personaje de Catherine Oxenberg desapareció de la serie,  no así su vestido ni la boda-masacre que quedaron engarzada en la historia de las soap-operas. Un detalle interesante, Catherine Oxenberg era hija de la princesa Elizabeth de Yugoslavia y,  como descendiente directa de Catalina la Grande,  era una actriz con sangre azul.

1984 -1992 Novias de All my Children.

No voy a ponerme a describir todos los vestidos de novia de las soap operas donde suele haber media docena de matrimonios cada año, pero a fines de Los 80 hubo un diluvio de creaciones de lujo en All My Children. Vamos a recordar algunas.

Esa década fue cuando tuvimos super pareja juvenil. Hija de la irreprensible y manipuladora Opal y hermana del delincuente juvenil Tad Martin, Jenny Gardner era la oveja blanca de la familia, la buena estudiante, la adolescente virginal,  la con sueños de superación. En la secundaria de Pine Valley, Jenny comete su primer error al enamorarse de Greg,  el niño rico del pueblo. Greg esta de novio con Amber, mejor amiga de Jenny, pero a pesar de esto y de la oposición materna, Greg y Jenny inician romance. Surgen obstáculos, Greg queda invalido, Jenny huye a Nueva York donde emprende una carrera en el mundo del modelaje, pero el amor triunfa



Tal como lo dice su invitación matrimonial, Jenny y Greg se casaron el junio del 1984, con la asistencia y aprobación de casi de todo PIne Valley. El vestido de la novia fue maravilloso y un modelo para jovencitas que se casaban en ese entonces. Un diseño Late Victorian con mangas abullonadas y mucho encaje. ¿Detalles importantes?  Kim Delaney usó guantecitos calados y en vez de velo,  se claveteó el cabello con pimpollos de flores.





Las bodas de All My Children en esa década se caracterizaron por detalles hermosos y originales como esta pamela Belle Epoque que usó Nina Cortland. Cuando finalmente pudo divorciarse de su manipulativo y sobreprotector padre, Nina desposó a su amado Cliff en 1986 luciendo un sombrero gigante.

Casi tan gigante y elaborado como las mangas de raso repujado que usó Dixie para su boda con su millonario Adam Chandler. Esta campesinita de Virginia había conocido a Adam como el enemigo de su tío-patrón Palmer Cortland (padre de Nina). Adam lo tenía todo , menos un hijo. ¿La solución? Preñar a la criada de su enemigo y casarse con ella. La razón por la cual el vestido de DIxie tenía esas estrafalarias mangas era para disimular el hecho de que la novia estaba cercana a dar a luz. ¿Cuántas novias embarazadas habrán recurrido al subterfugio de Dixie de distraer la atención de la panza de la desposada a otras partes menos escandalosas?

                                   Las mangas de Dixie



Tiempo más tarde Dixie se divorció y se casó con Tad (el hermano de Jenny) y todo quedó en familia.

                            Dixie y Tad, Nina y Cliff, Dikie y Adam

1987 Rosa Salvaje

No puedo recordar vestidos de novia de telenovelas de Los 80 que me hayan impresionado por bonitos, pero si un par por horribles. La Reina de las Telenovelas en esa década era Verónica Castro. Desde su debut protagónico en Los ricos también lloran que La Chapis era la amada del público. Ni siquiera su “traición” de irse a la Argentina para protagonizar teleseries y escándalos en tierras gauchas , amainaron el afecto de sus fans que la recibieron felices en 1987 cuando vino a protagonizar Rosa Salvaje. En este hoy clásico de Carlsos Romero, La Vero era Rosa,  típica cenicienta, que, sin ser tan mugrosita,  era ordinaria e ignorante. ¿Qué mejor cuñada les puede traer el niño rico Ricardo Linares (Guillermo Capetillo),  a sus estiradas hermanas?

                              lunares, volantes y rosa mexicano, ni La Criada Bien Criada....

