jueves, 28 de febrero de 2019

Latinos en Hollywood: Raúl Juliá



Hace rato que quería hacer algo sobre actores boricuas en Hollywood.  Después de todo, le han dado dos Oscares a la Isla del Encanto, pero antes de comenzar con José Ferrer y Rita Moreno, sentía que el nombre de Raúl Juliá me atraía como un imán. ¿Será porque a veinticinco años de su muerte, todavía siento que con él murieron cien posibilidades de evidenciar talento?  ¿Será porque es uno de los pocos actores que conocí, aunque fuese arriba de un escenario? Por eso y porque hay tanto todavía por decir y saber, que Raúl Juliá merece ser evocado.

Aunque en su carrera actoral Raúl Rafael Juliá y Arcelay   comenzaría desde abajo literalmente en la callea diferencia de otros actores latinos, vino de un hogar bien puesto y acomodado. Nació un 9 de marzo de 1940, en Hato Rey, Puerto Rico, hijo de la mezzosoprano Olga Arcelay y del ingeniero electrónico Raúl Juliá. Su familia debía su buena posición a un restaurante (todavía existe) llamado La Cueva del Chicken Inn que, en los ’50, haría popular la pizza y el pollo en canasta en La Isla del Encanto.
La Cueva del Chicken Inn

Raúl fue el mayor de cuatro hermanos. Su familia era tradicional, católica practicante, lo que significaba el servicio al prójimo que mucho influiría en las conductas y esfuerzos humanitarios por los que el actor sería reconocido toda su vida. Para Los Juliá la educación era fundamental y procuraron proporcionarles a sus hijos la mejor. Raúl inició sus estudios en El Colegio Espíritu Santo, una escuela privada donde las clases se daban en inglés, lo que explica el bilingüismo del actor.

En su primer año en esa escuela, el pequeño Raúl interpretó al Diablo en una obra escolar. Le puso tanto entusiasmo que las monjas le siguieron dando roles en todas las piezas teatrales de la escuela. Raúl hizo sus estudios secundarios con los jesuitas en El Colegio San Ignacio de Loyola donde continuó participando en obras de teatro. Para entonces estaba totalmente bajo el influjo de Shakespeare. Esa es otra diferencia con la mayoría de los actores latinos. Raúl no soñaba con ser famoso en Hollywood, o con hacer fortuna en la televisión. Sus metas siempre fueron las tablas y el teatro shakesperiano.
Como Otelo en The New York Shakespeare Festival.

Sin embargo, como hijo obediente siguió la línea trazada por sus padres. Tal como su padre, un graduado de Tri-Estate University, Raúl fue enviado a Estados Unidos, a estudiar en la Universidad de Fordham en el Bronx. La muerte de su hermano, en un accidente de tránsito, lo hizo volver a Puerto Rico donde continuaría sus estudios en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras.

A pesar de que se graduó con honores, se atrevió a desafiar a sus padres. Él no iba estudiar Leyes, él quería ser actor. Estuvo haciendo teatro en la Isla, pero, aunque participó en una puesta de escena en Macbeth, para quienes lo rodeaban la calidad dramática de Raúl todavía no se manifestaba. Dean Zayas, hoy catedrático en Rio Piedras, y reconocido productor de telenovelas clásicas puertorriqueñas como “El Ídolo” y “Tanairi", recordaba a raíz de la muerte de Raúl que este tenía fama de ser buen comediante, bailarín, incluso cantante, pero nadie se lo imaginaba como un actor shakesperiano. Nadie comprendía aun la versatilidad dramática de Raúl Julia.
Con Meryl Streep en La fierecilla domada

En esos días, Orson Bean, entonces conocido comediante, vacacionaba en Borinquen. Vio actuar a Raúl y le aconsejó emigrar a Nueva York y probar suerte en Broadway. En 1964, Raúl seguía el consejo y llegaba a La Gran Manzana en pleno invierno nevado. Atrás dejaba a su familia y a su novia Magda Vasallo.

Teatros Rodantes y Callejeros
Los comienzos de Raúl en Nueva York fueron rocosos como los de todo actor. Mientras buscaba esa gran oportunidad, se unió al Teatro Callejero de Phoebe Brand y actuó en las veredas de barrios marginales recibiendo de regalo más de un botellazo. En una ocasión le lanzaron un colchón encima, gente que quería dormir y no necesitaba de espectáculos teatrales. Entre 1965 y 1966, Miriam Colon fundaba el Teatro Rodante Puertorriqueño y Raúl Julia era su colaborador. El protagonizó la primera obra, una puesta en escena de La Carreta de Rene Márquez.

