lunes, 3 de mayo de 2021

Aromas del Ayer: La Casa Bvlgari

 



El sello Bvlgari evoca muchas cosas: joyería femenina, relojes de calidad, hasta hotelería, pero para los efectos de este blog, será su perfumería su producto más importante. Aunque Bvalgari lleva solo treinta años creando fragancias, se ha conseguido un puesto distinguido en el universo perfumero y tiene clientas de tres décadas que califican como “Latinas del Ayer”.

El nombre Bvlgari tiene raíces antiguas y griegas. Se remonta a una familia fanariota de apellido Voulgaris y ya trae controversia. Hay Voulgaris que portan título nobiliario y que niegan estar emparentados con los más ‘” vulgares” Voulgaris de Corfú, Lo importante es que la firma inicia su historia con Sotirio Voulgaris un orfebre griego que en 1881 inmigró a Italia y abrió tienda en 1904 en la Vía di Condotti en Roma.

A la muerte de Sotirios, en 1932, la joyería quedó en manos de sus hijos, Kontantinos y Giorgio, quienes crearon un nuevo nombre para su negocio: “Bvlgari”. Para los 60, Bvlgari era un nombre conocido en el mundo entero como la firma que diseñaba joyas para divas tanto del cine italiano como Sophia Loren y Gina Lollobrigida, como para las hollywoodenses Audrey Hepburn y Dame Liz Taylor.



En 1977, Bvlgari incursionó con tremendo éxito en el rubro de la relojería y a comienzos de; Siglo 21 se asoció con la cadena Marriott en el negocio de la hotelería. Hoy en día, aunque fusionada con el consorcio LHV, Bvlgari sigue siendo una firma renombrada por sus joyas, sus relojes y sus perfumes.

Fue en 1992 que Bvlgari ingresó al mundo perfumero con su Eau de Perfume de Thé Vert, creación de la nariz de Jean Pierre Elena. En su frasco macizo de buen tamaño y con un apropiado color verde, este aroma se hizo su espacio en el mundo de los cítricos porque, a pesar de que, como indica su nombre, el ingrediente principal es él té verde, sus bases son el limón, la mandarina y la bergamota, muy bien aderezados con pimienta y cardamomo. El fuerte contenido de especias hace a este “perfume verde” óptimo para ambos sexos.



Tras su éxito inicial, Bvlgari siguió creando perfumes hasta llegar al Tercer Milenio. En el 2000, saludando al nuevo siglo, sacaba al mercado su mejor creación. De la nariz de Alberto Morillas, responsable de gemas de la industria perfumera como el 212 de Carolina Herrera, Acqua di Gio de Armani, Flower de Kenzo y Daisy de Marc Jacobs, Blv tenía todo para ser una fragancia legendaria.

A comienzos del 2002, tuve que aceptar que mi vida había cambiado, que estaba ganando el sueldo más alto de mi historia y que eso significaba cambios, uno de los cuales era abandonar olores baratos de farmacia. Había llegado la hora de adquirir un buen perfume. Así, una tarde de verano, Janet Astete y yo nos fuimos a la sección de perfumería de Ripley de Quilpue.

La dependienta me hizo probar varios aromas, según ella los más de moda. Tras quedar medio borracha de tanta fragancia parecida, elegí el botellón de BLV. Quizás porque el tufo no mareaba. Recién esa noche, decidí probarlo en un ambiente menos cargado y más sereno. Cuando abrí la bolsita encontré dos samplers de regalo: uno de un perfume para caballeros de Montblanc, y el otro era de Jaipur de Boucheron. No recuerdo ninguno ya que la prueba del Blv borró todo tipo de perfume de mi mente por largo tiempo.

Sentada en mi cama, con ventana abierta, y Mauro acurrucado a mis pies, me rocié las muñecas con el perfume de Bvlgari. No exagero al decir que me transportó. De pronto me sentí en fiordos noruegos, en bosques fineses, en los recuerdos de mi padre del viaje anual que hacía en su infancia de Santiago a Punta Arenas y que lo llevaba por tierras de glaciares y de mares azules como espaldas de ballenas.



Hice que Mauro lo oliera y no le molestó. “Parece como si hubieran derretido un iceberg y lo hubiera embotelladlo” le dije. El adjetivo para describir BLV es ‘frio”. No “refrescante”, Blv es genuinamente un perfume helado por lo cual es ideal para usarlo en verano.

Lo usé diariamente hasta abril, y aun así me duró hasta el verano del 2003. El botellón fue una buena inversión y me costó menos de cien dólares. Hoy es casi imposible conseguir esta fragancia, ha quedado opacada por la BLV pour Homme (Hoy puede conseguirse en Amazon por $56) Pero no se confundan.  Blv pour homme es colonia para después de afeitarse muy masculina con especias como jengibre y cardamomo sofocadas por maderas finas como la teca y el sándalo.



El Blv original trae como base un ingrediente exótico y tremendamente femenino. Durante el tiempo que lo sé, no lo noté. Entonces no existían ni Profumo ni Fragrantica, no había sitios en los que buscar los ingredientes de un perfume. Aun así, alguna vez noté algo familiar en Blv, pero no me detuve a analizar que era.

Fue en el 2004, cuando me fui a vivir sola a Recreo que descubrí que es lo que hace a Blv único. La ventana de mi dormitorio daba al patio del vecino que estaba enmarcado entre tres muros cubiertos de una bellísima enredadera de lo que, en Chile, se conoce como glicina y en otros lados como visteria. La visteria (wisteria en inglés) es una flor originaria de China que visualmente presenta gran belleza, pero cuya mayor cualidad es su perfume.

                                           Enredaderas de glicinas

En primavera y verano cuando la wisteria está en flor, mi cuarto olía a ese aroma maravilloso (a veces mezclado a la flor de un almendro en ese mismo patio), un olor tan exquisito que no parecía terrenal. Esa es la mayor particularidad de la wisteria, su olor trasciende lo sensual, llegando a ser casi espiritual. Hay quienes comparan el olor con el de las lilas, violetas, hasta orquídeas, pero los supera a todos. A mi parecer, los ángeles deben oler a glicinas.