Para la primera boda, Rosa se compra un atuendo rosa mexicano a lunares que es lo que usaría una cabaretera para ir a misa. Con razón Ricardo se divorcia de ella. Un par de años más adelante, Rosa ha descubierto que es hija de una señora principal, tiene dinero, es una mujer de negocios, pero sigue teniendo mal gusto. Llega a su segunda boda con un vestido del cual solo el color es bonito. Las mangas abombadas son parte del estilo de moda de las novias de entonces, pero no las guirnaldas plateadas ni las lentejuelas que hasta adornan el muy mal peinado cabello de Rosa. ¡Ya parece árbol navideño!



La influencia de Lo que el viento se llevó

Qué diferencia con las telenovelas gringas donde los matrimonios se volvían más fastuosos y las novias parecían princesas. Fue a fines de Los 80 que se pusieron de moda los casamientos temáticos. En 1976, Marisa Berenson, la It Girl del modelaje, y Windie patológica, había elegido un vestido “Scarlett O’Hara” para su boda. 



                                     Boda de Marisa Berenson

Con el auge de la nostalgia,  esa hechura se volvió trend. Otra moda en USA fue celebrar las bodas en plantaciones. Hoy se está repudiando esa costumbre, pero en los 80 era lo más “IN” hasta en las soap opera. Bo y Hope, la super pareja de Days of Our Lives se casaron en 1985 en la preciosa plantación de Oak Alley en las afueras de Nueva Orleans.




                                        Hope y Bo en Oak Alley

En 1988, cuando la Super Pareja de Santa Bárbara, Eden Capwell y Cruz Castillo intercambiaron votos no salieron de California, pero su boda fue totalmente Lo que el viento se llevó, no solo en el vestido de novia sino también en el de las damas e invitados que llegaron muy en ánimo de cosplay.



Diferente fue la boda de la hermana de Edén, que se casó un año más tarde. Su vestido es victoriano de hechura severa y mangas largas. Las damas,  en cambio,  vienen en encaje beige muy onda Flapper. Los Locos 20 dictaron muchas modas de a fines de los 80. Noten a Eden en silla de ruedas, le tocaba el destino de toda heroína de pasarse unos capítulos invalida (o ciega o amnésica).




Si incluyo la boda de Eden no es solo por ser un ejemplo de matrimonio temático, sino también por el ángulo latino, puesto que Cruz fue el personaje latino más famoso de la televisión angloparlante de esa época. Su rol de policía,  hijo de inmigrantes mexicanos que se enamora de una Pobre Niña Rica WASP,  ayudó a hacer reconocible a Adolfo Larrue Martínez (llamado A. para diferenciarlo de su padre y abuelo que llevan el mismo nombre).



Este Latino de Ayer (y de hoy,  que lo hemos visto en Longmire y en la versión en inglés de La Reina del Sur) dejó en alto a su gente. Acabo de descubrir que el padre de A. Martínez tiene sangre Apache y su madre es descendiente de Nativos Pie Negros, lo que lo hace totalmente diverso..

Después de esta digresión, volvemos a las bodas de la realeza de fines de Los 80 cuando se casaron no solo nobles sino también la Reina del Pop y el Rey de la Cancha

 

 


lunes, 12 de junio de 2023

Latinas de Ayer: Novias de Los 70

 




Junio es el mes en que se celebran las bodas en el Hemisferio Norte por lo que quise dedicarlo a estilos y modas que hayan influido sobre más de una novia latina. En el pasado mostré como la moda “matrimonial” evolucionó entre 1927 y 1969. Ahora toca cubrir Los 70 con trajes de novia de latinas e hispano-parantes, con novias celebres e infames; además de algunas bodas de princesas, al igual que los modelos que nos llegaron desde las telenovelas hasta de las soap operas de sobremesa que comenzaron a levantar cabeza en esa década.