Estos esfuerzos dramáticos iban combinados con trabajos part-time muy diversos que ayudaban a pagar la renta. Raúl contaría que hizo de todo desde promover lapiceras en tiendas de departamento hasta vender subscripciones de Life por teléfono. Muchas veces necesitó que lo apuntalaran económicamente sus padres sobre todo porque en 1965, Magda Vascallo llegó a La Gran Manzana para convertirse en la primera Señora Juliá.

Fue en el Teatro Rodante que el legendario productor teatral y fundador del New York Shakespeare Festival, Joseph Papp, encontró a Raúl Juliá. Impresionado, Papp le ofreció el rol de Demetrio en Titus Andronicus. El sueño shakesperiano de Raúl Julia estaba a punto de realizarse.

El final de los 60 lo encontró alternando entre el teatro shakesperiano y obras independientes, lo que se conoce como Off-Broadway. También se consiguió un papel en la sop opera de sobremesa, “Love of Life”. Esa experiencia le desagradó y le provocó cierta repulsa por el trabajo televisivo. En una producción teatral de “Ilya, Darling”, Raúl conoció a la actriz y bailarina Merel Polloway. Esa relación puso fin a su matrimonio con Magda.
Con Merel Polloway

La década de Los 70 parecía prometedora. Raúl comenzó a hacer breves apariciones en el cine hollywoodense como “The Organization” y “Panic in Needle Park” junto a otra joven promesa actoral llamada Al Pacino. Le dio otra oportunidad a la televisión, nada menos que en “Sesame Street” donde interactuaba con Los Muppets como Rafael, el FIx-it Man, un personaje que lo haría conocido a toda una generación de niños.
En Sesame Street


A la Conquista de Broadway
Mas importante fue la oferta de Joseph Papp de interpretar a Proteus en Dos Caballeros de Verona en 1971, actuación que atraería la atención de los críticos. Raúl ganó un National Desk Award por la obra y fue nominado a un Tony. El sueño de Raúl Julia se había convertido en realidad. Ahora era parte de Broadway y de la escena shakesperiana (También consiguió el rol de Orlando en As you Like It). Pero no solo Shakespeare le traería triunfos.

Fue en el verano de 1976, en el Vivian Beaumont Theater donde yo lo vería en mi primera obra de Broadway, La Opera de Tres Centavos. Aunque me encanta leer piezas dramáticas, encuentro agotador la experiencia de asistir al teatro y más en un idioma que entonces me era todavía extraño. Pero el bandido londinense Mack, The Knife me conquistó y eso es un mérito de Raúl Julia 
solamente. Por algo la obra de Bertold Brecht le ameritó una tercera nominación al Tony a Raúl Juliá.
En The Threepenny Opera

Ese mismo año, en Las Catkills, Raúl y Merel se casaron. En 1977, Frank Langella dejó su exitosa obra Drácula en Broadway, para ir a filmar las aventuras de su conde-vampiro. Le tocó a Raúl Julia llenar sus zapatos y lo hizo, como siempre, con excelentes críticas. El teatro era su reino, solo faltaba Hollywood.
Como Drácula

Aunque Raúl alternaba su trabajo teatral con el cine, todavía este ultimo no era un medio por el cual fuese conocido. En 1983, fue nominado a un Globo de Oro por su interpretación de Calibán en la adaptación fílmica de Paul Mazurki de La Tempestad, lo que no implicaba fama instantánea. A juzgar por los próximos proyectos de Raúl, esto cambiaria a partir de 1985.

El Año de la Mujer Araña
En 1985, el actor boricua apareció en tres proyectos muy diferentes, todos de gran calidad, y diseñados para hacer su rostro reconocible a una audiencia que jamás había pisado un teatro. El primero fue en un medio que Raúl Julia había menospreciado.

La televisión de los 80 se caracterizaría por sus excelentes miniseries, la mayoría period pieces o históricas. En 1985, dos canales de televisión sacaron al aire miniseries basadas en vida y hechos de Benito Mussolini. La mejor fue “Mussolini, The Untold Story “de la NBC con George C. Scott. En ella Raúl dio vida al Conde Galeazzo Ciano, yerno del Duce, y consiguió opacar a Sir Anthony Hopkins en el mismo rol en la producción rival “Mussolini and I””.
Como Ciano junto a Mary Elisabeth Mastrantonio como Edda Mussolini

Ese mismo año, Raúl Julia tuvo su primer protagónico en Hollywood, en Compromising Positions. Por entonces, Susan Isaacs era mi modelo, lo que yo quería ser (niña judía de Queens College que se convierte en escritora famosa) así que me encantó ver a Raúl en una adaptación de una de sus novelas. La historia, como todo lo de Isaacs, tiene su cuota de humor mezclada con suspenso y romance.