Aunque en este siglo Jo Malone ha experimentado con otros perfumes a base de visteria, el único con base sobre ese oloraparte de BLV es el Glicine que Borsari sacó al mercado en los años del fascismo. El ’91, Bloomingdales vendió unos estuches de botellitas que contenían los mejores fragancias de esa casa italiana. Le regalé una a mi Ma y ella me regaló un par. Una era lavanda, la otra era glicine. Esta última era tan “pasosa” que unas gotas bastaban para que hasta la gente en el transporte público me lo elogiara y preguntara que perfume era.



Hoy Glicine es imposible de conseguir y BLV va por el mismo camino, a pesar de que los separen 70 años de la confección de cada uno. Alberto Morillas volvía a anotarse un gol con la creación de Blv y sobre todo por hacer de la glicina su ingrediente principal. La lista de ingredientes puede incluir rarezas como flor de lino o “falsa acacia” (black locust), pero resalta la visteria un poco sofocada por jengibre y vainilla, pero siempre la poderosa esencia de la enredadera oriental.

Alberto Morillas seguiría creando maravillas para la Casa Bvlgari. Su próxima sorpresa se llamó Omnia y salió al mercado en el 2003. Desde entonces han aparecido en listas de perfumes muchas variaciones en un mismo y estrambótico envase que varía de contenido y se reconoce por bandas de diferentes colores. Tenemos variedades geográficas como el Omnia Paraíba con sabor, digo olor, tropical mezcla de parchita y cacao, o el Verde Jade, muy oriental con perfume de flores del Lejano Oriente o el Granate Hindú con sus maderas y flores de la India.



El Omnia original es un coctel de condimentos, un poco fuerte para mi gusto. No así mi favorito y que estoy usando este mayo, Omnia Cristalino que es una delicia que nos transporta al Sur de Asia con su loto, bambú, y pera china (también dice incluir madera de balsa).





No puedo acabar mi elogio de esta colección de Alberto Morillas sin hablar del caprichoso y original diseño del envase de los Omnia. Tan original que me fue casi imposible abrirlo, y tuve que recurrir (y no es chiste) a un video de YouTube. Gracias a Pinky y su hija Lhian por venir a socorrer a las muchos fans de Omnia que amamos el perfume, pero quedamos perplejos ante su complejo frasco.



Morillas ha seguido enfrascado en su creación de variedades de Omnia. Ha sacado dos en pandemia. Obvio que no los he podido probar. El ultimo que probé de Bvlgari fue el Jasmín Noir. Aunque nacido en el 2008, su versión del 2015 Splendida Jasmín Noir usa la misma fórmula. Viene en un frasco idéntico al de Blv solo que en negro en vez de azul. Como BLV está enfocado en un solo aroma, el aromático Jasmín Sambac, el más potente de los jazmines.



El maridaje entre la firma y la nariz de Alberto Morillas desempeñó un rol crucial para convertir a Bvlgari en un nombre importante en la perfumería contemporánea. Con lo dicho ya he dejado claro que soy fanática de los perfumes Bvlgari y que los recomiendo sin reparos. Son tan suaves que incluso pueden usarlos quienes normalmente sufren de reacciones alérgicas a las fragancias de marca.

jueves, 22 de abril de 2021

Voces Latinas del Ayer: Rosita Serrano

 


La apodaron “El Ruiseñor Chileno”, pero su carrera la hizo en la Alemania Nazi. El mismo Fuhrer fue su admirador, pero el Tercer Reich la acusó de espionaje. Se la ha relacionado con un régimen antisemita, pero se casó con un sefardita egipcio. ¿Como podemos los chilenos, y los admiradores de la música de los 40, visualizar a Rosita Serrano, una grande de la música latina del ayer? Eso es algo que trataré de responder en esta semblanza de mi compatriota con la que quiero regalar a mi hijo adoptivo, mi querido Ernesto Medalla que es el cumpleañero de abril.

Su nombre era Marta Sofia Maria Esther Aldunate del Campo. Dicen que nació en la Ciudad del Sol, Quilpué, en 1912. Dicen, porque otros la creen viñamarina, nacida en el ’14. ¿Qué importa la fecha? Como decía mi difunta madre: “ninguna chilena que se respete cuenta su verdadera edad”.

Hija del diplomático Héctor Aldunate y de la reconocida soprano Sofia del Campo, Rosita Serrano heredó de sus padres un gusto por los viajes, la buena vida cosmopolita, una voz sobresaliente y un tremendo temperamento. Tan temperamental era Sofia del Campo que su matrimonio no aguantó los embates de sus divismos. Siguió cantando sin marido. Rosita y sus   hermanos fueron criados por diferentes familias amigas, incluyendo los Serrano de Quilpué de los que usaría el apellido para hacerlo famoso.



A los 17 años, Rosita se casó con el diplomático chileno Carlos Villegas que la llevó al Brasil. Allá el joven matrimonio comenzó a tener desavenencias. Una provocada por la prohibición de Carlos de que su esposa cantase en público. Se divorciaron y Rosita comenzó un peregrinaje por el mundo en busca de su madre. Finalmente se dio el reencuentro en Berlín en 1937.

Sofia se había casado con un industrial germano apellidado Salvaj que además de ser el representante de la firma Remington en Berlín, era muy cercano a los círculos nazis. Aunque Rosita estaba feliz de reencontrarse con su madre, deseaba ser independiente y ganarse su propio dinero. Su intención era hacerlo con su voz y guitarra. Esto escandalizó a Doña Sofia quien creía que el único género respetable era el lirico. Que su hija pretendiera subirse a un escenario a apalear guitarra y cantar cuecas como una “huasa” cualquiera le parecía casi inmoral.

Rosita no le hizo caso y un día apareció en su casa anunciando que iba cantar en uno de los escenarios más cotizados de Berlín, el Teatro Winter Garten. No se sabe exactamente como lo consiguió, pero tenía todo para certificar que iba a ser un triunfo. Primero era muy “metida” y “movida” como diríamos en chileno. Tenía audacia y no dejaba que nadie la detuviese.



Luego conquistaba con su apariencia física. Para la época era altísima (1.80 de estatura), tenía inmensos ojos verdes y hermoso cabello castaño rojizo. Y no es un detalle menor que poseyese una voz privilegiada de soprano que aderezaba con silbidos y gorjeo que le ameritarían el apodo del “ruiseñor chileno”.

