jueves, 15 de noviembre de 2018

Aromas del ayer: Cien años de Maja



En este año de aniversarios, casi se me pasó el centenario de un perfume más que clásico, el aroma español por antonomasia. Aun hoy es el perfume hecho en Iberia que más se vende en el mundo. Es como si en la botellita se encerrase el secreto de embrujos sevillanos, de noches madrileñas, de fallas valencianas y todo lo que en extranjero cree que es España y que simboliza esa característica bailaora de flamenco que ha sido el blasón de Maja desde su creación.

Verán sitios que dicen que Maja nace en 1921. No es cierto. Dos años después de su creación, la firma Myrurgia saca al mercado el Extracto de Maja, que después devendría en perfume, agua de colonia, jabones y polvos. En Profumo (y otros sitios) se da la fecha de su nacimiento como 1918 y con eso me quedo.

En 1916, en Barcelona, abre sus puertas la Casa Myrurgia propiedad de la Familia Monegal. Ramon Monegal ha decidido probar suerte con la perfumería. Su hijo Esteban Monegal Prats abandona su carrera de escultor para hacerse cargo del nuevo negocio que  a partir de 1930 será  instalado en un magnifico edificio de líneas Art Deco diseñado por Arturo Puig Gairait. El nombre de la compañía viene del griego , “myrron”=mirra o perfume y “urge”=industria.

El  primer perfume de Myrurgia es  Promesa seguido en 1918 por el conocidísimo Maderas del Oriente, un fuerte aroma de corteza de árbol y especias que fue muy popular en America Latina. Hasta 1921 las fórmulas las compran a Naef&Compagnie. Después de esa fecha, tendrán perfumeros profesionales. El detalle está en los lujosos envases que son concebidos por Monegal y luego diseñados por artistas conocidos como su amigo Eduard Jener.

Los perfumes de Myrurgia  buscan (y sus nombres lo dicen) lo exótico como Maderas del Oriente, Hindustán y Morisca; o lo pecaminoso (Beso, Orgia) o lo puramente español (Suspiro de Granada, Sol de Triana, Embrujo de Sevilla). A esta última categoría pertenecerá Maja, un homenaje a ese espíritu nacional hecho mujer que capturara Goya en sus retratos.
La Duquesa de Alba vestida de maja, Goya.

En 1918,  nace este intento de embotellar el sex-appeal de la mujer española. La primera botella es toda una obra de arte, parece un objeto extraído de una pirámide. En la caja, Jener dibuja esa imagen icónica del perfume de la bailarina flamenca, con su mantilla de encaje y esa combinación del rojo y negro que simboliza amor y muerte, como en la fiesta taurina o la ópera Carmen.

La imagen es un retrato de Tórtola Valenzuela, a quien Rubén Darío apodaría “la bailarina de los pies desnudos”. Esta artista sevillana es la encarnación del perfume con sus bailes exóticos y sus sensuales amores (reales) con el pintor Ignacio de Zuloaga y (falsos) con el Rey Alfonso.
Carmen "Tórtola"Valenzuela.

En realidad,  Tórtola era bisexual y su corazón perteneció más a mujeres que a varones, pero su aura erótica no tiene género, es sexo puro. Y eso es lo que se intenta con la formula original de Maja.  Como dijo algún deslenguado bloguero de perfumes : "Maja huele a entrepierna femenina" (!!!).

Curiosamente, nunca olí ese atrevido aroma en mi infancia. Nunca vi una botella de Maja en casa. Lo que vi fueron unas cajas redondas de polvos con la famosa bailarina y que mi madre decía le llegaban de Europa de parte de sus misteriosas tías que eran como las hadas de los cuentos, pródigas pero elusivas. También mi mamá conservaba algunas barras de jabón “Maja” que había heredado de su abuela y que usaba para perfumar los cajones de su cómoda.


“Perfumar” es un decir porque no he olido nada mas fétido en mi vida. Eso se debía a  que la formula original contenía esos infames almizcles de ciervo y civeta, junto al ambargris ballenero. Por suerte se ha prohibido la tortura de animalitos para propósitos de la fabricación de almizcles y nos libramos de la tortura de ese olor tan ofensivamente obsceno.

Me gusta pensar que las alumnas de “La Otra Mirada” usaron Maja, al igual que “Las Chicas del Cable”. Sin ser un perfume ordinario, no es un perfume refinado. Es el perfume de las jóvenes, de las estudiantes, de las primeras mujeres que quisieron trabajar en España, no para ganarse el pan sino para independizarse. Por algo, la fabricación del perfume cesa con la Guerra Civil y solo se reanuda su venta en 1945 para continuar hasta hoy.

En 1960, salía a la venta “La Nueva Maja”. Ni supe de ella por suerte ya que la descontinuaron rápidamente. Yo vine a oler el perfume en 1980. Mi hermana adoptiva coleccionaba muestras de perfume (como hago yo ahora) y tenía un mini frasquito de Maja. Fue una revelación, un perfume fuerte a geranio que conocía bien, ya que el jardín de la casa en que crecí estaba poblado de geraniosen Chile los llamamos “cardenales”blancos, rojos y rosados. A medida que el “cardenal” inicial se evaporaba en la piel,  se sentía la fortaleza de las “CL”, el clavel y el clavo mezclados, un aroma que evocaba mantillas y mantones de Manila. Era un perfume maravilloso.

Por años busqué Maja en Chile sin encontrarla. Así que regresada a Nueva York,  y en mi primera visita al local de Fragrance.com, en el Mall de Roosevelt Field, me compré un frasco. Ahora viene en una botella levemente ovalada con una prosaica tapa rojo y negro, pero la imagen de la bailarina de faldas amplias sigue decorando la caja.

Me rocié las muñecas y… ¡Total desilusión! Lo primero que me llegó es un olor a cítrico (contiene aceite de bergamota) fuertísimo que apagaba los demás aromas.  De a poco asomó el geranio. Pasado el rato y el olor se volvió mas floral, se distinguía el clavel blanco, pero nada de especias.

Tuve que rendirme a la evidencia. Esta Maja huele a jabón, no al de mi bisabuela sino a algo que usaría un niño. Dicen que huele a loción de afeitarse, yo digo que huele a talco de bebé. Maja ha cambiado,  se ha vuelto un aroma “respetable”, adjetivo que no iba con el perfume original.

 Parece el tipo de colonia que usan las ejecutivas de un banco .Pero si se deja el perfume largo rato, y se vuelve a oler, justo antes de desvanecerse, se percibe el clavo, la nuez moscada y hasta un toquecito de lavanda. Es por eso que me gusta y lo recomiendo.

La Casa Myrurgia ya no existe. Ahora Maja pertenece a Perfumes Puig. Me acabo de enterar que han sacado al mercado versiones de Maja con olor a azahar y a ciruela. Muy de ellos, pero da cierta tristeza pensar que un perfume tan caracteristico sea derrotado por aromas juveniles y modernos.

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