“Compromising Positions” es un misterio donde una atolondrada ama de casa judía se pone a investigar el asesinato de su mujeriego dentista. Raúl es el detective David Suarez quien no está muy contento con esta colaboradora amateur que le sale al paso, pero que aprende a respetarla. Ayudó al film el que Susan Sarandon y Raúl Julia (a los que entonces todavía nadie reconocía como dos máquinas dispensadoras de talento) tuvieran tan buena química.
Con Susan Sarandon

He dejado para el final, la película más taquillera, más ambiciosa y la que definitivamente haría famoso a Raúl Juliá famoso. “El Beso de la Mujer Araña” estaba basada en una novela del escritor argentino Manuel Puig, fue dirigida por un argentino, Héctor Babenco y filmada en Brasil con un elenco brasileño, con la excepción de Raúl y William Hurt.

Una triste realidad es que no hay país latino que no conozca de represiones, dictaduras y tortura, por lo que (no como en la obra original que está situada en Buenos Aires en plena Guerra Sucia) no se sabe en qué espacio geográfico ocurre la trama. Valentín (Raúl Julia) es un preso político a quien torturan para que revele el paradero de sus compañeros. Como no consiguen doblegarlo, infiltran un espía en su celda. Se trata de Luis “Luisa” Molina (William Hurt), una transgénero que para ganarse la confianza de Valentín le relata tramas de películas que ha visto.

 Una de ellas es un filme nazi sobre una bella actriz, Leni (Sonia Braga), que en el Paris Ocupado se enamora de un oficial alemán (Erson Capri). El otro es un comic sobre una super heroína/mujer fatal llamada La Mujer Araña. Valentín se imagina a ambas, Leni y La Mujer, con el rostro de Marta, su pareja Eventualmente Valentín confía en Molina quien se ha enamorado del preso, y no sigo porque tienen que verla. Raúl bajó 30 libras para que su Valentín se viese más demacrado.
Con William Hurt

A pesar de que los grandes premiosOscar, Globo de Oro, Bafta, Palma de Oro de Cannesse los llevó William Hurt (quien en su discurso de aceptación del Oscar lo compartió con su coestrella), Raúl Julia también fue nominado a un Globo de Oro y compartió con Bill Hurt, el premio anual que da la National Board of Review of Motion Pictures.

Raúl Juliá y el Cine de Fin de Siglo
 Lo notable es que Raúl se había convertido en el tipo de artista del que hablaban en las revistas de farándula. Cuando hizo una aparición especial, como el poeta independentista Roberto Carlos Ortiz, en  ” La Gran Fiesta” (el mejor filme puertorriqueño de la década) Mi Ma gritó “¡mira ahí está Raúl Juliá!”
En La Gran Fiesta


Junto a Marco Sirinaga, el director de “La Gran Fiesta”, Raúl Juliá bajó a Argentina filmar “Tango Bar” en 1986, junto a Valeria Lynch. Su carrera en la televisión corría paralela a la fílmica y seguían los roles históricos. En 1987 encarnó al dictador mexicano Antonio de Santa Anna en “El Álamo: 13 días de gloria” y en 1988, en “Onassis, El hombre más rico del mundo” dio vida al magnate griego en su juventud.
Con Francesca Annis como Jackie en Onassis

Aunque en Hollywood interpretó al marido de Jane Fonda en “La mañana siguiente”, su afición por lo independiente no se agotaba. En 1987 bajó a México, junto a Armand Assante, a filmar “El Penitente” un sombrío drama rural que tiene lugar en Semana Santa. En 1988, actuó en producciones de alto presupuesto, ninguna muy memorable, la comedia “Moon Over Parador” que lo volvería a reunir con Sonia Braga, y el Noir ”Tequila Sunrise” con Mel Gibson y Jeff Bridges.

1989 significó repetir su famoso rol de Mack the Knife en una producción fílmica de La ópera de tres centavos. Ese año hizo una de sus mejores actuaciones en la producción “Romero” encarnando al cardenal-mártir de El Salvador. Los 90 parecían ser el apogeo de Raúl Julia. Fue el abogado defensor de Harrison Ford en el drama legal de Sídney Lumet, “Presumed Innocent” y fue el villano (otra vez con Sonia Braga) en la historia policial “The Rookie” junto a Clint Eastwood y Charlie Sheen.
                                          Con Bill Nighy en Mack the Knife

Demostrando su versatilidad, en 1990, Raúl se integró a la fantasía del legendario Roger Corman, “Frankenstein Desatado”.  En este filme un científico moderno interpretado por Sir John Hurt hace un viaje en el tiempo que lo lleva a conocer a Mary Shelley (Bridget Fonda) y al Dr. Víctor Frankenstein (Raúl Juliá), los creadores del famoso monstruo.