Entre Maxi y Mini

Comenzamos en 1970 con el enlace de la estrella de la canción y cine,  Rocío Dúrcal, con el cantante Junior.  Una ceremonia que tuvo lugar en la Basílica de San Lorenzo en El Escorial, un 15 de enero . Para ese gran día, la novia encargó a los modistos Herrera y Ollero un diseño invernal con aplicaciones de piel y una audaz apertura frontal. Desde fines de Los 60 que las pieles se habían vuelto parte del vestido de novia.



Un casquete (pillbox hat) tradicional sujetaba el velo. Lo no tradicional es que cuando la estrella quiso bailar, en su banquete en el hotel Felipe II , se despojó del vestido que resultó ser un abrigo y quedó en micro mini y medias blancas.



La luna de miel fue en Paris y en Italia donde encargaron a Carmen, su hija mayor. Siempre los creímos felices. Estuvieron casados 36 años y tuvieron tres hijos. Fue solo después de que el cáncer se llevase a la cantante que supimos que Junior le había sido infiel muchas veces y que, por mantener a su familia unida, Rocío lo soportó en silencio.



Las Bodas de “Sueño” de Muchacha Italiana

1971 es el año en que Angelica Maria se convertía en Muchacha italiana viene a casarse. Su personaje, Valeria Donati, tuvo dos vestidos de novia. , uno de satén blanco que se confeccionó ella misma para casarse con el almacenero Vittorio Maglione y otro para su boda con Juan Francisco de Castro (Ricardo Blume). Lo chistoso es que ambas bodas fueron parte de sueños y cuando Valeria y el millonario de Castro se casaron lo hicieron fugándose a Acapulco y solo fue boda civil.



Tradicionales siguen siendo las novias de telenovela como nos muestra Ofelia Lazo en la producción peruana de Natacha que cuando se casa con su Niño Raúl en el convento de Iquitos donde se crio, la criada-cenicienta viste un traje no muy diferente de los usados en Los 60, aunque ya estamos en otra década.



Muchacha Nicaragüense Viene a Casarse

 Más escandaloso fue el traje de la primera esposa del ídolo de masas,  Mick Jagger,  en la Riviera francesa a comienzos de la década. Se trataba de una Latina de Ayer bona fide. Cuando la nicaragüense Blanca Pérez Macias enganchó al vocalista de los Rolling Stones llevaba una pamela gigantesca, pero más gigante fue el escote que le llegaba al ombligo a la embarazada novia. Tal vez el escote era para hacer pasar desapercibida a Jade que ya llevaba cuatro meses en la panza de su madre.


                      Un fan hizo un croquis de los novios

Fue la boda del año y todavía da que hablar ese traje sastre de satén blanco, diseño de Yves St. Laurent, que la novia eligió para su gran día. Hubo tal tumulto en St. Tropez, ese mayo de 1971, que los novios no podían entrar al ayuntamiento y el padre del futuro Sir Mick—que era profesor de gimnasia—tuvo que abrirles paso a Mick y a “Bianca”(como ella se hacía llamar) a mamporro limpio. Al novio le dio una pataleta en el ayuntamiento y no quería casarse ya que había mucha gente incluyendo fotógrafos.



Bianca diría más adelante “mi matrimonio finalizó el mismo día de mi boda”,  un epitafio a un espectáculo mediático donde se reunieron estrellas de la farándula del pop británico, estadounidense y del cine francés. A ver si los reconocen en este clip.



Muchacha Filipina Viene a Casarse

Mas tradicional fue, en ese mismo año, la boda de Julio Iglesias y de Isabel Preysler. Para su primera boda, la guapa filipina escogió un modelo de Pedro Rodríguez. Como fue boda invernal (enero) era de manga larga, cuello cerrado y tela pesada, crepe de seda. Fue en Illescas (Toledo) con la prensa presente y el padre de la novia ausente. Al Señor Preysler no le parecía que después de traerse a la hija de Las Filipinas para separarla de un novio inconveniente, la nena le saliera con Domingo Siete y boda “precipitada”.