Hay quien ha comparado estas interrupciones de un estilo de canto operático con skats y otros recursos de canción popular con el jazz afroamericano, tipo Ethel Waters. No se equivocan, pero también le veo dejos de intérpretes de tonadas chilenas con los famosos ‘Tiquitiquiti” que en ella se vuelven trinos de aves. Aquí les dejo su interpretación de la tonada chilena “Yo vendo unos ojos negros”.  (única pieza que aprendí a tocar en guitarra)..



Es música latina (muy apreciada en el Tercer Reich) y Rosita la interpreta muy bien. No solo las cuecas, los tangos, sino estándares mexicanos como “Cielito Lindo” y canciones de Maria Grever. Ya les mencioné que fue la primera en cantar el “Ti-Pi-Ti-Pi-Tin” en castellano.



Firma un contrato con la emisora Telefunken, la más importante del Reich para grabar discos. Ha atraído el interés de Peter Kreude quien le da un pequeño rol en “La máscara azul” y se la lleva de gira por Alemania. Rosita se está volviendo una diva. Entre sus admiradores se cuentan Göring y Goebbels. Un día el Fuhrer viene a escucharla. Pide que se la presenten. Tras felicitarla le dice “Fraulein, la próxima vez la quiero oír cantar en alemán”.

Rosita es poliglota y no le cuesta obedecer un pedido. Es el compositor Michael Jary, el que le escribirá temas que la harán aún más famosa como “Die Onkele Jonathan” (el Tío Jonathan” y “Roter Mohn” (“Amapola Roja”) que es un exitazo en toda Alemania en 1938.



Lo próximo es el cine. Sin llegar a ser protagonista, Rosita está bajo contrato de la UFA y actúa en varios filmes en roles recordables por sus canciones como su interpretación de “La Paloma” un éxito en el hit Parade alemán de 1940 que fue incluida en “Das Boot” (el filme no la serie). En 1939 participa en “Bel Ami” basada en la novela de Maupassant. En su entrada de 1940 de sus famosos diarios, la Princesa Marie Wassiltchikoff recuerda haber oído a la chanteuse cantando el tema del filme en una velada en la Embajada Chilena en Berlín.



Su mejor actuación es en “Anita und der Teufel” (Anita y el Diablo) en donde canta también una de mis cinco canciones favoritas “Bie Dir War is immer so Schon” (Contigo todo era más lindo). Aunque este clásico de Theo Mackeben ha sido uno de los grandes éxitos de la música popular alemana, con covers en italiano, francés y en inglés, y que durante la guerra tuvo versiones de casi todas las grandes orquestas del Tercer Reich, es el modo en que la canta El Ruiseñor Chileno que la hace mi favorita. Esa canción la hará famosa en el Paris Ocupado que visita ese año de 1940.



Rosita es una diva la altura de Zarah Leander, la sueca cuya voz imperaba en la radio germana antes que llegara la chilena. Rosita representa algo diferente de la gélida belleza nórdica de la Leander. También su imagen es contraria a la de las sumisas alemas de trenzas rubias que promueve la propaganda nazi como prototipo de la belleza hitleriana.



Rosita es exótica, sensual, independiente. se maquilla, fuma en público, conduce su propio auto, un Mercedes que es una copia del de Hitler y cuyo interior esta tapizado de verde haciendo juego con los ojos de la cantante. Se le atribuyen amores con el Rey Gustavo de Suecia, con el Mariscal Rommel, con el mismísimo Fuhrer. Lo cierto, y lo confesara más tarde es que Rosita es tan liberal que se da el lujo de tener (eso si muy discretamente) un toyboy, un estudiante de medicina peruano al que mantiene.



Toda esta celebridad hará que hasta hoy se rumoree que Rosita Serrano fue una simpatizante nazi. Es natural. Canta para los nazis, recibe jugosos cheques de ellos, sus fans son nazis. En el documental de Paul Berthalon “Rosita Serrano”, del que abajo les dejo un cachito (está completo en YT), Isabel Aldunate, sobrina de la cantante, cuenta que en su infancia le preguntó a su tía si había sido nazi. Rosita le respondió que, aunque había cantado para los alemanes hitlerianos, también había “salvado cientos de judíos” que había escondido en su casa.





 Mas allá de la hipérbole chilena (creo que solo Oscar Schindler salvó cientos de judío) el rescate de una veintena de personas es una proeza inmensa sin contar con los peligros que corrían los rescatistas. Es posible que Rosita haya ocultado en diversas ocasiones a judíos en su casa y que haya sido parte de algún grupo resistente que se ocupaba de este tipo de operaciones. Una lástima que no haya pruebas que puedan convertirla en una rescatista oficial.

Lo que si hay evidencia es que Rosita no era nazi. Lo prueba su negativa de firmar el documento obligatorio que el gobierno exigía de sus artista probando la sangre “aria” de estos.  Como todos los aristócratas chilenos, Rosita provenía de una estirpe de pura sangre vasca, pero su negativa nacía del desprecio por esas leyes absurdas del país que la había visto triunfar.

A partir de 1940, la Gestapo comienza a vigilarla. Es que Rosita está viajando a Suecia muy a menudo y ha dado algunos conciertos en beneficio de refugiados. En Kaput, Curzio Malaparte recuerda haber vivido en el mismo edificio de la diva en Estocolmo. Rosita tenía unos perritos salchicha que según el escritor toscano no dejaban dormir a nadie con sus ladridos.





En 1943 se hace público que Rosita ha cantado para niños judíos. Los amigos le aconsejan no regresar a Berlín. Se la acusa de ser agente de los Aliados. Sus canciones y filmes son prohibidos. Su fortuna, incluyendo su villa en Berlín, es requisada. Su madre también es expulsada del Reich. Años más tarde, la cantante dirá que solo tenía un baúl de ropa y diez marcos cuando partió al exilio. Cuando Sofia y su hija llegan a Berna, el cónsul chileno le avisa a su gobierno que vienen en calidad de refugiadas sin dinero ni para pasajes.

                                     Documento de la Gestapo que demestra que vigilaban a Rosita

La llegada a Chile no trae problemas.  Rosita es recibida como una artista reconocida en el extranjero. Por fin Chile ha roto relaciones con el eje. La condición de expulsada de Rosita no acarrea estigma. Como muestra, en 1945, el célebre Teatro Municipal de Santiago hace una excepción y permite un concierto de música popular.  Es la primera vez que este enclave de la música lirica lo hace y la cantante es Rosita Serrano.