Este activo año de 1990 tuvo su nota agridulce. Raúl Juliá no era un hombre vanidoso, ni sufría de un ego gigante como la mayoría de los actores, pero se daba a respetar. En “Habana” hizo el papel de un revolucionario en la Cuba de los últimos días de Batista, que se ve involucrado en un triangulo pasional con Lena Olin y Robert Redford. 

El director Sídney Pollack no quiso que el nombre del actor boricua fuera puesto con los protagonistas arriba del título. Raúl prefirió no recibir crédito y por eso su nombre no aparece en pantalla. No lo considero una perdida, fue un filme bastante malo.

Su Faceta Altruista
Raúl era famoso, su renta económica había subido, había alcanzado estabilidad emocional junto a Merel y sus dos hijos, pero no había olvidado las lecciones aprendidas de su familia. Sus últimos años de vida estuvieron marcados por el altruismo y hasta por activismo político.

A pesar de bilingüismo y sus vínculos con los Estados Unidos, Raúl Juliá siempre fue un independentista. Como explicó en una entrevista al New York Times, en 1971: “Puerto Rico está en un limbo político. Siempre ha sido o de España o de los Estados Unidos y me gustaría verla convertida en una república. Como cualquier país del mundo, Puerto Rico debe ser independiente.”


A pesar de los consejos de sus asesores, Raúl Juliá formó parte de una campaña para promover el turismo en la isla del Encanto. Esto ocurrió a mediado de los 80, cuando seu estrella estaba en auge. En esta exitosa campaña llamada “Puerto Rico: La estrella del Caribe”, Raúl invitaba al viajero a conocer Puerto Rico, sus rincones más bellos y su gente.

El altruismo del actor se reflejaría de muchas formas. Hasta su muerte donó comestibles mensualmente a The Hunger Project, un proyecto que buscaba acabar con el hambre mundial. Su interés por ayudar a jóvenes latinos lo llevó a crear programas para jóvenes libretistas. En su apoyo por los actores latinos tomó parte activa en HOLA (Hispanic Organization for Latín Actor).

En varias ocasiones viajó a Puerto Rico a trabajar en producciones independientes sin recibir sueldo. De igual manera, siguió participando en el New York Shakespearean Festival, donde comenzó su carrera, pero ahora sin recibir salario. Tanta actividad altruista le ameritó va
rios premios en diferentes países y el ser nombrado miembro del New York Council for the Arts.

De Homero Addams a Chico Mendes
1991 fue un año clave en la carrera de Raúl Juliá, en el que demostraría su versatilidad en el papel más recordado de su ya diversa trayectoria. Había mucha preocupación por cómo se trasladaría a la pantalla la serie de culto “Los Locos Addams”. Sobre todo, por quienes serían sus protagonistas. ¿Qué actores podrían llenar los zapatos de John Astin y Carolyn Jones?  ¿Y serían capaces de capturar su cómica, pero erótica relación romántica?

Las preocupaciones fueron fútiles.  Raúl y Anjelica Huston lograron lo imposible, superar a la sitcom original y su química fue irreprochable. Para Raúl este era el primer trabajo, desde su estadía en “Sesame Street”, que lo acercaba a un público infantil y gozó interpretando a Homero Addams, un rol que le permitía demostrar todas sus dotes para la comedia a la par que lo tenía cantando, bailando y haciendo mil maromas.

El éxito de taquilla de “The Addams Familia” obligaba crearle una secuela. Casi tan exitosa fue “Addams Family Values” que debutaba en el cine en 1993. Entremedio, Raúl bajó a Argentina a filmar una adaptación de La Peste de Albert Camus y retornó a Broadway. En 1992 abría una nueva producción de El Hombre de La Mancha. Su Don Quijote sería el último trabajo teatral de Raúl Juliá.

En 1994 bajó al Brasil a protagonizar “The Burning Season” para la HBO. En esta historia daba vida al activista y medioambientalista asesinado Chico Mendes, y volvía a compartir créditos con Sonia Braga. Pocos sabían que antes de la filmación, los exámenes médicos revelaron un comienzo de cáncer estomacal y que Raúl se había sometido a una rigurosa cirugía. Todo parecía estar bien, pero una intoxicación provocada por la comida en Rio afectó gravemente al actor. El resto de la filmación sería un vía crucis para Raúl quien, siempre muy profesional, se rehusó a parar la producción.



Acabado su trabajo, y aun sin recuperarse, ya volaba a Australia ser el villano en “Streefighter”. Basada en el popular juego de videos, el favorito de los hijos de Raúl, este sería el último filme de Hollywood para el actor. De regreso a Estados Unidos, inició las grabaciones de otro filme para televisión,  “Down Came a Blackbird”. Con esta película se cerraba la carrera actoral de Raúl Juliá.