Efectivamente la gigantesca banda de raso que Pedro Rodríguez le plantó sobre la panza a la novia era para esconder a Chabeli que ya venía en camino. Siete años y tres hijos más tarde, Isabel se divorciaba para iniciar su carrera de influencer y socialite que comprendería dos matrimonios más.



La Duquesa y El Marqués

1972 trae bodas reales. El ultimo diseño del Maestro Balenciaga será para que Maria del Carmen Martínez Bordiú se convierta en Duquesa de Cádiz. La Corte Franquista lanza la casa por la ventana en este matrimonio que muchos pensamos indica que el Caudillo dejará de amparar a Don Juan Carlos y se pasará al bando de su primo, Don Alfonso Borbón y Dampierre. ¿Quién no quiere a la nieta de reina de España?  



Al final Franco nos desilusionó y ese matrimonio tal como fue fabricado se desmoronó siendo el primero de una serie de tragedias que afectaría a la pareja. Me hormiguean las lágrimas en los ojos al ver a los contrayentes,  tan guapos ambos,  y saberlos destinados al fracaso.



El vestido obra maestra de un “genio”, como lo calificó la novia,  era de raso, pero no blanco sino de un tono rosa aperlado y tenía una capa medieval de siete metros que pendía de los hombros de Carmencita. Capa y vestido iban orlados de tul bordado en hilo de plata, perlas y brillantes diminutos formando flores de lis, símbolo de la Casa Borbón. La diadema que sujetaba el velo era regalo de Los Caudillos y contenía diamantes verdaderos, no así las esmeraldas. Siempre ahorrando, Doña Carmen Polo las sustituyó por cristales finos. Algo que ya había hecho con la diadema que el gobierno español regaló a la Reina Fabiola de Bélgica.

Si en 1972, Carmencita se convertía en Duquesa de Cádiz, Raphael se convertía en el Marqués de Santo Floro en virtud de su boda con Natalia Figueroa. Herrera y Ollero volvieron a lucirse con un vestido hecho en pique blanco y—fue idea de Raphael—   de inspiración andaluza con falda de volantes. La novia llevó el cabello suelto sin velo,  solo con una flor de organza prendida en la sien.



Fue una boda digna de películas de espías. Ambos novios eran famosos y querían proteger su intimidad por lo que montaron un tremendo teatro para despistar a la prensa. Los invitados fueron llevados en avión a Roma haciendo creer que la boda era ahí, pero en sus asientos encontraron otro pasaje aéreo a Venecia. Entretanto los novios habían viajado a París para hacer creer a los reporteros que se casarían en Francia. Solo al último minuto partieron rumbo a Venecia donde finalmente se llevó a cabo la ceremonia en la iglesia de Sant Zacarias.



El novio acompañado de su madre, la madrina, llegó en una lancha motora navegando por los canales. Un toque latinoamericano, el sacerdote oficiante era el Padre José Zenobio de la antigua Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe,  que había volado expresamente desde México para la boda.

El año pasado la pareja celebró sus Bodas de Oro. Medio siglo de casados, tres hijos, ocho nietos, un verdadero ejemplo de que,  aun en la farándula,  triunfa un amor sólido y verdadero.

La Princesa Brasilera

En este siglo nos hemos acostumbrado a las latinas portando coronas. La Gran Duquesa de Luxemburgo es cubana y la Reina de Holanda es argentina, pero en 1972 tuvimos una boda de una latina genuina que además era de sangre azul. A veces olvidamos de que en America ha habido imperios, el más largo y el más firme fue el de Brasil.

Fue en 1972 que tuvo lugar en Villafranca el enlace de Donha Maria Da Gloria, Princesa de Brasil con el Príncipe Alejandro de Yugoslavia. Nacida en Petroplis, Maria de la Gloria de Orleans-Braganza era totalmente sudamericana, y hablaba portugués tan bien como el castellano.