El fin de la Segunda Guerra Mundial encuentra a la cantante llena de energía con la que retoma su carrera de regreso y comienza de nuevo a hacer tours internacionales. Será en Egipto, en uno de estos tours, que conocerá a su segundo marido, el millonario de origen sefardí jean Aghion. La montaña rusa que será la vida de Rosita Serrano vuelve a repuntar.



Aghion es viudo, sus hijos aceptan a Rosita, principalmente Pierre que la adora. Su padre comparte esta adoración y coloca su fortuna, que nace de fábricas de vidrio, textilerías heredadas de su padre el “Rey del Algodón”, y tiendas de departamento, a los pies de su nueva esposa. Rosita vivirá en un palacete de Alejandría con vistas al mar. Las textilerías de Aghion crearán telas especialmente para ella, tiene 16 criados para servirla. Es una reina y se codea con la realeza.

Da varios conciertos para el Rey Farouk, otra cabeza coronada que se inclina ante ella. Aghion esta tan enamorado que no se le ocurre impedir a su mujer que cante. La deja seguir con su carrera, pero esta va a encontrarse con tropiezos. En 1950, Rosita viaja a Hollywood. Graba la versión en castellano del tema de la Cenicienta de Disney.  Pero cuando Disney se entera del pasado “nazi” de Rosita, cancela el contrato y llaman a la mexicana Evangelina Elizondo para que la reemplace.



Mas fuerte será la experiencia de Rosita en Berlín. Es su primer concierto desde su expulsión del Reich, pero la Alemania post-hItler la recibe con abucheos cuándo ella canta en El Palacio de los Deportes. Los 50 son época de crisis. En 1956, Gamal Abdel Nasser se hace del gobierno de Egipto y derroca al Rey Farouk. Nasser es anti monárquico, anti-sionista y anti elite. Como millonario, cercano a la familia real egipcia, y judío, Aghion es persona non grata. Su cuantiosa fortuna le es incautada, se le impide salir del país, su esposa logra huir a París. Solo se reunirán a fines de la década. Nuevamente Rosita está con los bolsillos vacío.

los 60 serán el comienzo del fin. Jean Aghion morirá en Patis. Poco después muere Pierre, el hijastro favorito de Rosita. Antes ha cometido a torpeza de vender la casona de Rosita en Santiago a parientes de la diva.. La pérdida de este inmueble que la cantante consideraba patrimonio propio, la deja en la calle. Vivirá un tiempo con su primo y un poco de la caridad de amigos.

En Europa todavía le quedan unos años de grabaciones, de entrevistas televisivas, pero se la percibe como una estrella del pasado. Las nuevas generaciones no les interesa y la ven como rareza recordar tiempos de antaño en programas de televisión. Pero la vida todavía le guarda a Rosita a una ‘última aventura.



Es en Hollywood donde a comienzos de los 70, que Rosita conoce a Will Williams quien se ha hecho famoso con posters de películas de John Ford y de series de televisión. Tienen un romance tórrido que acaba en Chile. Peleas van, peleas vienen. Rosita está arruinada y William no puede mantenerla como ella desea vivir. Él se regresa a Usa y la cantante queda sola.

Las próximas décadas la verán ir apagándose. Se dice que el cigarrillo le ha quitado a voz. Nadie la recuerda solo algunos parientes y amigos que todavía soportan su desplantes o las ilusiones de las que se sustenta. Will va a regresar, volverá los escenarios, etc.. Debe haber sido desgarrador escucharla.

En 1997 es internada por graves complicaciones respiratorias. Will regresa, pero solo para darle un último adiós. Rosita Serrano fallece en abril de 1997. Tiempo antes, su sobrina Isabel Aldunate había solicitado del presidente Frei Ruiz-Tagle una pensión de gracia para su tía. Esta llega cuando la cantante ya eta enterrada. Cosas de Chile.



En el 2012, Pablo Berthelon crea el excelente documental sobre su tía abuela “Rosita Serrano: La favorita del Tercer Reich.  Luego se filmó un dramatizado “Amapola Roja” con Javiera Diaz de Valdés como Rosita y Consuelo Holzapfel como Sofia del Campo. Nunca he sabido si se distribuyó comercialmente. 



Se ha publicado un libro (del cual he sacado datos) en el 2016 Rosita Serrano: la cantante chilena del Tercer Reich de Maximiliano Misa y Mariana Maduric. Hay otro de Hans J. Koch Roter Mohn: Das Leben der Chilenische Nachtingle (Amapola Roja: la vida del Ruiseñor Chileno) en alemán.




Aunque lo ideal hubiese sido que se la recordase en vida, es bueno que las nuevas generaciones conozcan a quien es, posiblemente, la cantante chilena que más fama ha cosechado en el extranjero. ¿Habías oído hablar alguna vez del "Ruiseñor Chileno”?

lunes, 12 de abril de 2021

Aromas del Ayer: Chanel, Los Nazis y la Perfumería Francesa

 


Ya una vez le hablé sobre Madame Gres y su misteriosa sobrevivencia en el Paris Ocupado, pero no es el único eslabón entre la perfumería y el Holocausto. Desde la triste historia de la heredera de Van Cleef &Arpels hasta la “Agente Westminster”, mejor conocida como Coco Chanel, la historia de la perfumería francesa se entrecruza con la de la Segunda Guerra Mundial.

Para fines de los años 30, la capital definitiva del perfume mundial era Paris. La perfumería italiana apenas rozaba el nivel galo. Nada más que en 1939 las grandes marcas del perfume francés sacarían al mercado nombres como Balalaika de Lucien Lelong, Doña Sol de Renoir, Confetti de Lentheric, Alpona de Caron, Courage de Bourjois, Cordon Noir de Coty, y Transparence de Houbigant.



Un año más tarde, Paris es ocupado y las grandes casas parecen de luto.   Solo Coty y Chanel sacan perfumes ese año. No es de sorprender, ambas firmas son un símbolo de la colaboración con los alemanes.