Aun así, el actor tenía planes. La mala salud le había impedido aceptar el rol del hermano villano de Antonio Banderas en “Desperado”, pero aceptó protagonizar la nueva versión de “La Marca del Zorro”. Siempre he tratado de imaginarme como hubiera sido esa película, que acabó estelarizando Banderas en 1998, si la hubiera estelarizado Raúl Juliá.

“Down Came a Blackbird”es apropiadamente un cierre de circulo que iniciara Raúl Julia en “El Beso de la Mujer Araña” y representa junto con “Romero”, “Tango Bar” y “A Burning Season” el cine comprometido del actor boricua.  En este último trabajo, la acción tiene lugar en una clínica privada, dirigida por una psiquiatra y sobreviviente del Holocausto (Vanessa Redgrave) dedicada a ayudar a víctimas de la tortura política.

Hasta ahí llega Helen (Laura Dern), una periodista traumatizada por haber sido secuestrada por un Escuadrón de la Muerte de un país centro americano. Helen, quien durante su ordalía viese como asesinaban a su pareja y fotógrafo, pretende haber establecido una distancia con lo sucedido y se muestra más interesada en entrevistar a sus compañeros que en curarse.

Eso cambia cuando llega a la clínica el Dr. Tomás Ramírez R. Juliá), un refugiado y militante de un país sudamericano quien parece estar al borde de la paranoia. No solo es el recuerdo de la tortura sino el temor de ser secuestrado por agentes de la dictadura que combate lo que lo trae muy alterado. Poco a poco, Helen va acercándosele e inician una amistad romántica que aparentemente los ayuda psicológicamente, pero la historia toma un viraje totalmente inesperado que cambia las perspectivas de Helen y la nuestra como espectadores.

Un par de días de acabada la filmación, Raúl y Merel asistieron a la opera en Nueva York. Durante la presentación, se le presentaron al actor intensos dolores abdominales y hubo que llevarlo de urgencia al Hospital North Shore de Long Island. Al día siguiente (17 de octubre de 1994) le vino un accidente vascular que lo tendría en coma sus últimos días. Raúl Julia falleció el 24 de octubre de 1994.

Siguiendo sus deseos, su cadáver fue enviado a Puerto Rico donde lo esperaba un funeral de estado. Tras un velorio en el Instituto de Cultura Puertorriqueña, y un homenaje en el Colegio de San Ignacio de Loyola, donde estudiara el actor, su ataúd fue llevado en procesión hasta el cementerio de Buxeda acompañado de música de plena y de” La Borinqueña” cantada por Lucecita Benítez.
Su tumba

En el momento de descender el catafalco al sepulcro una lluvia de claveles rojos cayó del cielo desde un helicóptero y se oyeron gritos de “¡Viva Puerto Rico Libre!” en recuerdo de las simpatías independentistas de Raúl Julia. La noticia de la muerte de Raúl Juliá sacudió a la comunidad actoral. Hubo un homenaje en el Teatro Joseph Papp de Nueva York y otro en Los Ángeles, una misa en Miami y varias ceremonias privadas.

Las últimas actuaciones del actor pronto llegaron a pantalla. En Diciembre abría “Street Fighter” con un epígrafe al final de los créditos: “For Raúl. Vaya con D-s”. “Down Came a Blackbird” debutó en la pantalla chica en diciembre de 1995. Yo alcance a verla en USA. Pero los mayores elogios quedaban reservados para la actuación de Raúl en “The Burning Season” que arrasó con los premios en 1995, recibiendo (entre otros) un Emmy, Un SAG, y un Globo de Oro. Todos los premios póstumos fueron recibidos por Merel y sus hijos.

Hoy Raúl Juliá es recordado de muchas maneras, desde premios hasta una escuela del Bronx llevan su nombre. El Teatro Rodante Puertorriqueño cambió el nombre a su unidad de formación de actores que hoy se conoce como The Raúl Julia Training Unit.

El Curioso Caso de Raúl Juliá-Levy
Raúl Levy Julia en la tumba de su supuesto padre

No se puede hablar de Raúl Juliá sin mencionar a este pintoresco personaje. RJL es un actor que ha aparecido en producciones de bajo presupuesto, ha producido un par de videos y es mas reconocido por su campaña a favor de los derechos de los animales, pero desde 1996 es la peor pesadilla de Merel Polloway Juliá.