La novia había conocido a su futuro marido en la localidad portuguesa de Cascas,  en una fiesta en casa de su tía Isabel “Bebelle”, Condesa de Paris.  La ceremonia fue en un caserón propiedad de la tía Bebelle. Vinieron invitados de la realeza de todo el mundo: el entonces príncipe Juan Carlos y Doña Sofia, Ana de Inglaterra que se casaría un año más tarde, la madrina del novio fue su tía Olga,  viuda del príncipe Pablo de Yugoslavia. Hubo dos ceremonias, una católica y otra ortodoxa.



La novia escogió una hechura sencilla:  cuello cerrado, falda evasee, el detalle estaba en las mangas transparentes con mucho volante parecidas a las usadas por Natalia Figueroa. Otro detalle es que la novia usó un hermoso peinado con flores trenzadas en el cabello y no tuvo velo.



La novia lucía esplendida, no así sus invitadas. La culpa la tenía las modas de ese tiempo. La Tia Bebelle llego muy flamenca en bata de color salmón con mangas de campanario. A Doña Sofia la ataviaron con un vestido hecho con dos telas a cuadros, parecía mantel de Trattoria y su cuñada,  la Duquesa de Badajoz como que vino envuelta en una ruana o toalla de playa, eso sí con los colores de la bandera venezolana.

                                            La Tía Bebelle parece bailaora
 
                                          Doña Sofía vestida de mantel
                           La Duquesa de Badajoz vestida de toalla

 Los Príncipes de Yugoslavia se instalaron en Estados Unidos donde él se dedicó a la banca y ella al decorado de interiores. Tuvieron tres hijos, pero el matrimonio se disolvió en 1984. Un doloroso golpe para la madre fue que Alejandro obtuvo la patria potestad de sus hijos que fueron criados por Catherine su segunda esposa, una plebeya divorciada. La princesa brasileña encontró la estabilidad en su segundo matrimonio con un grande de España, el Duque de Segorbe con el que tiene dos hijas.

Ana y su Vestido Tudor

En noviembre de 1973 tuvimos la primera boda de la realeza televisada. En Chile no la vimos, pero la seguí por noticiarios, periódicos y revistas especializadas. Mi primer álbum de recortes estaba lleno de fotos de Ana Isabel Alicia Luisa Windsor-Mountbatten, Princesa del Reino Unido. Aunque me desilusionó que se casara con un humilde oficial plebeyo (yo la quería de Reina de Suecia) el vestido fue tan esplendoroso que por mucho tiempo fue mi idea de lo que debe llevar una novia de sangre azul.



Aunque Ana había sido impulsadora de peinados y ropa “Edwardiana”, eligió un traje con unas mangas trompeta impresionantes. El diseño de Maureen Banks estaba confeccionado en chiffon blanco bordado con perlas y pedrería. Realmente parecía una Tudor. El velo era de seda bordada con un patrón de ramilletes de flores. El ramillete de la novia contenía unas varitas de mirto de un arbusto plantado por su antepasada, la Reina Victoria. La celebre monarca también estaba presente en la tiara que originalmente perteneció a la bisabuela de la novia, La Reina Maria de Teck,  y estaba hecha de partes de un collar que La Reina Vicky le regalase a la esposa de su nieto.



La boda fue en la Abadía de Westminster, Lady Sarah Armstrong Jones , sobrina de la novia fue la dama de honor (tal como lo sería en la boda de la Princesa Diana) y el príncipe Eduardo fue el pajecito.  Tanto impacto causo el vestido de novia de la Princesa que hasta se hicieron muñequitas para conmemorarlo.





Después de dos hijos, la relación de Ana y Mark Philips se agrió. Las infidelidades de ambos lados acabaron con ese matrimonio que comenzó como un cuento de hadas. Hoy Ana está felizmente casada con el Vicealmirante Sir Timothy Laurence.