Coty está bajo el amparo del Mariscal Pétain. Su presidente Ferdinand es diputado del gobierno de Vichy. Como tal deberemos verlo como cómplice de sus crímenes. A Coty eso lo tiene sin cuidado, lo importante es seguir creado fragancias, entre ellas la fantástica Muguet de Bois (1942). Con el tiempo he tenido que perdonarlo porque su Emeraude es uno de los pocos aromas que no me provocan alergias. Chanel es otro cuento.



La Agente Westminster

Desde la lujosa suite del Hotel Ritz, donde la ha instalado su amante alemán, Coco maneja su emporio. En 1941 crea Mademoiselle Chanel. A pesar del poder que ha adquirido al tener por amante al Barón von Dinklage, todo un jefe de espionaje, Chanel dejará atrás la perfumería y los diseños. ¿Será porque a partir de 1941 tiene que despedir a todo su personal judío y ya no le quedan empleados? No es que esto le arranque lágrimas. Desde antes de sus amores con el Duque de Westminsterel mayor antisemita de las Islas Británicas la modista ha vocalizado su judeofobia.

                          Coco y el Duque de Westminster

Ser antisemita no le ha impedido contratar judíos o echar mano a inversionistas de origen hebreo cuando los necesita.  En 1924, Chanel N° 5 ha aparecido en el mercado gracias a los auspicios económicos de La Familia Wertheimer. El contrato estipula que los Wertheimer recibirán la mayor parte de los ingresos. Eso disgusta a Coco que decide aprovechar sus buenas relaciones con las fuerzas de ocupación para “arianizar” la perfumería de los Wertheimer y quedársela ella.

No cuenta con la astucia de sus antiguo financistas. Antes de huir a Estados Unidos, han puesto el negocio a nombre de Félix Amiot, un caballero ario. Los Wertheimer envían a un espía inglés llamado Herbert Thomas a Paris. Bajo el alias de Don Armando Guevara y Sotomayor, Thomas sustrae la formula del Chanel N°5. Así los Wertheimer pueden continuar la fabricación del aroma en un laboratorio de Nueva Jersey.

                                   Coco y Pierre Wertheimer

La mala noticia exaspera a Chanel y probablemente le quita las ganas de seguir trabajando en su rubro. En 1941, como describe Hal Vaughn en su Sleeping with the Enemy (Durmiendo con el enemigo), la coutourier entra en otro negocio, el del espionaje. Mas tarde dirá que lo hizo para liberar a su sobrino de un campo de prisioneros de guerra. Lo cierto es que Coco se convertirá en una agente nazi con el número de serie F-7124 y el alias “Westminster” en honor a su antiguo amante.



Spatz, el apodo de von Dinclage, pone a su amante en contacto con otro colaborador, el Barón de Vaufreland. La pareja parte a Madrid. ¿La misión de “Westminster”? Contactar conocidos en el mundo de la alta costura y recaudar información que sea útil a los nazis. Mas o menos lo que hace Sira Quiroga en “El tiempo entre costuras”, pero en reversa.

Nadie sospecha de esta mujer que, a sus 57 años, sigue conservándose guapa y elegante, y que es reconocida mundialmente. En Madrid, Chanel almorzará con un diplomático inglés, Brian Wallace. Nadie piensa mal. ¿Acaso Chanel no es amiga del embajador inglés Sir Samuel Hoare? No se sabe cuáles fueron los resultados, pero el sobrino es excarcelado y la modista queda en la nómina de la Abwehr.



En 1944, un oficial de la Abwehr, el Conde von Ledebur-Wicheln se pasa al campo Aliado. Entre los datos que proporciona están los de una entrevista que tuvo lugar en 1943 entre Coco Chanel y el mismísimo Heinrich Himmler. ¡Y en Berlín! Ese encuentro propició otro viaje de Chanel a Madrid.  Ahora a ver si los Aliados estarían dispuestos a firmar una paz separada. Los términos de Himmler no gustaron a Churchill y no hubo trato.

En julio de 1944, Paris es liberado. Chanel se pone a venderle perfumes a los soldados Aliado, pero es arrestada por los Fifí, los escuadrone de la Francia Libre que andan a la caza de colabos. A Chanel la sueltan casi inmediatamente. Ni siquiera la trasquilan como han hecho con otras “colabo horizontales”. Se dice que Winston Churchill ha intervenido a favor de ella.

Chanel no es tonta. Aprovecha el respiro y huye a Suiza donde ya se ha refugiado Spatz. Vivirán juntos hasta 1954, año en que la modista se atreve a regresar a Paris. Ya la guerra es algo olvidado para el Beau Monde que está feliz de que Chanel vuelva a vestir a sus mujeres.  Incluso, tras llegar a un acuerdo legal con los Wertheimer, resucita su perfumería.

                                 Coco y Spatz en Suiza

Sin embargo, Chanel no ha cambiado. Se ha vuelto gruñona y tiránica con la edad. Poca gente quiere acercársele. Tampoco se ha deshecho de sus prejuicios. En una charla con el autor Paul Morand, quien escribiría sus memorias bajo el título de The Allure of Chanel, Coco da rienda suelta a su homofobia. Estando en Suiza, le hace a Morand comentarios como que los homosexuales quieren ser mujeres “y lo hacen pésimo “y “He visto muchas mujeres arruinadas por cupla de estos queers”.  Su mayor queja es en contra de los diseñadores gays, lo que nos lleva a un secreto a voces.

Durante la Ocupación, cuando la homosexualidad era un crimen que los nazis castigaban con deportación a campos de concentración, Chanel confeccionó una lista de sus colegas con tendencias gay. Al único que eximió fue a Balenciaga cuyo trabajo admiraba. Nunca sabremos si les mostró su lista a sus jefes nazis o se arrepintió, pero el solo crearla demuestra el poder de su homofobia.

Renee-Rachel, la Heredera Olvidada

Muchas firmas perfumeras judeo-francesas siguen el ejemplo de los Wertheimer, y trasladan sus negocios al Nuevo Mundo. Weil es uno de los mejores ejemplos, pero también Ernst Daltroff el dueño de la célebre marca Caron. En 1940, el judío Daltroff se instala en Manhattan, allá produciría uno de sus perfumes más icónicos, Royal Bain, que viene en un envase que recuerda una botella de champaña.



No todos los grandes empresario judíos tuvieron esa suerte de poder huir. Un dicho de la postguerra parisiense que Roger de Peyrefitte recoge en sus Les Juives es “Los judíos pobres se fueron a Auschwitz, los ricos al Waldorf-Astoria en New York”.