 Dos años tras la muerte de su marido, Merel fue contactada por alguien que juraba ser hijo de Raúl Juliá. RJL entonces conocido como Raúl Juliá Jr.  (nombre bajo el cual había intervenido en dos filmes italianos y la cinta mexicana “Halcones del Aire”) contactó a Merel para anunciarle ser hijo de Raúl y de una tal Margaret Levy y haber nacido el 10 de julio de 1972 en la Ciudad de México. En 1985, cuando RJL tenia diecisiete años se había acercado a su padre en Cuernavaca donde Raúl sr.  filmaba ‘El Beso de la Mujer Araña”. Raúl lo habría reconocido inmediatamente y presentado con sus amigos y otra gente que lo ayudaría en su futura carrera.

No sé si Merel se percató inmediatamente que este cuento hacia agua porque lo mandó a investigar. Los boquetes son muchos. Merel y Raúl vivieron juntos desde que él se divorciara de Magda en 1969. Según declaraciones recientes de RJL, sus padres se conocieron en México. Margaret Levy no es un nombre que se asocie con la biografía de nadie (ni siquiera con la de RJL). Si Raúl hubiese viajado a México, su pareja lo sabría. Si RJL nació en 1972, mal podría haber tenido 17 años en 1985 cuando se filmó “El Beso” (además, si mal no recuerdo, esa cinta se filmó en Brasil). Por último, qué malos amigos esos contactos hollywoodenses, porque la carrera cinematográfica de RJL nunca despegó.

Merel interrogó a amistades de su difunto marido, muchos reconocieron que RJL se les había acercado a pedirles dinero contándoles que era hijo del actor boricua, pero ninguno recordaba que Raúl se los presentase en vida. En 1997, RJL tuvo la osadía de presentarse en Puerto Rico en una reunión familiar de la Familia Juliá.
RJL y su "tío"Carlos Julíá


Entretanto, el detective privado descubrió que el verdadero nombre del supuesto retoño perdido era Salvador Alba Fuentes.En el 2013, la productora Elizabeth Thiriot demandó al sitio web The Wap por haber permitido en una entrevista que RJL la difamara. Durante el juicio, la gente de The Wrap dijo que RJL les había dicho que “Salvador Alba Fuentes” era un alias que había usado en su juventud para ‘hacer porquerías” (do some crazy shit).

También les había presentado un certificado de nacimiento que lo acreditaba como hijo de Raúl Julia y de Margaret Levy. Si alguien admite usar un alias para delinquir es para no confiar en sus documentos. De hecho, si The Wrap hubiese acudido a la policía de Los Ángeles habría descubierto que allá tienen un informe de dos pulgadas de ancho con todos los arrestos y delitos cometidos por este curioso individuo.

Pero antes del 2013, RJL había acudido a la prensa para hacer pública su supuesta identidad. En un artículo en The New York Times titulado “Six Degrees of Raúl Juliá” RJL relató lo que ya había dicho, las fechas de su nacimiento y de su encuentro con su supuesto padre. También dijo estar dispuesto a hacerse una prueba de ADN si la pagaba Merel. Ella dijo estar dispuesta a hacerlo, pero la prueba nunca se materializó.

En el 2007, RJL volvió a aparecer en las noticias cuando se ofreció a ser testigo para la defensa de Phil Spector, argumentado haber sido amante de Lana Clarkson, la actriz que Spector supuestamente mató. Fue entonces que el fiscal trajo un archivo recopilado por el departamento del Sheriff del  Condado de Los Ángeles. Ahí estaban todos los récords de arresto de Salvador Alba Fuentes, alias Raúl Juliá-Levy, alias Salvador Fritz, alias Rado Salvatore, etc., etc. Un hombre que siempre evidenciaba las mismas huellas dactilares, pero tenía muchos nombres, muchos certificados de nacimiento, muchos números de Seguro Social.

Los cargos en su contra iban desde violencia domestica hasta posesión de cocaína, desde asalto sexual hasta crueldad infantil. Dos mujeres que alegaban ser madres de hijos del delincuente (una jura ser su esposa), contaron que solía mentir sobre sus orígenes, decía que su familia era adinerada, que había ido a Harvard, etc. Una dijo que comenzó a creerse hijo de Raúl Julia cuando le encontraron parecido con el actor.

El abogado de RJL anunció que su cliente iba demandar a Merel Polloway por difamación, que se iba a someter a una prueba de ADN (nunca lo hizo) y que su única esposa era la hija del productor Brian Grazer. Sage Grazer es una reconocida psiquiatra, nunca ha estado relacionada con RJL.