La Primera Boda de Paquirri

Después de Dominguín y El Cordobés, Paquirri ha sido el torero más mediático del mundo. Hasta esa última cornada y la cirugía que precedió a su muerte fueron televisadas. Su primera boda en 1973 fue todo un espectáculo. Entre público y prensa provocaron un atasco en las calles que obligaron a que retrasaran la ceremonia. 

Los clics de los fotógrafos que invadieron la iglesia no dejaron oír el “si” de los novios. Aunque antes de su prematura muerte, Carmina Ordoñez volvería a casarse dos veces más, pero este día era apena una adolescente de 17 años con cara de muñeca, mirada ingenua, y que si logró conservar la compostura en medio de tanta batahola fue poque alguien le procuró algo para los nervios.



Herrera y Olleros se encargaron del vestido que era tan bello como la novia. Hecho en seda natural resplandecía gracias a medallones bordados en hilo de plata y cristalería. Nada de perlas, la novia las desterró ya que se dice que traen mala suerte. A Belén , hermana de Carmina,  se le ocurrió que su hermana debía portar una diadema inspirada en princesas de cuentos eslavos. Quedó perfecta enmarcando el rostro de la novia.



Antes de seguir quería mostrarles un collage de las modas de fines de Los 70 en lo que respecta a vestidos de novia. Como verán eran muy apegados a modelos del Siglo XIX como corresponde a una era nostálgica del pasado romántico. Esto también se veía en America Latina como indica este modelo de la portada de la revista argentina Para Ti de 1974.




En Chipiona se casaron…

En Mayo de 1976 la localidad gaditana de Chipiona se preparó para ver casarse a su hija más ilustre. En el Santuario de Santa Maria de la Regla se celebraron los esponsales de Rocío Jurado y el boxeador Pedro Carrasco. Si Herrera y Olleros diseñaron un espectacular atuendo de novia para Rocío Dúrcal,  también lo harían para la otra Rocío. Aunque fue una boda por lo alto. el vestido me resultó muy sencillo.



Lo mejor del atuendo de La Voz del Milenio fue el complicado tocado de flores del cual pendía un velo.  En las Wikipedias,  en inglés y español,  dicen que se casó con bata de cola, peineta y volantes. Les pongo el NODO para que vean que eso no es cierto. Su falda tenía dos volantes de seda bordada, pero no era de cola y en su cabeza uso su trenza natural para formar una diadema.



La Primera Boda de una Super Couple de Soap Operas

Siguiendo con las modas de Los 70, llegamos al terreno de la soap opera cuando en 1976 nacía la primera super couple del género. Hoy se habla de Super-Pareja tanto en telenovelas de cualquier idioma como en otros programas de televisión, pero en 1976 era una palabra desconocida al igual que el arquetipo “bitch-turned-to-goddess”que nació en esos seriados icónicos de las tardes estadounidenses con dos personajes semi eternos, Erica Kane de All my Children y Julie de Days of Our Life. Básicamente se refiere a una villana con cualidades redimibles que en algún momento la trama convertirá en “buena”.

Julie,  que comenzó de jovencita rebelde y delincuente,  se redimió al casarse con su padrastro Doug Williams. Desde ese día , a mediados de Los 70, Julie ha sido la heroína de la longeva serie. Su historia de amor con un hombre que era el padre de su medio hermana la convirtió en centro de una historia y en un personaje tan reconocible que la revista Time les dio una portada a la Súper-Pareja. El que Susan Seaforth y Bill Hayes estuviesen casados en la vida real añadía realismo a sus tribulaciones románticas y domesticas en pantalla (hoy siguen felizmente casados).


                                          Susan y Bill hoy en día

Con todo este equipaje, su primera boda (se han vuelto a casar dos veces más en la soap opera)  fue todo un suceso que ameritó un vestido que sería copiado por novias de todas las edades, puesto que Julie,  treintañera, divorciada y madre de un hijo adolescente —que la escoltó hasta el altar—no se vistió de acuerdo a esos factores. Su traje era tradicional,  blanco, de falda acampanada,  eso sí con gran escote. El velo de cola que la envolvía de pies a cabeza la hacía parecer Princesa Disney. Hasta sus damas,  de rosa mexicano,  y con ramilletes de rosas blanca y rosadas,  parecían de cuento de hadas.