En los 80 probé, por un tiempo, el famoso First de van Cleef& Arpels. Nunca me gustó mucho a pesar de que era el primer intento de la afamada marca de entrar al mundo de las fragancias. Van Cleef& Arpels es un nombre legendario que por más de un siglo ha sido asociado con la joyería fina. Alfred van Cleef, un judío de los Países Bajos fue el fundador de la firma en conjunción con su tío Salomón Arpels, un mercader de Gante. 

Alfred estaba casado con Esther Arpels y su hija Renee-Rachel tenía diez años, cuando su padre y su abuelo abrieron la primera joyería en Paris, en la Plaza Vendôme cerca del Hotel Ritz. Tras la muerte del Abuelo Salomón, los Tíos de Rachel se unieron al negocio que, ya para los años 20, era conocidísimo dentro y fuera de la fronteras de Francia. La firma ganaba premios en exposiciones y fueron encargados de la manufactura de la corona de la Reina de Egipto.



Durante la Primera Guerra Mundial, Esther destacó como enfermera en el Hospital Rothschild. Ahí conoció un joven teniente Emile Puissant y se lo presentó a su hija. En 1917, Renee-Rachel se convirtió en Madame Puissant. El final de la guerra encontró a Emile en el puesto de director artístico del emporio joyero del suegro, un puesto que ocuparía hasta su muerte prematura en un accidente automovilístico en 1926.

A pesar de que Renee o “Nanette” como la apodaban tendría una relación amorosa en su viudez con un judío sefardita llamado Elie Scalie, su gran amor sería el negocio de su padre. A partir de la muerte de Emile, Renee ocupó su puesto de director artístico. Pronto demostró sagacidad para los negocios cal igual que talento para el diseño de joyas.

                                          Renee-Rachel van Cleef

Fue la inventora del fantástico y olvidado minaudiere (mi mamá tenía uno), una pieza en la que una dama podía cargar todo lo importante: sus cigarrillos, su encendedor, su polvera y hasta su lápiz labial. También Renee inventó algunos diseños audaces como el collar ‘flexible” que creó para su mejor clienta, la Duquesa de Windsor.




A la muerte de Alfred Van Cleef, en 1938, su hija se convirtió en la “patrona” de un negocio millonario, pero todo cambiaria con la derrota de Francia en 1940. Los Arpel se refugiaron en Nueva York donde abrieron una oficina en el Rockefeller Center. Renee no quiso abandonar Francia. todos sus esfuerzos estaban encaminados a proteger su firma. Para evitar que los nazi se la quedaran la puso a nombre de un amigo, el conde Paul Leseluc.

Solo entonces planeó su escape. Su intención era cruzar España hasta llegar a Portugal, pero fue devuelta en la frontera española. Otro intento de huir a Argelia también fracasó. Esther, madre de Renee, se ocultó en un pueblecito de la Riviera, pero su hija se había instalado en Vichy y había abierto una joyería en la calle más céntrica.

1942 fue un año clave para muchos judíos como Renee-Rachel que se consideraban por encima de reyes raciales. Primero vino el cierre de su tienda por órdenes de Pétain. El Mariscal solía pasear a pie por la calle y no le gustaba ver tiendas judías. Luego, Renee fue expulsada del hotel donde vivía y debió buscar refugio en una pensión de cuarta.



El golpe de gracia llegó en noviembre de 1942. Después del desembarco Aliado en África del Norte, los alemanes invadieron la Francia de Vichy e impusieron sus leyes raciales, sin miramientos de clase o fama. Renee recibió órdenes de presentarse en la comisaria más cercana para inscribirse como judía, recibir su estrella de David que debería usar siempre sobre sus prendas exteriores, y escuchar todas las prohibiciones que afectaban a la población de origen israelita.

Mas allá de la humillación, para Renee estaba claro que estas medidas precedían a la deportación a Polonia y los campos de la muerte. Presa de la desesperación, se arrojó por la ventana de su cuartucho de hotel. Su cuerpo fue enterrado en una fosa común. Después de la guerra, Esther Van Cleef recuperó el cadáver de su hija y lo hizo enterrar en el Cementerio Israelita al lado de Alfred.

Con Renee murió la estirpe van Cleef. De ahora en adelante, la famosa joyería quedaría en manos de los Primos Arpels que tuvieron el buen juicio de huir a America. Fue bajo sus auspicios que la firma entró en lo 70 al negocio de la perfumería.

 A Renee, le hubiese gustado mucho involucrarse en se aspecto tan refinado del negocio, pero para entonces había sido olvidada. Ha sido en estos últimos años que su triste historia ha sido recordada primero por un libro en francés (Renee-Rachel Van Cleef la olvidada de la Plaza Vendome) , luego por la amplia mención que Anne Sebba hace de ella en Les Parisiennes su extenso estudio de las francesas bajo la Ocupación.





La historia de Renee-Rachel Van Cleef y la de Coco Chanel son las do caras de esos tiempos. Ambas mujeres de mundo, exitosas empresarias, dedicadas a negocios que ensalzaban la condición femenina, pero la bota masculina del nazismo cambió su vidas.

 

 

 

martes, 30 de marzo de 2021

Música del Ayer: House of the Rising Sun

 


Es un ejemplo de la música folclórica del Sur de los Estados Unidos. Sin embargo, la hizo famosa un grupo de la Invasión Inglesa del Rock de los 60. Se cree que está inspirada en un burdel de Storyville y el año pasado Donald Trump la usó en uno de sus rallies políticos. Mas importante que todo, “House of the Rising Sun” es la canción que nuestra Latina del Ayer, Lorena, ha solicitado para homenajear su cumpleaños de marzo.

El año pasado cuando Trump usaba el tema en sus campañas, Eric Burdon, vocalista de The Animals lo amenazó con una demanda por usar la canción sin permiso. Aunque es cierto que la versión más conocida de “House of the Rising Sun” es la del conjunto inglés, este tema es más antiguo y posiblemente pueda ser considerado de dominio público.

Se cree que su origen posiblemente esté en la America Colonial. Hay versiones para ser cantadas por mujeres que narran la tragedia de una joven atrapada en un lupanar de Nueva Orleans. En cambio, las versión “masculina” alude a un chico cuya perdición llega por ser cliente de dicho establecimiento. Hay teorías de que La Casa del Sol Naciente es un eufemismo para un hospital donde atendían a los sifilíticos.