Uno pensaría que después de este baldazo de agua fría, RJL o se cambiaría el nombre o mantendría un perfil bajo. ¡Qué esperanza! Es que el problema no solo reside en su mitomanía sino en medios que la fomentan. Tras el juicio de Phil Spector se cerraron muchos sitios webs conectados con el actor, pero todavía queda esta entrada de LiveJournal 

Ahí pueden leer dos fechas de nacimiento (10 y 14 de julio) diferentes para el histrión. Aparte de un autobombo vomitivo, “uno de los más multifacéticos y dinámicos actores de Hollywood”;” el Howard Hughes mexicano (WTF?), la página sale con burradas como que RJL es nieto de Abraham Levy-Strauss (el magnate de la ropa) y que éste lo crio y que conoció a Raúl Julia cuando tenía 16 años, pero no en el set de “El Beso” sino el de “Romero”. En diferentes ocasiones, RJL ha dicho que fue criado por la familia Fuentes, y que nació en 1968 en Puerto Rico.  Sus muchos certificados de movimiento lo confunden. ¡Pobre!

Pero veamos la guinda del pastel. En el 2016 salía como gran noticia en medios mexicanos como El Universal y El Sol que una corte californiana había decretado que Raúl Julia-Levy era hijo del difunto Raúl Juliá. Si leen los artículos (que en realidad uno es copia del otro) sentirán vergüenza e ira por lo fácil que es inventar una noticia.

En ningún momento se nos dice en que tribunal ocurrieron los hechos. Tampoco se entrevista a la jueza, pero dan su nombre, Dolly M. Gee. ¡Toda la información del supuesto juicio se la proporcionó a los medios, el mismísimo RJL!

Aparentemente, la jueza sería más excéntrica que la Dra. Polo porque falló a favor del demandante a) porque es idéntico al padre. ¿De cuándo acá esa es una prueba legal?  B) No quiso exhumar el cuerpo de RJL (además de que Merel no lo permitiría) ni solicitar el ADN del verdadero Raúl Julia Jr. Y su hermano Benjamín, puesto que existen “serias dudas” de que esos señores sean hijos del actor. ¡Qué manera de difamar! C) RLJ si es hijo de su padre porque el actor “lo reconoció en vida”.  ¿Cuándo?  Y porque lo dice el acta de nacimiento. ¿Cuál de todas?
La Jueza Dolly Gee

Por último, para que se rían, el rey de los mitómanos dijo que muchas “personalidades de Hollywood” se presentaron a rendir evidencia a su favor, pero que no se pueden decir sus nombres. El único que menciona es Foster Corder que, según el artículo, sería el productor de “La Familia Addams”. Foster Corder es un productor, con una fama menor que la de RJL, su carrera comenzó cuando Raúl Julia ya descansaba en su tumba, por lo que no lo conoció ni tuvo que ver ni con la producción de “The Addams Family” ni con ningún proyecto del actor boricua. A veces uno piensa que el mitómano goza pasándole papas a la prensa virtual y viéndolas publicadas.

Sin embargo, a mí todavía me quedaba la duda de la curiosa jueza. Hice un Google y encontré esto. La jueza efectivamente presidió una causa en la que RJL estuvo involucrado, pero fue un caso de inmigración, no tuvo nada que ver con su nombre y tuvo lugar en noviembre del 2015. Una suerte que ni Merel Julia ni la Jueza Gee lean estás publicaciones donde las calumnian.

Lo próximo es que desde el 2017, RJL se ha trasladado a México. Se dice que ese juicio presidido por Judge Gee, acabó con él convertido en un indocumentado cualquiera, que sus documentos mostraban tantas discrepancias que se prefirió devolverlo al otro lado de la frontera. Lo próximo es que tenemos a RJL demandando a diestra y siniestra. Acusó a la millonaria Sonia Schmill Breton de haberle robado el reloj.  El admitió a Vanguardia  que le revocaron la vida de trabajo y que al tener que salir escoltado por agentes de la migra, le pasó el reloj a Sonia y que esta nunca se lo devolvió.

El caso es que está viviendo en Guanajuato, dice que nació en Guanajuato, que sus padres se conocieron en Guanajuato, etc. Y la edición  en línea de Ronda se hace eco de sus rebuznos.  El sitio repite la falacia de la acreditación ante una corte estadounidense, asegura haber recibido documentos de parte de RJL “que acreditan ser quien dice ser”. Todo documento de este señor ya ha sido probado que vale hongo. Y m'as encima hasta su tan cacareada campaña de ayuda los animalitos venezolanos resultó ser trucha.


 Ahora RJL es de la más pura cepa guanajuatense criado por la Familia Alva Fuentes (¿y los Levy-Strauss de Peralvillo?) y que vivió siempre en USA desde los 16 años (¿y cómo conoció a su padre en Cuernavaca cuando tenía 17 años?). Y RJL tiene el descaro de decir que ha venido a México a arreglar sus asuntos legales, que jamás ha tenido problemas de inmigración puesto que, al ser hijo de un ciudadano estadounidense, él es automáticamente ciudadano estadounidense.