                                               Detalle del pastel y del escote del vestido.

Un año más tarde,  tendríamos otra boda icónica en Days of Our Lives. Marlena Evans es un personaje que ha estado desde siempre en esa soap opera. La psiquiatra ha pasado por experiencias extraordinarias que van más allá de la típica amnésica-reemplazada- por- la-gemela que eso también le ha ocurrido. Ha sido víctima de experimentos genéticos, sobrevivió una caída de un treceavo piso,  y dos veces ha tenido que ser exorcizada. En esa vida extravagante han tenido cabida varias bodas. La primera fue en 1977 cuando Marlena se casó con el abogado Don Craig.



La Dra. Evans eligió peinado y sombrero Belle Epoque y un traje de hechura Edwardiana. La única variación está en las diminutas mangas capa. Aunque los vestidos de novia veraniegos de Los 70 tenían mangas cortas, ni se imaginaban todavía modelos sin mangas o los strapless que son la norma de los de hoy. La rubia madrina era Samantha, gemela de la novia, que en su momento fue la usurpadora de la identidad de su hermana, pero que se había vuelto buena justo a tiempo para venir a la boda. Otro toque original era que Samantha era interpretada por Andrea Hall, melliza de Deidre Hall en la vida real.



Ninguno de estos detalles impidió que, tras la muerte de un bebé prematuro, Marlena se divorciase de Don. Estuvo sola, pero…no por mucho tiempo

Carolina y su Arrugado Plebeyo

A las princesas de cuentos de hadas había que ir a buscarlas a Mónaco. Fue en Monte Carlo donde los monegascos vieron, en junio de 1978,  casarse a Carolina Grimaldi con el plebeyo Philippe Junot. La novia estaba exquisita con un vestido de organza bordada. El vestido seguía una hechura de a mediados del siglo XIX .  Había sido diseñado por Marc Bohan,  que entonces trabajaba para la Casa Dior y hubo que tener alteraciones de último minuto , después que la prensa se enteró del diseño original y lo hizo público. 



El peinado en chignon,  con guirnaldas de flores que sostenían el velo,  también seguía un estilo de época. La novia de veintiún años se veía radiante.  Sin embargo, ese era el final del reinado de Carolina como influencer, It Girl del Jet set, e ídolo de fangirls (Como Servidora) de todo el mundo.



Ni, aunque lo hubiese tocado un hada con la varita mágica,  podía el novio ocultar que era un arribista, feo,  y mucho más viejo que Carolina. Como decían entonces,  Junot no tendría arrugados pergaminos que atestiguasen su pedigrí, pero tenía arrugas en la piel. Dos años duró este matrimonio. De ahí Carolina saltó de cama en cama hasta encontrar la estabilidad con Stefano Casiraghi con quien tuvo, antes de la prematura muerte de su segundo esposo, tres hijos. 



Una ironía es que fue en su tercera boda que Carolina finalmente encontró una pareja de casa real. En 1995,  se casaba con el príncipe Christian de Hanover. A pesar de que tuvieron una hija, ese matrimonio tampoco duró.

¿Cuál de estos matrimonios recordabas? ¿A cuál te hubiese gustado asistir? ¿Cuál vestido te parece más bonito?

NOTA: Estoy impresionada de la cantidad de información que he encontrado en Internet sobre esas bodas icónicas sean de revista del corazón hasta los famosos NoDos. Pero también me ha nacido la inspiración de un humilde álbum que estoy haciendo con los recortes de docenas de scrapbooks que confeccioné entre 1972 y 1999. La mayoría se perdieron, pero como siempre agradezco a mi noble Nana Angelita y su hijo Cristian por haber recobrado muchos de los recortes y que me los hayan hecho llegar.