Se cree que el burdel original estaba en la Calle Conti en Le Vieux Carré y que se incendió en 1820. La versión más difundida es que estaba/está en la Calle San Luistambién en el Barrio Francesy que era regentada por Madame Marianne Soleil Levante (sol naciente o Rising Sun). Este establecimiento cerró (los vecinos se quejaban del bullicio) en 1874, pero se cree que el edificio todavía está en pie.

Los recolectores de baladas folclóricas encontraron la canción en pueblos mineros a comienzos del Siglo XX. Se la conocía entonces como “Rising Blues” y así la grabaron comercialmente en 1933 la pareja Ashley&Foster. No se parece a la que conocemos, ¿verdad?  



Tampoco la de la gran Libby Hollman en 1942.



La de Pete Seeger de 1958 ya se va acercando. Curiosamente la letra se refiere a una chica moderna (hasta usa jeans).









En 1960, la cantante sudafricana Miriam Makeba (la autora del Pata-Pata) presta su hermosa voz para la letra definitiva. El arreglo musical es muy leve casi incerpetible para realzar la voz de Makeba.



Se parece mucho al arreglo de 1961 de Joan Báez.



Ese mismo año, Bob Dylan decidió meterle mano al tema y también meterle guitarra eléctrica. Es la primera vez que podemos reconocer el tema como lo hemos oído tocado por músicos de generaciones posteriores. Lamentablemente esta versión fue poco difundida y cuando Los Animales sacaron la suya, más de un Karen chilló “plagio”. ¿Se imaginan a Dylan plagiando?



Y llegamos a 1964. The Animals conocían el tema como una balada folclórica, decidieron modernizarla y así nacía el primer éxito del folk rock y también la letra más famosa.

Hay una casa en Nueva Orleans

Se la llama del sol naciente

Ha sido la ruina de muchos pobres chicos

Y yo, D-s, soy uno de ellos.

“House of the Rising Sun” se volvió un éxito de ventas llegando a ser la número uno ese año en Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña. Aunque ha habido muchas versiones posteriores, todas parecen seguir la pauta del arreglo de 1964. ¿Será por eso por lo que Burdon considera que son The Animals los dueños de la canción?





Ahora voy a ponerles, las mejores versiones de los últimos tiempos. La primera es de Dolly Parton quien prestó su Do de pecho para su interpretación de 1980 y que le puso un cierto toque de disco que no corresponde ni a la tradición folclórica de la canción ni al estilo country de la cantante tejana.



Luego está la versión de Sinead O’Connor de 1994 que ya parece una balada gaélica donde la voz es el instrumento principal discretamente seguida por acordes de guitarra.



Dos años más tarde era el turno de Bon Jovi quien parece apoyarse en la versión de The Animals con esa música metálica.



Y eso nos lleva a la versión metalera de Metallica grabada en el primer año de la pandemia. Como buenos metaleros crearon una versión un poco siniestra, digna de Halloween, pero tiene su deuda con lo que hicieron Los Animales en 1964.



No debería sorprendernos. Fue la versión de The Animals la que recorrería el mundo. El mismo año en que “House of the Rising Sun” coronaba los hit parades del mundo angloparlante, ya en Europa había versiones en croata y fines. En Francia, el ídolo Johnny Hallyday interpretaba su versión titulada “Le Penitencier”, pero ese mismo año, el marido de Silvie Bartan cantaba “Das alte haus in New Orleans “(La vieja casa en Nueva Orleans) en alemán.



1965 vería la balada colonial cantada en polaco, checo y catalán. En Italia la interpretan Los Marcellos Ferial y se llama “La Casa del Sole”..



En 1967, llega la misteriosa casa a la China y en 1971 tendrá su versión japonesa en la voz de Maki Asakawa.



Y ahora le toca, le toca.. a las covers en nuestro idioma. Pues cuenta la leyenda, que la primera vez que La casa del sol naciente entró en el imaginario popular hispánico fue en 1964, gracias al conjunto barcelonés Lone Star.



Un año más tarde, ya estaba en America Latina donde la interpretarían nada menos que Estelita Raval y los Cinco Latino. Cruzó la cordillera y en Chile la grabaron Los Iracundos. Esa fue la versión que conocí yo. Pero mi favorita fue la de Sandro de America.





Así la balada se convertiría en estándar roquero latino y en algún momento se la olvidó. tuvo que ser Alejandra Guzmán quien la resucitara en 1991. Desde entonces nadie ha superado este cover de La Reina del Rock Latino.



lunes, 15 de marzo de 2021

Música Latina del Ayer: Maria Grever

 


En este Mes de la Mujer quise dedicar un post a una gloria de la Música Latina del Ayer. La primera compositora de música popular latina en alcanzar fama internacional. Me refiero a la Señora Maria Grever. ¿No conoces su nombre?  pues estoy segura de que has oído alguna de sus canciones.

Maria Joaquina de La Portilla Torres nació en Guanajuato, México, en 1885. Hija de padre sevillano y madre mexicana. Maria Joaquina nació en la hacienda San Juan de los Otates, propiedad de su abuelo materno. Cursó sus primeros estudios en el Sagrado Corazón de León y ahí dio muestras de precocidad, al componer su primera pieza musical, un villancico para una representación navideña.

En 1896, la Familia Portillo se instaló en Sevilla. Maria Joaquina no volvería a México sino hasta el siglo XX. En Europa aprendió a tocar el violín y estudió piano bajo la guía de Claude Debussy. A su regreso a México, continuó su instrucción musical en una escuela de solfeo que dirigía su tía Cuca Torres en el Distrito Federal.

A los 22 años, Maria contrajo matrimonio con el ingeniero León Grever que trabajaba para una compañía petrolea estadounidense. La Revolución Mexicana forzó el traslado de los Grever y sus dos hijos, Carmen y Charles, a Estados Unidos. Allá Maria obtuvo la ciudadanía estadounidense y se dedicó a trabajar en diferentes rubros. 


                               Pasaporte de Maria Grever y sus hijos

Grabó discos como cantante, escribió canciones y hasta musicalizó películas del Hollywood silente. Llegó a dirigir una orquesta compuesta solo por varones y fue representante de artistas latinos en USA. El hecho de ser latina y mujer laborando en un mundo masculino y Anglo destacan más sus logros. Aqui la tenemos cantando "Mi Secreto". 