Si me he explayado en el tema es por tres razones, una porque creo que en mi semblanza de Raúl Juliá solo vi integridad. Si hubiese cometido un desliz ni hubiera abandonado a su hijo ni se lo ocultaría a su familia. Lo que ocurre es que un actorazo como lo fue Raúl Juliá, debe ser el padre que todo huérfano desea y eso ocurrió con su supuesto hijo. Por último, me da pena el estado de la prensa virtual latina tan indigna, tan ignorante, tan perezosa en lo que se refiere a investigación.  No fue siempre así.

Y hablando de cultura del pasado, hacer una semblanza de Raúl Juliá me llevó a recorrer el Hollywood Latino de los 80 y 90. Una época en que un actor de origen hispánico no necesariamente tenía que ser un Latin Lover (ni siquiera Andy García que estaba como recetado por el doctor) y una actriz latina no tenia solo que tener voz estridente y curvas voluptuosas.

El Hollywood de esa época estuvo plagado de cintas sobre narcos y bandidos, pero también se hicieron algunas que retrataban a los latinos con respeto y dignidad como “Stand and Deliver”, “La Bamba” y “The Milagro Beanfield War”. Eso provocó que los actores incluso en papeles secundarios, a veces ni siquiera interpretando a hispanos, ofrecieran imágenes poderosas. Me basta pensar en Edward James Olmos en “Blade Runner”; Trini Alvarado en “Mujercitas”; Elpidia Carrillo en “Salvador”; Esai Morales en “La Bamba” y todos los roles (protagónicos o no) que nos legó Raúl Juliá.

4 comentarios:

  1. Gracias por la información, me gusta mucho este actor, me gustaría que se consiguiese videos de sus obras de teatro, así como la de: Kiss me Petruchio. Yo llegué a creer que ese señor de verdad era hijo de él, todavía están esas noticias falsas en la web. Además, no es idéntico, tiene un aire a Raúl Juliá en sus peores días, nada más. El hijo de él, el verdadero, si tiene la misma nariz y boca, del otro no he visto fotos.

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    1. Hola Dody, gracias por ser la primera persona en comentar este post. Los videos deben de existir. Tal vez Meryl Streep o la Familia Juliá tengan algunos en su biblioteca los de Kiss Me Petruccio (yo preferí ponerle La Fierecilla Domada para el público latino). A mi me gustaría volver a ver la Opera, Raúl llenaba el escenario.
      Dicen que RJL no se parece en nada a las fotos que reparte por los medios sociales, que él se arregla para parecerse a su supuesto padre. A mi lo que me da lata es que a Raúl Juliá se le recuerde por este individuo que ahora se está aprovechado de la desgracia de Venezuela para sacar sus cinco minutos de fama. Y el desarado le levanto falso al verdadero Raúl Jr insinuando que no era hijo del actor.

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    2. Hola Malena el de Kiss me Petruchio, está en youtube, deberías agregarlo aquí. Raúl se ve como un sueño ahí, maravilloso. También hay varios audios de opera, pero me gustaría ver el vídeo, sobre todo la de Drácula, Otelo. Las pelis las he encontrado poco a poco. Y sí este señor es uno de los tantos que se aprovecha de lo que pasa en Venezuela para hacer fama y que vergüenza que sea con el mismo nombre de Raúl Juliá, su viuda debería demandarlo. Cuando medio vi la noticia, digo medio vi porque no me interesó. Pensé: este tipo se ve que no le importa sino la plata y la fama, si le importara la memoria de Raúl Juliá, no hablaría mal de su viuda y de sus hijos. Y si ese tipo en unas fotos se le ve un medio parecido lejano y en otras no, además tiene la nariz horrible. No he visto fotos del hijo menor, pero el mayor si se parece. Saludos y gracias por este post que es el único que aclara ese chisme.

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    3. ¡Gracias! Y yo que busqué tanto por videos de RJ. Ya puse un clip (no puedo poner la obra entera porque se hace muy pesada la página).
      Sobre RJL, cualquier periodista que pueda investigar (si yo lo hice, más ellos) puede encontrar pruebas de que este individuo no tiene parentesco con la Familia Juliá. Lo que pasa es que Meryl y sus hijos no necesitan de escándalos así que con la indiferencia demuestran lo poco que valen los alegatos de este señor. El problema son los medios que ganan ratings y plata costa de las barrabasadas de RJL, así que estimulan sus delirios y publican sus mentiras.
      Gracias por leer mi blog. Me recompensa por las horas de research. Hay mucho que decir sobre Raúl Julia y sobre el actor latino en general en el ámbito teatral. Por otro lado, el fue el mas brillante de un Rat Pack Latino que impactó el cine americano de los 80 y 90. Hoy nadie recuerda esos actores y nadie habla de ese impacto.

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