Su primer gran éxito seria “Júrame”, una habanera que fue grabada por el tenor-sacerdote mexicano José Mojica en 1927. Yo la prefiero en la voz de otro tenor mexicano y, por supuesto en la voz de El Sol.



“Te Quiero Dijiste” de 1930 fue otro éxito, aunque muchos la conocemos como “Muñequita Linda” que me la cantaban cuando yo era chica. Hacían bien, porque es otro tipo de amor el que expresa y es el que inspiran las criaturas. Ese tema lo compuso Doña Maria en su luto por la muerte de su hija Laurita, fallecida a los seis meses de edad.



Con el titulo original, esta muestra de cultura latina se infiltró en el cine hollywoodense en el clásico de Esther Williams,” Escuela de Sirenas”, donde la interpretó el barítono colombiano Carlos Julio Ramírez.



“Muñequita Linda” ha sido grabada por grandes voces como la de Nat King Cole, Connie Francis, Javier Solís, Linda Randstad y por no tan grandes como este dueto de Thalía y Robbie Williams.



Hay una versión en inglés titulada “Magic is the Moonlight” que aquí canta Rosemary Clooney, en 1960, acompañada de la Orquesta de Pérez Prado.



Otro éxito de La Grever en el mundo angloparlante fue “Ti-Pi-Ti P-Tin” de 1938. El original fue grabado en febrero de 1938 por Guy Lombardo y sus Royal Canadians. En ese año fue grabada con el refrán en castellano por Los Lecuona Cuban Boys, con letra en inglés por Las Hermanas Andrews y como instrumental por Benny Goodman.



Hubo versión en italiano de Enzo Aita, y varias del Tercer Reich, donde eran fanáticos por las canciones latinas. Incluyo la instrumental del gran Fud Candrix grabada en su Bélgica natal, en 1938. 





Lo extraordinario es que será en la Alemania Nazi donde la letra original de Maria Grever se escuchará por primera vez en español. La interpretó mi compatriota Rosita Serrano, en 1940, acompañada de la orquesta de Teddy Stauffer.

Ladrón de amor, me llaman

Por robarme tu cariño...



Lo más granado del swing nazi (Helmut Zacharias, Kurt Widman y Horst Winter) grabará versiones en alemán. En Italia, antes que la Gestapo las arrestara, las grabarín las hermanas del famoso Trio Lescano.



Este tema tan pegajoso, y que se seguirá escuchando en todos los idiomas en la posguerra, no volverá a tener versión en castellano hasta que Libertad Lamarque la incluya en la banda sonora de un filme mexicano que homenajea póstumamente a la compositora, “Cuando me vaya” en 1953.

Sin embargo, el éxito que le dio la inmortalidad a Maria Grever fue “Cuando vuelva a tu lado” que grabó la orquesta de Pedro Vía en 1934. La letra había sido escrita casi veinte años antes, durante un breve periodo en que La Revolución separó a Doña Maria de su esposo.

Esa maravillosa letra fue opacada por la versión en inglés de Stanley Adams que la títuló “What a Diferrence a Day Makes” que la Orquesta de los Hermanos Dorsey (Jimmy y Tommy todavía estaban juntos) convertiría en un éxito en noviembre de 1934.



Para los 40, este sería un estándar con grabaciones de famosas orquestas de swing como la de Benny Carter, Charlie Barnett. Sarah Vaughn la grabó en 1948, y Chet Baker en 1953 la convertiría en un instrumental para trompeta.  Pero es en 1959, en la voz de Dinah Washington que se convierte en un hit internacional.



Ese año, Gregorio Barros resucita la versión en español que en los 60 grabarán Javier Solís y Eddie Gorme. Hoy en día no se sabe cuál es más famosa si la versión en inglés (aquí les pongo la de Gloria Estefan del 2013) o la en español potenciada por la voz de Luis Mi en 1991.




Tanta fama no le evita a la compositora las desgracias. Como leía en  Jornada  en 1948 escuchando la interpretación de Néstor Chayres de una de sus canciones, Doña Maria se emocionó tanto que sufrió una hemorragia cerebral.  Quedó paralitica del lado derecho y eso no le impidió seguir viajando, trabajando y escribiendo canciones.

                               Doña Maria en silla de ruedas

Una de sus ultimas composiciones “Alma Mia”, es también mi favorita. “Alma Mia” fue escogida para la cortina de la telenovela de Televisa, “Soledad “(1980) puesto que su interprete era la protagonista. Con respeto a Doña Liber, maravillosa su versión, pero quiero incluir la de Natalia Lafourcade porque la grabó en un asilo de ancianos y resulta más conmovedora su letra entre estos abuelitos medio abandonados para quienes las canciones de Maria Grever fueron nuevas en su día.






Doña María falleció en 1951, tras una intervención quirúrgica. Había regresado a México en 1949 para recibir las llaves de la Ciudad de México. Ahí trabajo un tiempo de presentadora de la XETW y escribió sus memorias, pero siempre anduvo a caballo entre su patria y Nueva York donde murió.

Tras su muerte, y por pedido de ella, se trasladaron sus restos a México. Está enterrada en El Panteón de los Héroes.  Nunca renegó de su origen mexicano. Mantuvo amistad con Agustín Lara y Pedro Vargas. Amaba la música nativa de México, pero también el jazz moderno y creía que la mejor música es la que nace de una combinación equilibrada.  “Con la flexibilidad necesaria para hacer una llamada al oído universal”.

Hoy en su León natal se la recuerda con un monumento, una escuela que lleva su nombre y una placa en la casa que la vio crecer. Su opereta “Cantarito” estrenó en El Festival Cervantino en la primera década de este siglo. Hace 30 años, Lupita ‘D’alessio acarició el proyecto d convertir la vida de Maria Grever en telenovela. Creo que tal proyecto no se llevó a cabo porque Doña Maria llevo una vida sin escándalos que dieran sazón a una biopia.



 Fue hija de familia, esposa y madre devota. Aun así, incursionó en terrenos vedados a las ‘damas” y escribió canciones en las que se celebra el amor físico como no se atrevían a expresarlo las mujeres de entonces.